miércoles, 3 de junio de 2020

ENTREVISTAS SINGULARES-84: NIEVES CLAVELL

Nieves Clavell es una ESCRITORA SINGULAR. Conocí a Nieves en la presentación de mi novela Gracias por mirarme a los ojos cuando me hablas, y el hecho de que acudiese a una presentación de un autor al que no conocía me pareció un gesto de enorme generosidad. 

Después la descubrí yo a ella como escritora, a través de su novela Más allá de toda razón, que reseñé en este mismo blog, mi apuesta por la lectura de una gran novela de literatura romántica que me acompañó durante las tardes de confinamiento.


Nieves es una escritora que profundiza en los sentimientos que nos llevan a actuar en ocasiones por encima de lo que la razón nos dicta, motivados por la pasión, por la atracción puramente animal o el perdón. Y lo hace a través de un laberinto complejo, como es la relación de sus protagonistas a través de una trama de vaivén que produce en el lector tristeza y lágrimas, pero también sonrisas, excitación sexual, empatía o indignación. Transmitir y generar ese cóctel de emociones no es nada sencillo, sobre todo en una primera novela y Nieves lo consigue con su prosa serena y estructurada.

Me encanta que Nieves sea una “militante romántica”, es decir que defienda y disfrute el género con todas sus mayúsculas, por encima de prejuicios o maledicencias de escritores supuestamente auténticos que lo menosprecian como un género menor.

Nieves forma parte también del activo club de lectura Cosas y Musas, desde el que apoyan a muchos escritores y autoras con la lectura de sus novelas, con sus invitados al club y con la promoción de la lectura en todas sus facetas.

En esta ocasión Nieves ha escrito un relato duro y real, en el que el paso del tiempo produce una mella a veces insalvable en la relación de pareja. Muy en su línea, intenso y cotidiano al mismo tiempo.


Y para que conozcáis un poquito más a su autora, una breve entrevista a continuación.

DOS EXTRAÑOS

Todavía dolía el corazón, de tanto que lo había maltratado podía oír sus quejidos, demasiado frecuentes para que la palabra amor pudiese aludir a lo que él percibía en ese preciso instante.
Retrocedió en el tiempo, no alcanzó a encontrar el momento exacto en el que el tierno verbo perdió su significado. Se había diluido en el tiempo. Lo que sí rememoró fue su decisión de cerrar los ojos para evitar el dolor, una decisión que nunca surtió el efecto deseado.
Bajó la escalera sin prisa, convencido de su determinación. Apenado, pero también liberado. Había habido mucho tiempo para la reflexión. No necesitaba muchas palabras para abrirle su desentrenado corazón, solo la sinceridad que se había estado negando día tras día. Necesitaba que la vida tuviese sentido, recuperar lo que un día lo tuvo. Cada cual elige cómo y con quién compartir su existencia. Ya no había cabida para justificaciones disfrazadas.
La encontró dormitando en el sofá, con la televisión encendida y la Tablet en su regazo. La observó. No conocía a esa mujer. Ya nunca sonreía. Igual que él. Ya nunca lo miraba. Igual que él. Ya no compartía sus inquietudes. Igual que él. Ya no lo amaba. Igual que él.
—Dos personas se aman cuando cada una saca lo mejor de la otra. Lo sé porque un día lo viví a tu lado. Cuando cada una saca lo peor de la otra, no queda nada que salvar.

ENTREVISTA SINGULAR

1.- ¿Cuál es el principal motivo que te empuja a escribir? ¿Recuerdas cuál fue la primera vez que comenzaste algún texto? ¿Lo guardas todavía? ¿Te atreverías a publicarlo a modo de relato?
A ciencia cierta no sabría decirlo, solo sé que me atrapa la atmosfera que se crea a mi alrededor cuando pongo los dedos sobre el teclado. Solo silencio y mis pensamientos. De repente todo desaparece para sumergirme en otra dimensión donde el interior se fusiona con la imaginación, dando forma a una historia que pueda transmitir todo tipo de inquietudes.
Los primeros textos fueron una especie de cartas en las que plasmaba, a modo de diario, las cosas que me molestaban, era una especie de desahogo que me dejaban nueva. Un día tengo que buscarlas, igual todavía están en alguna caja. Ya de más mayor escribía relatos cortos que son los que después he ido desarrollando, aunque siempre para mí, nunca escribí nada pensando en publicar. Ese material sí lo conservo.
Sí que me atrevería a publicar alguno de ellos una vez revisado, hace mucho de aquello.

2.- Imagina que tuvieras la posibilidad de publicar un libro con una editorial de tirada nacional y tuvieses libertad para elegir el género y la temática. ¿Cuáles serían y por qué?
Aunque soy una apasionada de la novela negra también, hoy por hoy sería romántico contemporáneo que es sobre lo que escribo. Es el género con el que más cómoda me siento a la hora de escribir.
Me gusta profundizar en los sentimientos y los motivos que nos llevan a actuar o reaccionar de una manera u otra. Me gustan los por qué, la complejidad de los seres humanos y la profundidad de su mente. Además, a una novela romántica puedes añadirle tramas de todo tipo, asesinatos, fantasía, época, futurista, al final no deja de ser una historia entretenida en la que el romance tiene mucho peso.

3.- Te pido que seas tu crítico/a más duro/a. Dinos qué se te da peor a la hora de escribir y cómo intentas resolverlo.
A mí lo que más me cuesta es encontrar tiempo, e intento resolverlo con mucha organización. Aparte de eso, puede que lo que menos me guste sea la investigación, por decir algo porque siempre aprendes mucho. Y aunque algunos piensan que una novela romántica no necesita de investigación, se equivocan, no es como una histórica, por supuesto, pero al menos yo, busco cada detalle para darle ese realismo que me gusta plasmar en mis escritos, y que el lector tenga la oportunidad de trasladarse o visualizar cada circunstancia.

