domingo, 25 de febrero de 2018

ESCRITORES SINGULARES-35: DÉDALO IGNACIO J. BORRAZ

Dédalo Ignacio J. Borraz es un ESCRITOR SINGULAR. Experimentado y premiado escritor de relatos y microrrelatos, posee la facilidad que solo da el gran talento para componer una historia con cuerpo, con vértebras y con testimonio en apenas cincuenta palabras. Y además consigue componerla de tal forma que te deja con la reflexión en la cabeza, pensando sobre si lo que has leído es realmente lo que crees haber leído. Es sin duda un sintetizador de obra literaria, dotando de maximalismo en la idea, en el desarrollo de la trama y hasta en su final, al minimalismo de un texto de pocas líneas que condensa y destila hasta la perfección.

Dinamizador del mundo literario, forma parte de dos iniciativas muy interesantes: Me suenan tus letras y Hasta el próximo verso para los que se engalana con su sombrero inconfundible y en las que debemos participar tan pronto nos sea posible.

A continuación comparto con todos vosotros, lectores, uno de esos micros de los que he hablado antes, original, con alma pero sin barroquismos, directo al corazón.

Leedlo, merece mucho la pena. Y para que conozcáis un poquito más a su autor, una breve entrevista a continuación.

LA MEMORIA DE LAS PIEZAS

A nadie se le ocurrirá que solo quiso volar, como antes. Pero, tal vez usted, usted que es nadie, viera cómo sucedió y comprendiera. Tal vez viera al pequeño robot, construido con fuselaje antiguo de avioneta, asomarse a la ventana del tercer piso y contemplar el cielo y en el cielo ver la estela blanca de un avión. Tal vez le viera encaramarse al alféizar con sus manitas metalizadas y saltar, no como quién busca el horror y el fin, sino como quién busca la esperanza y el viento.

ENTREVISTA SINGULAR

1.- Si te dieran la posibilidad de publicar una novela con una gran editorial ¿sobre qué tema te gustaría escribirla?
Tendríamos que asumir un punto de partida por el momento ficticio y es que soy capaz de escribir una novela. Esta primera asunción me hace quedar mal, pero la segunda me hará quedar todavía peor. No tengo interés en publicar con una gran editorial, yo veo a las grandes editoriales como monstruos de mercadotecnia más preocupados en publicar libros con gran éxito de ventas que libros que realmente valgan la pena donde el trato con los autores es difuso y burocrático. Conozco a un buen puñado de editoriales medias y pequeñas con las que sí me sentiría afortunado de tener esa oportunidad. Después de buscarle los tres pies al gato a tu pregunta y si todavía no me has cogido tirria voy a responder, por fin, a lo planteado. Me gustaría escribirla sobre la desigualdad, sobre la discriminación, sin ánimo de aleccionar sino de crear preguntas y dudas (o más preguntas y dudas) en el lector sobre por qué parecemos dirigirnos inexorablemente (si es que no estamos ya) hacia el mundo fatalista que dibujó el cyberpunk a principio de los ochenta.

2.- Imagino que como buen escritor que eres serás también un gran lector, ¿en qué momento del día te gusta más leer?
Me gustaría tener más tiempo del que tengo para dedicar a la lectura. Compro libros como si tuviera ese tiempo, llámame optimista, que pasan a engrosar una pila llena de lecturas apetecibles que tengo que ir postergando. Cualquier momento del día es bueno con tranquilidad y comodidad. Soy incapaz de leer en los medios de transporte, por ejemplo, imposible en autobús o metro de camino o vuelta del trabajo. Sin embargo, en un viaje en tren sí. No sabría decir el motivo pero es así. En definitiva, cualquier momento con suficiente tranquilidad para quedarme absorto en lo que lea.

3.- Creo que te mueves casi siempre en el mundo del microrrelato, en el que hay que condensar en muy pocas palabras una historia. Cuando escribes, ¿qué temas o situaciones te inspiran? O sea, ¿Cómo te enfrentas al folio en blanco? ¿Y cómo abordas la condensación para el micro?
Escribo, cuando tengo tiempo (voy a dejar de ser repetitivo, lo prometo), sobre todo relato y microrrelato. Microrrelato con más asiduidad porque requiere, de partida, menos tiempo para su concepción. Aunque luego pulirlo es otra historia. No soy muy consciente de que situaciones me inspiran, en muchas ocasiones me dejo llevar por disparadores creativos como frases de inicio, palabras aleatorias, etc. y al terminar la escritura es cuando detecto, no siempre, esa vivencia o idea que me rondaba el subconsciente y que ha quedado plasmada.
Creo que el microrrelato es todo un arte de orfebrería, a mí me recuerda al cuidado de bonsáis, es algo pequeño y frágil que debes fortalecer con las palabras precisas que necesita, sin recargarlo y sin desnudarlo en exceso, con esa medida justa tan difícil de encontrar. Recuerdo cuando empecé a escribir microrrelatos, con requisitos como que solo tuvieran cien o doscientas palabras de longitud: me resultaba imposible. Me salían historias de cuatrocientas o quinientas y tenía que recortar tanto que quedaba una historia desdibujada. Creo que es una cuestión de práctica. Cuando te acostumbras a tener presente qué tipo de historias te permite esa longitud todo fluye de forma más sencilla.

4.- ¿Qué te acompaña cuando lees? ¿Y cuando escribes?
Cuando leo, en ocasiones un té o una cerveza. Cuando escribo documentación (si lo que voy a escribir la requiere) y “el buen uso del español” (incluso así cometo errores).

