martes, 16 de octubre de 2018

La jota aragonesa


Dicen que en el ADN llevamos la huella de nuestras raíces, la información genética básica que determinará nuestro devenir en la vida y que, inexorablemente, de algún modo, está unido al lugar de donde es uno. Pero yo me encuentro muchas veces en tierra de nadie, ese lugar inconcreto que va creciendo como consecuencia de los innumerables viajes que mi trabajo me lleva a realizar. Nunca he vivido más de doce años en un sitio siempre he cambiado mi lugar de residencia y aun teniendo uno más o menos estable, he estado yendo y viniendo por medio mundo. Ello condena a perder amistades y obliga a realizar nuevas y muchas veces a sentir que no perteneces a ningún lugar, que no estás integrado en ningún grupo concreto. O más bien que perteneces un poco a todos pero de forma tangencial, lo que te hace ser un poco menos tú.

El paso del tiempo acrecienta o polariza ese sentimiento. Conforme voy cumpliendo años me doy cuenta de que esas “tierras de nadie” son, en realidad, mi tierra. Es decir, soy un poco de Bangladesh, un mucho de Iran, bastante de Egipto y Turquía, y tengo matices de Rusia, Vietnam, Marruecos o Portugal. Me gustaría tener una fuerte esencia inglesa, y algo hay en mi carácter. Y por supuesto, mucho de España: de Cataluña, de Castellón y de mi Aragón querido.

Y es que cada año que pasa voy sintiendo más y más esa llamada de mi ADN maño. Es silenciosa pero constante. También creciente. Mi paso por el Pilar 2018 ha sido un episodio más de esta rampa imparable de amor por Aragón. Y es que debe haber algo en la sangre, en el subconsciente personal, que quizá estaba adormecido, cuando no aletargado. Y que poco a poco se va desperezando y va llamándome. Me invita a regresar mucho más a menudo a mi pueblo, Belchite, donde disfruto más que nunca cada visita. A retornar a Zaragoza, donde pasé mis mejores años de juventud, los universitarios, en los que me enamoré y durante los que viví en plena libertad. Y regresan experiencias de infancia, de cuando tocaba la guitarra en un grupo de cuerda, o cuando me examinaba en el conservatorio de Zaragoza. Pero por encima de todos esos recuerdos, está siempre la música. La música que asocio a mi infancia, esa en la que descubres lo mejor porque no hay dependencias ni hipocresía. Y ahí florece la jota. Es la música que apenas unos segundos de escucha me ponen la carne de gallina, la que me hace llorar de la emoción por el mero placer de escucharla. Y es un espectáculo completo, ver bailar la jota, escuchar los joteros cantarla con pasión, con brío y con elegancia. 


Este Pilar tuve la fortuna de ver a Nobleza Baturra en la plaza del Pilar que tuvo como broche de oro la interpretación de Gigantes y Cabezudos y debo decir que después de más de 40 años escuchándola, la piel se me sigue erizando, las lágrimas asoman sin poder detenerlas y todo mi cuerpo vibra.

Y digo yo que eso será el ADN aragonés, o una buena parte de él. Eso que nos identifica con esta tierra noble y serena, La Jota: La jota aragonesa.
¡Viva la jota!

lunes, 24 de septiembre de 2018

Que sí, que no he superado la hipocondría...


Bueno, pues ya se ha hecho de día. A ver hoy con qué me levanto. Voy a mirarme en el espejo que creo que me ha salido algo en el labio. Umm, parece una rojez, seguro que es el herpes dichoso. Ya verás como mañana lo tendré todo abultado. Debería ponerme la pomada ya para evitar que salga. Uf, y el ojo derecho lo noto un poco rojo. Ahora que me doy cuenta, me pica. Seguro que tengo conjuntivitis y con la alergia que tengo al conservante de las gotas oftálmicas, a ver cómo coño me la voy a curar.

