sábado, 13 de agosto de 2022

Descubrimiento musical de agosto-2022: Steve Lacy

Para este mes encargué la tarea de destacar un descubrimiento musical a mi hijo Adrián, que ronda los catorce. Tengo mucha curiosidad por conocer qué música escuchan los jóvenes y la verdad es que cuando compartió conmigo su playlist me quedé gratamente sorprendido porque, además de tener muchísimas canciones, demuestra tener un criterio en su selección musical, uniendo actualidad y grupos de décadas anteriores (Los Smith son uno de sus preferidos, los Pixies o Radiohead) y, sobre todo, coincide en muchos casos con mis propios gustos. Eso es orgullo paterno.

Así que he elegido a Steve Lacy, de las muchas novedades que he descubierto gracias a Adrián, porque me ha sorprendido la calidez de su voz, la cadencia tan característica que tiene al cantar, a medio camino entre el jazz, el rap y la música funky y porque, sin conocer nada de él, me ha cautivado con sus melodías.

Una vez escuchadas bastantes canciones, me he puesto a investigar sobre quién es Steve Lacy, y la verdad es que aún me ha sorprendido más.

Steve es un músico, compositor y productor musical estadounidense de tan solo 25 años. Con su primer disco, APOLLO XXI, ya fue nominado a los Grammy, como Best Urban Contemporary Album, una denominación que, entiendo yo, engloba lo que comentaba antes, la fusión, tan de moda ahora de jazz, rap y funky.

Entre otro de sus logros indudable está el haber producido un disco con tan solo quince años, un disco que también fue nominado a los Grammy en aquella ocasión en la misma categoría y por supuesto su indicación de que el artista con el que soñaría colaborar es Prince.

En 2022 ha publicado su segundo disco: Gemini Rights que es con el que yo lo he descubierto.

https://www.youtube.com/watch?v=x-OzspEcQG8

De su disco anterior y singles publicados sueltos me quedo con Dark Red (en el link de arriba) y N Side, dos maravillas calmas y llenas de sentimiento.

Este descubrimiento me ha rejuvenecido, me ha puesto las pilas, veo que no todo lo que hay en el panorama actual es igual, que hay diferencias, variedad, calidad y fusión.

O sea, es el siglo XXI.

viernes, 12 de agosto de 2022

La hija del relojero - mi crónica de lectura

Hace tres años leí esta misma novela de Kate Morton en inglés. Había leído toda su obra en castellano y me decidí a leerla en versión original. La experiencia no fue nada placentera, he de decir. Me pareció una lectura muy compleja, con un vocabulario demasiado elaborado para mi nivel de inglés y me costó muchísimo tiempo, esfuerzo y poco placer. Aún así me obligué a terminarlo y lo hice, pero estaba seguro de que me había dejado al menos un 50% de la trama perdida en el abismo entre mi lengua materna y la aprendida de adulto.

Así que hace un par de semanas decidí releerla, ahora sí en su traducción al castellano, y, una vez terminada, puedo decir que ahora comprendo la dificultad que sentí, ya que la novela es muy compleja, con saltos entre décadas, personajes que tienen relación generacional pero a quienes es difícil de unir, tramas paralelas y sucesos inconexos. Me ha parecido una novela sensacional pero muy compleja y eso, unido al lenguaje de Kate hicieron que no entendiera casi nada en inglés.

Para mí la joya de esta novela es la casa, Birchwood Manor, una mansión situada en el campo a orillas del Támesis, construida con refugios para sacerdotes en la época en que eran perseguidos, con una leyenda sobre niños desaparecidos, sobre presencias sobrenaturales, con una arquitectura preciosista, victoriana, con su tejado a dos aguas y su fantástico jardín. El escenario, la mansión, es la gema que hace relucir la novela, su trama, sus vivencias en diferentes generaciones y sus recuerdos y arte.