5.- Hoy en día el número de publicaciones es enorme. Hay tal marasmo de novelas, libros de escritores noveles y ediciones clásicas que es muy difícil filtrar y decidir qué es lo que leemos. En tu caso, ¿qué es lo primero en lo que te fijas para decidir leer un libro?
Hay editoriales de las que confío totalmente en su criterio editorial como Orciny Press, sé que lo que publiquen tiene muchísimos números de gustarme. También tengo la suerte, dentro del microcosmos de creación literaria de Barcelona, de conocer personalmente a varias autoras y autores y es más fácil acertar cuando ya has leído otras obras suyas previamente o ya conoces sobre qué temas escriben y cómo escriben. Ahora bien, cuando me escapo a una librería al placer de recorrer estanterías y verme durante instantes sumergido en las historias que esos libros proponen, supongo que como a la mayoría de las personas lo primero que nos entra por los ojos es la portada, o si es de un autor que ya conocemos y nos gusta. El segundo paso es girar esa cubierta que me ha atraído y leer la sinopsis y el tercero hojear el libro. Llegados a ese tercer estadio estoy fastidiado y va a ser muy difícil que no pase a engrosar esa pila enorme de la que hablaba en una pregunta anterior.

6.- Vivimos en el mundo de la hiperconexión. ¿Utilizas las redes sociales? Cuáles son las que te parecen más interesantes y por qué.
Sí, sí las utilizo ya que me resultan indispensables para estar al corriente de eventos literarios que se realicen y para poder publicitar y expandir aquellos de los que yo formo parte como el “Me suenan tus letras” o el “Hasta el próximo verso”.
Creo que todas son interesantes según lo que pretendas o busques. Generaciones más jóvenes que la mía han crecido con muchos más estímulos visuales y eso explica la popularidad creciente de Instagram o Pinterest. A mí para asuntos literarios me ha funcionado la que mejor Facebook porque creo que permite una interacción y una cercanía que no dan otras. Twitter es muy buena para conseguir propagar tu contenido, si la red lo considera interesante, pero ahí no he acabado de encontrarle el truco para que realmente me sea valiosa la interacción en ella. Es una cuenta pendiente.

7.- ¿Eres escritor de día o de noche?
De noche. Aunque nunca he sabido dilucidar si soy o si me he convertido. Trato de explicarme. Recuerdo como un gran periodo de inspiración, sobre todo en poesía, cuando iba a la universidad. Por horarios, las únicas horas que yo podía exprimirle al día para escribir eran por la noche. Tal vez eso me convirtió en un escritor nocturno o ya lo era antes y esa circunstancia lo hizo aflorar. Ahí queda la duda.

8.- Aparte de la literatura, ¿qué otras artes te gustan? Cuéntanos un poquito cuáles y por qué (si es que hay un porqué).
Disfruto con la pintura, además de en sí misma como reflejo de una época, de una idiosincrasia o del acervo cultural concreto de un lugar. Intento visitar cuando viajo no solo lo grandes museos de pintura sino aquellos pequeños dedicados a algún pintor local que, por esa misma “localidad”, a veces no se conocen fuera de esa ciudad o esa región. Así he descubierto en los últimos dos años a dos pintores que me fascinan Vela Zanetti y Julio Romero de Torres.

9.- Te pido ahora unas respuestas rápidas

a) ¿Nos recomiendas un libro?
He pasado varios días desvelado pensando esta pregunta y no puedo recomendar solo un libro, me salían dos, luego tres, luego cinco… me permitiré la licencia de recomendar tres y no reescribir por quinta o sexta vez esta respuesta: “Sed de champán” de Montero Glez, “Flores para Algernon” de Daniel Keyes y “Coda” de Esther García Llovet.

b) Un personaje literario que sea inspirador para ti.
¿Quién no querría ser Tristran Thorn?

c) ¿Qué género literario te apasiona más?
Cualquier expresión del fantástico

d) ¿Eres de radio o de televisión?
Como hábito no consumo habitualmente ninguna de las dos, pero me quedaré con la radio (y su evolución en internet, los podcasts) como concepto por la diversidad de contenidos e ideas y por ese recuerdo indeleble de esperar tus canciones favoritas con la minicadena preparada para grabarlas en una cinta y rezar porque el locutor no hablase en los últimos compases.

e) ¿Mar o montaña?
Mar

f) La última cosa que te haya sorprendido tanto que todavía la recuerdes.
Este mediodía. Alrededores de Plaza Catalunya. Un lugar donde habitualmente uno debe sortear a un río de personas con poco tiempo y mucha prisa. Una banda musical tocando ritmos latinos y una pareja y tres chicas arrancándose a bailar como si fuera una sala de baile ante la sonrisa y la estupefacción del resto de transeúntes. Yo salía de una jornada larga y tensa y, de repente, mi chip ha cambiado viendo la alegría plasmada de forma tan espontánea.

g) Una canción o cantante que tenga para ti un significado singular
“Borraz con Zeta”, la banda compuesta por mi hermano Luis y su pareja, Anita. Ahora mismo están en Sevilla, acabada de empezar su tercera gira en la autocaravana en que viven. Los admiro por ese arrojo de perseguir sus sueños con tanta valentía.

10.- Para terminar, me gustaría que definieras una escena lo más cercana posible a tu felicidad.
Hay tantas felicidades posibles… pero te mencionaré una escena que tuve la suerte de vivir.

Una tarde, preparando el evento “Me suenan tus letras” que siempre que lo celebro salgo con energías renovadas viendo como se crea un ambiente distendido y agradable entorno a la literatura, apareció de improviso uno de mis mejores amigos, Dani y su esposa, Txell (que me hicieron padrino de su hijo) con mi ahijado Armand que tendría entonces unos tres meses. Hay fotos en que aparezco delante de la mesa de libros, con mi sombrero habitual de los eventos y mi ahijado en brazos.