Este colchón… lo voy a tener que cambiar. Me he levantado con el cuello dolorido y un dolor de cabeza mañanero tremendo. Me voy a tomar el ibuprofeno y espero que en una hora se me haya calmado. No está mal, podría haberme levantado peor. Pero estoy acalorado y ya no estamos en verano. ¿Hace mucho calor o lo tengo yo? A ver, me voy a tocar la frente que creo que estoy un poco caliente. Igual tengo un poco de fiebre, y eso seguro que es augurio de algo más grave.

¿Qué día tenía cita con el médico? Creo que era mañana. ¿Qué voy a hacer hoy todo el día? De todas maneras, para lo que me va a decir. Si es que los médicos de hoy no tienen ni idea de las enfermedades. Cuando fui por el dolor que tenía en el estómago no me hizo ni caso. Primero me dio un medicamento para los gases. ¡Gases! Si yo no he tenido gases en mi vida. La segunda vez que acudí ya se lo tomó más en serio y me mandó análisis de todo, sangre, orina y heces. Y es que yo le conté lo mal que me sentía. Que me inflaba nada más comer y que tenía que tener algo gordo. Total, que no sé si se equivocarían en el laboratorio, pero me salieron los tres análisis bien. Y que claro, entonces no me podía recetar nada. Pero yo insistí y exageré un poquillo mi descripción para que me tomase en cuenta y entonces me dio un protector de estómago y un antibiótico, por si tenía alguna bacteria, me dijo. Me lo tomé todo pero tampoco mejoré y es que yo creo que debo tener un tumor o algo similar que me debe afectar a la digestión. Tiene que ser eso porque si en los análisis no sale nada… Y a ver ahora como consigo yo que me envíe al especialista del aparato digestivo para que me hagan ecografía y la prueba de la bombilla porque he leído en internet que no hay otra forma de analizar el interior del estómago. ¡Ay, este médico que no tiene ni idea! Creo que voy a cambiar a otro a ver si tengo más suerte y me encuentra el tumor. Seguro que la fiebre que tengo es por eso. Ah, pero que aún no me he puesto el termómetro. Voy a ver… 36,9 grados. Se considera fiebre, imagino bueno, no sé, es que yo me encuentro acalorado. Mañana se lo tengo que contar todo con pelos y señales y tengo que convencer al médico, que me miren bien, que si no, si resulta que es un tumor y se desarrolla igual puedo morir. Uf, uf, me estoy acalorando más todavía. No perdamos la calma, que mañana tengo visita con el médico y hoy estoy seguro de que puedo aguantar. Me tomo el ibuprofeno y me pongo la pomada del herpes. No sé si de paso decirle lo de los mareos cuando me levanto, no vaya a ser que todo me venga de la cabeza y haya algún nervio o alguna cosa que esté unido con el estómago y venga de ahí. Voy a buscar en Internet, que seguro que va a ser eso. Pero no sé cómo se lo voy a explicar.

Bueno, ya ha pasado una hora, pero me siento igual de acalorado. Me voy a tomar otra vez la temperatura… 37,00. Ves, el ibuprofeno no me ha hecho nada. Tendría que tomar algo más fuerte y además creo que estoy empezando a ver borroso. Seguro que lo que tenga en la cabeza está desarrollándose y estos son los primeros síntomas. Uy qué mareo. Creo que voy a vomitar. Antes de que vaya a más, no puedo esperar a mañana. Lo que se coja con tiempo a lo mejor tiene solución, así que me voy a urgencias de inmediato. Y allí a ver qué me dicen…


viernes, 21 de septiembre de 2018

JESTOFUNK - Descubrimiento musical de la semana

A partir de hoy publicaré un descubrimiento musical cada semana que me parezca interesante por lo novedoso, innovador o sorprendente. Esta semana, de la mano de una recomendación en Facebook de Juan Paul, he descubierto al grupo italiano de acid jazz Jestofunk, que se formó a principios de los años noventa con dos DJ's, DJ MOz Art y DJ Blade. Mi descubrimiento, más de veinte años después ha sido con su álbum de debut, titulado Love in a Black Dimension, donde colaboraron con el músico CeCe Rogers. La banda ha continuado editando discos hasta 2009, bien sean de remixes, o de directos pero este primer álbum es magnífico. Os lo recomiendo a todos!