En el verano de 1862, un grupo de jóvenes artistas se reunieron en ella para pasar un mes durante el cual la inspiración y la creatividad les hiciese crear de forma libre. Una experiencia que sin duda debiera ser maravillosa cuando se comparte en juventud pero que, por los azares de la novela, terminó con una persona muerta y otra desaparecida.

Son los ejes fundamentales para una novela de misterio en la que la investigación tiene lugar desde el siglo XXI, por parte de una archivista que encuentra un bolso en una caja de la galería donde trabaja. Y ese bolso nos lleva 150 años atrás, a descubrir lo que sucedió en esa casa a lo largo de los años, de las personas que la heredaron, cómo la transformaron en escuela para señoritas, y cómo durante muchos años quedó abandonada, en silencio.

Pero no en solitario, porque alguien vivía allí. Es el misterio de la novela, la hija del relojero, Birdie Bell, narradora intermitente en esta novela compleja, entretenida, sobrecogedora y misteriosa con la que Kate Morton ha demostrado, en mi opinión, una plena madurez como narradora.

Para terminar mi post quiero poner en valor mi esfuerzo por leerme las 600 páginas de la novela en inglés con las que aprendí muchísimo vocabulario, expresiones y giros y entendí que el idioma original, el literario, es siempre más rico y barroco que su traducción.

¿Quién se atreve con The clockmaker’s daugther?

jueves, 11 de agosto de 2022

THE VIENER MOZART ORCHESTER

Anoche tuve la oportunidad de asistir al concierto ofrecido por la Viener Mozart Orchestra en el Musikverein Goldener Saal de Viena, un espacio impresionante que traslada al espectador a los tiempos de gloria del imperio Austrohúngaro, con techos dorados, barroquismo y un exceso de brillo y majestuosidad a raudales.

El concierto se plantea como se llevaban acabo en el sentido académico del siglo XVIII.

La orquesta, compuesta por 30 músicos vestidos de época, con pelucas y maquillaje aumenta ese espíritu por la vuelta al clasicismo de la época dorada de la música y en conjunto se consigue una experiencia inmersiva.

Desafortunadamente, hubo también una parte de masificación turística, en referencia a la gran afluencia de público. más motivada en mi opinión, por una curiosidad turística, como quien va a ver una estatua o un edificio, que por la música en sí misma. Como ejemplo de esto que digo, una fila de ciudadanos orientales, sentados detrás de mí. no dejaron de hablar en todo el concierto… inaudito en un concierto de clásica intentando hacer fotos todo el rato.

El repertorio tuvo un poco de todo: comenzó con lo más difícil para el público, oberturas y arias con duetos de Don Giovanni, Las bodas de Fígaro o La flauta mágica (magníficos los dos cantantes, muy simpáticos con el público) para seguir con algunos movimientos y serenatas de sinfonías, como la No. 40 o 41 y otras conocidas.

Después de un receso, la orquesta continuó con obras mucho más conocidas, conciertos para violín, flauta, trompeta e incluyó joyas como El Danubio Azul o la célebre Marcha Radetzky, con participación de los aplausos del público (como se hace en el concierto de año nuevo).

Para mí fue una experiencia que se quedó a medio camino. Quiero decir que no ofreció la majestuosidad de un concierto de una orquesta filarmónica, mucho más compacta y de sonido más completo, pero la escenografía, el talante de los músicos y la complicidad con el público suplieron esa falta de grandiosidad y transformaron el concierto en otra cosa, una experiencia que disfruté en el corazón de la música clásica europea.

sábado, 6 de agosto de 2022

Libros por doquier - reseña Malditos escritores

 


Hace ya bastante tiempo que sigo de forma regular el blog Reseña de MALDITOS ESCRITORES

Gracias a sus recomendaciones he podido disfrutar de un buen número de lecturas, encontrar sorpresas interesantes y descubrir autores nuevos. 