https://www.youtube.com/watch?v=6-MlH1t8t9I


domingo, 16 de septiembre de 2018

ESCRITORES SINGULARES-52: PILAR GONZÁLEZ

Pilar González es una ESCRITORA SINGULAR. Escritora sevillana de libros de autoayuda y de búsqueda personal, Inició su andadura literaria dentro del género de la novela hace ya tres años. La primera de ellas, ya publicada, se titula El espejo egipcio y los comentarios y críticas de quienes la han leído ya abundan aún más en mi interés por hacerlo, algo que abordaré la semana próxima.

Conocí a Pilar en la VIII Microquedada relatista de Sevilla. El azar hizo que nos uniera uno de sus libros titulado: Cómo superar tu timidez. Y es que para un tímido reeducado a lo largo de los años por el trabajo y la relación comercial como soy yo, haber podido presentar ese libro ante todos los asistentes a la microquedada fue una delicia. Posteriormente leí el libro y lo utilizo como manual de guía, para situaciones en las que todavía me siento “como un pulpo en un garaje”.

Pilar es una persona que transmite positividad. Su sonrisa y su mirada intensa tranquilizan los nervios del tímido que entabla una conversación con quien no conoce. De conversación interesante y trato cercano, alguien con quien, presumo, es fácil llevarse bien y cultivar una amistad longeva.
Además de su trayectoria literaria, Pilar comenzó hace poco a escribir en su blog, donde podéis encontrar noticias y links de compra a todos sus libros.

https://pilargonzalezescritora.com

En esta ocasión y a partir de la frase que le planteé, Pilar ha construido un relato de costumbrismo realista, inmediato y demoledor titulado La imagen negada. Leedlo. Es hipnótico y de esos que dejan poso.


Y para que conozcáis un poquito más a su autora, una breve entrevista a continuación.

LA IMAGEN NEGADA


Cada mañana se miraba en aquel espejo quebrado y desconchado que se resistía a cambiar y la imagen que le devolvía le gustaba cada día más. Frente a él Lucrecia se maquillaba con esmero. Primero limpiaba su rostro con jabón y después lo frotaba con un tónico. A continuación se ponía crema hidratante y luego sombreaba los párpados de un azul índigo exquisito. Dibujaba una raya de color melocotón en cada una de las líneas de agua de los órganos visuales. Acomodaba un bálsamo en los labios, los perfilaba y los pintaba con carmín. Más tarde ajustaba su fular. Estiraba el cuello del abrigo. Cogía un bolso y se miraba de nuevo. Irradiaba una energía que seducía.
Aquel día, justo en el momento en que se dirigía hacia la puerta, sonó el teléfono. La noticia la dejó conmocionada. Sintió que sus piernas se debilitaban. Tuvo que sentarse en una silla. Un miedo atroz se agarró a su contorno y ya no la soltó. Cerró los ojos, escondió el semblante entre las manos temblorosas y se humedeció la piel de sus mejillas. El llanto silencioso emborronó sus facciones delicadas.
Unos meses después pocos la habrían reconocido. Pasaba la mayor parte del tiempo en pijama, tendida en el sofá, con un pañuelo ajustado a la cabeza. Las sesiones de quimioterapia le robaron su prestancia. Retiró el espejo de su sitio y lo tiró con el estuche de cosméticos. Junto a ellos, en aquella oscura y enorme bolsa de basura, desapareció la imagen negada, pero también la mujer elegante y presumida.  


ENTREVISTA SINGULAR 

1.- ¿Cuál es el principal motivo que te empuja a escribir? ¿Recuerdas cuál fue la primera vez que comenzaste algún texto? ¿Lo guardas todavía? ¿Te atreverías a publicarlo a modo de relato?
En realidad lo que me impulsa a escribir no es un motivo, es una necesidad, igual que comer, cuando lo hago me siento bien, disfruto, me llena de energía.
Recuerdo que comencé a escribir en la adolescencia. En aquella época escribía sobre todo poemas. Seguro que alguno guardaré, tendría que buscarlos. Y podría intentar convertirlo en un relato. 

2.- Imagina que tuvieras la posibilidad de publicar un libro con una editorial de tirada nacional y tuvieses libertad para elegir el género y la temática. ¿Cuáles serían y por qué?
La verdad es que hasta ahora siempre he elegido el género y la temática de lo que escribo. Creo que lo contrario me costaría. Pero tratando de responder a tu pregunta te diré que me gusta la fusión de géneros, así por ejemplo mi último libro El espejo egipcio, puede considerarse un thriller, y una novela negra, en la que mezclo fantasía histórica, con toques sobrenaturales y algo de costumbrismo.

3.- Te pido que seas tu crítico/a más duro/a. Dinos qué se te da peor a la hora de escribir y cómo intentas resolverlo.
Creo que lo más difícil para mí es encajar la historia, es decir, estructurarla. Escribo de forma espontánea sin tener una guía previa de lo que sucederá. Voy descubriendo la historia a medida que escribo. Así, una vez terminado el primer borrador, me toca perfilar su estructura, y ello supone mover los capítulos de un lado a otro y pulirlos, eliminar y añadir párrafos y escenas hasta que la narración me deja satisfecha por completo.

4.- ¿Cómo sería tu presentación ideal de un libro? Quiero decir, qué elementos tendría que tener para que resultase interesante, amena y entretenida.
Te diré cómo lo hago yo, con esa pretensión, la de no aburrir a los asistentes. Considero que las presentaciones tienen que ser breves, procuro que no excedan de 30 minutos. Suelo resaltar los aspectos más atractivos del libro y algún experto comenta lo principal del estilo narrativo. También invito a los asistentes a leerlo. Si es posible, pido a algunas personas que ya lo han leído que den su opinión, y si tengo algún video lo proyecto. Por último se sirve una copa y unos aperitivos mientras me dedico a firmar ejemplares.
Cuando la presentación que hago es de un libro de no ficción, además de lo anterior suelo incluir una práctica en la que invito a participar a todos los asistentes.

5.- Hoy en día el número de publicaciones es enorme. Tanto digital como en papel, resulta muy difícil elegir qué leer ya que normalmente nuestro tiempo de lectura es limitado. En tu caso, ¿cuál es el criterio que sigues para la elección de una próxima lectura?
Hace unos meses que abrí en mi blog, www.pilargonzalezescritora.com, un apartado de reseñas, dedicado especialmente a escritoras independientes, así que, debido a ello, últimamente suelo elegir mi lectura en función de este criterio, pero a veces me lo salto, y sigo otros criterios como son: Un título, una sinopsis o una portada que me atrae, y a veces también me dejo guiar por las reseñas de otras personas que recomiendan algún libro.

6.- Vivimos en el mundo de la hiper conexión. ¿Utilizas las redes sociales? Cuáles son las que te parecen más interesantes y por qué.
Sí, utilizo las redes sociales. Sobre todo Facebook y Twitter, aunque también estoy en Google, Linkedin, e Instagram, a la que hace poco me he apuntado. Las más interesantes para mí son las dos primeras, pero sobre todo porque son las que manejo mejor.