Es, en mi opinión, una excelente brújula cuando se buscan nuevos horizontes literarios y lectores.

En esta ocasión han tenido la deferencia de reseñar mi nueva novela MALDITOS ESCRITORES publicada con la editorial Modernidad Líquida, por lo que les estoy muy agradecido.

Gracias por el esfuerzo de reseñar, por el apoyo a los escritores amateur y por apostar por la cultura y la literatura.

¡Os recomiendo que sigáis el blog!


lunes, 1 de agosto de 2022

Desgracia - Mi crónica de lectura

Llegué a esta novela de J.M. Coetzee, mi primera lectura de este escritor sudafricano, escuchando una entrevista a Pedro Almodóvar en la que indicaba que este era uno de sus libros favoritos.

Tuve la curiosidad de investigar un poco sobre su autor y descubrí, alejándome de los prejuicios literario-europeo-centristas, que hay un mundo de literatura mucho más allá desconocido para mí, en este caso nada menos que un Premio Nobel.

La novela trata, como eje fundamental en mi opinión, cómo el ser humano asume su condición más allá de las circunstancias que le rodeen o la situación en que se encuentre. Acepta su naturaleza sin más, se acepta a sí mismo, con todas sus aristas y no intenta cambiarse por aspirar a una supuesta vida mejor ni por ningún otro interés. Sin complejos ni doble moral.

Esta línea filosófica, transmutada a la vida en Sudáfrica, de la mano de David Lurie, un hombre entrado en los cincuenta que mantiene una relación con una alumna que arruinará su carrera, algo que parece no importarle y ante lo que no intenta ninguna forma de solventarlo. Simplemente continua con su vida como si nada. Cuando visita a su hija, que también siguió en cierto modo ese mismo camino, a su manera, sucede un ataque violento e implacable que los cambiará a ambos y los separará.

A partir de ese momento, la vida de Lucy ( su hija ) y los intentos de su padre, David, de comprender lo que ella argumenta se convierten en una espiral de indignación, arrebato e incomprensión para el lector, seguramente parafraseando a Lucy “eso es algo que no acertamos a comprender, ese mundo, esa vida, en esa comunidad”. Pero para mí, como lector resulta incomprensible su actitud, su rendición, en cierto modo a los acontecimientos, actitud no exenta de cierto pragmatismo, desde un punto de vista un poco más radical.

Desgracia mezcla una narrativa agradable, el comienzo de la novela es muy cautivador, con la crueldad más brutal de la deshumanización de los atacantes, la incomprensión entre dos personas de la misma familia, la sumisión, la rendición y el orgullo. Una olla a presión explosiva que impacta por lo desconocido de su autor y por la fuerza de su narrativa.

domingo, 31 de julio de 2022

Descubrimiento musical de julio-2022: Isla bonner

Cuando la pena golpea, cuando la desesperanza es superior a cualquier estado de ánimo y el vacío, el hueco que deja una pérdida es irreparable, la música es casi la única disciplina que puede atenuar mi tristeza.

Es lo que me ha sucedido este mes de julio. Y buscando ese consuelo musical, en los momentos de mayor angustia, encontré a esta artista, Isla Bonner, sobre quien apenas he encontrado más información que sus dos únicos singles publicados que me han bastado para convertirla en el descubrimiento musical de este fatídico mes de julio.

Bossa fusionada con electrónica y melodías de lounge de sobremesa. Una delicia para calmar el dolor y ayudar a la reflexión y a la aceptación de la muerte.

Más de 28000 oyentes y cuatro millones de reproducciones hablan muy bien de este proyecto musical desconocido que, por ello mismo, aún me parece más interesante, con solo dos singles publicados en 2017: Bellevue y Elevated, con melodías de saxo que recuerdan a The blow Monkeys en algunos momentos.

Tranquilidad, cura y reparación a partes iguales. Las escucho en bucle y eso me calma.

Para vuestros momentos de mayor intimidad y relajación.