7.- ¿Cómo te calificarías como lector/a? ¿Qué géneros te gustan? Y ¿en qué momentos disfrutas de la lectura?
Me califico como una lectora exigente. Un libro tiene que engancharme en las primeras páginas porque si no lo hace soy incapaz de continuar. Me gustan el thriller, la novela negra, la fantasía, el realismo mágico, las novelas de acción y aventura, la ficción histórica… Y disfruto de la lectura en cualquier momento, siempre que tengo un hueco para leer, ya sea mañana, tarde o noche.

8.- ¿Cuál es tu secuencia a la hora de estructurar una novela, o el género que escribas? Me refiero a cuál es la cadencia de creación: ¿Primero los personajes, o el conflicto principal, o el final, o cómo lo acometes?
Como te expliqué antes no sigo ningún tipo de estructura. Por lo general lo primero que me viene es el título, aunque luego suelo cambiarlo, y de ahí va surgiendo una idea muy escueta, que se desarrolla a medida que escribo. De entrada no sé quiénes serán los personajes ni el conflicto, ni la trama, ni el final, me lanzo al vacío y en él los encuentro. Así que mi secuencia es: escribo, escribo y escribo, luego reviso y corrijo, reviso y corrijo…

9.- Me gustaría que definieses ese momento en el que das por finalizado un libro. El momento final, cuando recibes las galeradas y les das el último ok.
Al ser escritora independiente no recibo galeradas. Reviso el manuscrito una y otra vez hasta que estoy satisfecha con él. Hay un momento en el que siento que está bien, y sé que ya no tengo que retocarlo más. Es una sensación de plenitud.

10.- Te pido ahora unas respuestas rápidas
a) Recomiéndanos un libro y el motivo por el que tendríamos que leerlo.
El mío, El espejo egipcio. Hay que leerlo porque tiene todos los ingredientes necesarios para hacerlo atractivo, entretenido, y enganchar desde el principio: un espejo misterioso, la magia de Egipto, otros escenarios también mágicos como Sevilla, Frigiliana o Granada; un protagonista con el que es fácil empatizar, pues habla en primera persona; un lenguaje sencillo con abundantes diálogos, una buena dosis de acción, unos personajes creíbles, algunos históricos y otros muy peculiares; una desaparición, varios asesinatos y, además, un final sorprendente que nadie puede imaginar.
Aprovecho para dejar los enlaces a Amazon, por si a alguien le interesa leerlo:
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b) ¿Cuál es tu escritor/a favorito/a?
No tengo un escritor favorito, pero me gustan mucho Manuel Mújica Láinez, Carlos Ruiz Zafón, Matilde Asensi y Blanca Miosi, entre otros.

c) ¿Qué opinas de los blogs literarios?
Que son necesarios y muy útiles.

d) Un libro que no hayas podido terminar de leer.
Cien años de soledad.

e) Un deseo literario para el próximo año
Ver publicada la novela en la que estoy trabajando ahora y que guste a los lectores.

f) La última cosa que te haya sorprendido tanto que todavía la recuerdes.
Lo último que me ha sorprendido es el gran apoyo que he recibido durante la promoción de mi libro El espejo egipcio, incluso de personas que no conocía. Ha sido para mí una gran alegría y estoy muy agradecida.

g) Una canción o cantante que tenga para ti un significado singular
Hay muchas, siempre me cuesta tener que elegir, así que al menos permíteme que te diga dos, como cantante Rozalen, me gusta todo lo que canta, y una canción muy especial, Gracias a la vida de Violeta Parra.

h) Las 3 características que debe tener para ti un buen editor/a.
Honestidad, profesionalidad y compromiso.

11.- En breve comenzaré la lectura de tu última novela, El espejo egipcio. ¿Nos podrías contar un poquito cómo se gestó tu idea de esta novela?
Después de leer El escarabajo, de Mújica Láinez, me entraron ganas de contar una historia parecida y, aunque El espejo egipcio en nada se le parece en cuanto a género ni trama, ese fue el germen del que emergió. Quería contar algo sobre un objeto que hubiera pertenecido a distintos personajes históricos, un objeto especial, mágico, y de ahí surgió todo.

12.- Para terminar, me gustaría que definieras una escena lo más cercana posible a tu felicidad.
Estoy con mi pareja, mis familiares y amigos, en el jardín de una bonita casa, rodeados de árboles y flores. Disfrutamos compartiendo nuestro tiempo, charlando, comiendo, bebiendo, escuchando música…

Pero no quiero terminar sin agradecerte tu interés. Muchas gracias por esta entrevista y por dedicarme este espacio en tu web, y gracias también por leer mi libro, estoy deseando saber tu opinión.

jueves, 13 de septiembre de 2018

Deje su mensaje después de la señal - Mi crónica de lectura


—¡Ay Arantza! ¡Cuánto tengo que contarte y qué lejos te encuentras! La única opción que encuentro es dejarte este mensaje en el contestador y esperar que en algún momento, cuando regreses a casa, lo puedas escuchar. Y es que ya he terminado la lectura de tu magnífica novela. ¿Sabes lo que me sucedió? Decidí comprarla sin leer ninguna reseña ni comentario. Directamente, basada mi decisión en el único hecho de que tú la habías escrito. Y cuando la recibí y la ojeé me llevé una sorpresa porque pensé que era un libro de relatos. Así que empecé a leerla y no entendía muy bien qué era aquello. Cuatro mujeres dejando mensajes a contestadores de otros cuatro seres humanos, historias inconexas, aparentemente deslavazadas pero con una gran historia humana detrás de cada una de ellas. Mi intriga no hacía más que crecer. El libro no me permitía dejarlo y a medida que avanzaba en las cuatro historias me preguntaba, pero ¿esto qué es? Claro, el sol de agosto me acariciaba junto con la brisa del mediterráneo, relajado, de vacaciones y ese ambiente aún me ayudaba más a continuar disfrutando de la lectura.
Intenté también leer cada historia continuada, es decir, saltarme las otras tres y terminar cada una en su totalidad, pero en seguida vi que así no funcionaba la novela. Fue justamente el intercalado de sus cuatro voces lo que más interés suscitó en mi lectura y cuando me di cuenta, me encontraba ya de viaje con ellas, conviviendo con la separación de Marina, acompañando a Carmela en su despedida, entendiendo los sinsabores del momento en que Sara se encontraba y quedándome absorto con la dura vida de Viviana.
Tienes una prosa, Arantza, prodigiosa. Embelesa, te abstrae de los problemas, te involucra y te hiere con la dureza de algunas partes del relato. Te hace sonreír y te lleva a generar una leve lágrima, íntima, comprensiva con quien la necesita. Es una prosa preciosista, cercana, humana y ágil que enaltece las cuatro vidas narradas.
Por supuesto lo más original de la novela es la voz elegida. Para mí, Arantza, eres una maestra. Una escritora que sabe tejer una historia global, coherente a través de cuatro vidas aparentemente inconexas, sin diálogos, a cuatro voces individuales, entregadas a una máquina, cada una a su contestador. Y aunque hay ausencia de réplica en esos mensajes, puedes entender perfectamente cuál sería y cuál será. Y eso hace todavía más creíble tu novela.
No sabes cómo he disfrutado, Arantza. Tanto, que me he quedado con ganas, con ganas de más, de leerte más y pronto. Así que a ello me voy a encaminar. Te has convertido en una de mis escritoras preferidas, algo que ya intuía por los comentarios de muchos escritores, colegas algunos de ellos de la última Microquedada relatista y solo espero que, en un futuro cercano, quizá en la XIX Microquedada “gallega, pueda tener la fortuna de conocerte más en directo, en persona, y podamos conversar y sembrar una amistad.
Y ya me tengo que despedir que si no la cinta del contestador se acaba. Me quedo esperando, esperando y esperando tu próxima historia, que seguro será original y muy personal. No tardes, ya te estoy echando de menos.