4.- ¿Cómo sería tu presentación ideal de un libro? Quiero decir, qué elementos tendría que tener para que resultase interesante, amena y entretenida.
Imprescindible estar rodeada de personas que amen la lectura, para mí eso ya crea la magia necesaria. Después me gustan los espacios acogedores, lo que no significa que tengan que ser pequeños. He visto estancias reducidas totalmente desangeladas y lugares de tamaño considerable con un encanto especial. Me gusta que los asistentes participen, que pregunten todo lo que se les ocurra, eso crea un clima agradable que me sirve para calmar los nervios que me provoca sentarme frente a ellos.

5.- Hoy en día el número de publicaciones es enorme. Tanto digital como en papel, resulta muy difícil elegir qué leer ya que normalmente nuestro tiempo de lectura es limitado. En tu caso, ¿cuál es el criterio que sigues para la elección de una próxima lectura?
Por un lado, yo pertenezco al club de lectura “Cosas y Musas”, así que tenemos una lectura obligada cada mes e intentamos leer todo tipo de géneros, y esto es fantástico, porque leo cosas que de otra manera posiblemente no las hubiera leído y casi siempre me gustan. Por otro lado, las lecturas que yo elijo intento que sean variadas también, no sigo un único criterio, en algunas ocasiones me dejo aconsejar por compañeras del club como Carolina, bloguera de “Libros por doquier”, en otras, busco novedades de escritores que me gustan, y cuando siento la necesidad recurro a alguna de esas lecturas que guardamos en el corazón y que releer siempre nos alegra el alma.

6.- Vivimos en el mundo de la hiper conexión. ¿Utilizas las redes sociales? Cuáles son las que te parecen más interesantes y por qué.
Confieso que las utilizo casi por obligación. Como dices vivimos en el mundo de la hiper conexión, así que no tengo más remedio. Utilizo Facebook e Instagram, no sé si son las más interesantes o no, yo las utilizo porque me resultan más fáciles, aunque, sobre todo Instagram, ha acabado por gustarme. Eso sí, dedicarles tiempo es todo un reto.

7.- ¿Cómo te calificarías como lector/a? ¿Qué géneros te gustan? Y ¿en qué momentos disfrutas de la lectura?
¿Si digo adicta sonará mal? Me cuesta mucho soltar un libro que me atrapa, esa es la verdad. Sobre todo, me gusta la novela negra, el thriller y la romántica, la narrativa en general y también me gusta mucho la poesía, nunca puedo elegir una sola cosa de nada.
Suelo leer de noche, ese silencio es perfecto para disfrutar de un libro, pero siempre llevo mi lectura en el bolso por si tengo que esperar en algún sitio, no desperdicio ninguna oportunidad.

8.- ¿Cuál es tu secuencia a la hora de estructurar una novela, o el género que escribas? Me refiero a cuál es la cadencia de creación: ¿Primero los personajes, o el conflicto principal, o el final, o cómo lo acometes?
Primero me planteo lo que quiero transmitir, sobre qué voy a hablar, una vez lo tengo claro busco la trama que me sirva a ese fin, cuando la tengo clara me pongo con los personajes y a partir de ahí, voy creando el conflicto y el desenlace.

9.- Me gustaría que definieses ese momento en el que das por finalizado un libro. El momento final, cuando recibes las galeradas y les das el último ok.
Sinceramente, como mágico. Te preguntas ¿qué ha pasado aquí? Hace unos meses quería hablar de esto y ahora existe un lugar, unas personas y una historia que lo cuentan, que forman parte de ti, como una familia en otra dimensión que ya no van a desaparecer nunca de tu vida. Es extraordinario, una experiencia increíble.

10.- Te pido ahora unas respuestas rápidas

a) Recomiéndanos un libro y el motivo por el que tendríamos que leerlo.
Matar a un ruiseñor. Porque conocer el pasado es mejorar y si la perspectiva es desde los ojos de una niña, descubres cuan estúpidos podemos llegar a ser. Esta obra aúna una serie de ideales que nunca deberían pasar de moda, la justicia, la nobleza, la admiración por otro, la lucha por lo que es correcto, por la igualdad, los sentimientos, la paternidad.

b) ¿Cuál es tu escritor/a favorito/a?
No puedo elegir un escritor favorito sería muy injusto porque tengo varios favoritos, pero si tengo que dar un solo nombre, Jane Austen.

c) ¿Qué opinas de los blogs literarios?
Que son maravillosos y nos hacen la vida más fácil. Sigo a varios.

d) Un libro que no hayas podido terminar de leer.
Ulises, me da mucha vergüenza, pero todavía no he conseguido acabarlo.

e) Un deseo literario para el próximo año
Que las personas que elijan mi novela disfruten de su lectura y no les deje indiferentes.

f) La última cosa que te haya sorprendido tanto que todavía la recuerdes.
Los aplausos de las ocho en un confinamiento que jamás hubiese pensado que llegaría a vivir.

g) Una canción o cantante que tenga para ti un significado singular
With or without you de U2.

h) Las 3 características que debe tener para ti un buen editor/a.
Honestidad, compromiso y pasión por lo que hace.

11.- Tu primera novela se titula Más allá de toda razón, la historia de una relación laberíntica entre Manu y Sofí que me ha encantado y que he reseñado en este mismo blog. ¿Nos podrías contar un poquito cómo se gestó tu idea de esta novela?
Quería contar cómo a veces, las circunstancias te hacen madurar de un instante a otro, cómo cualquier pequeño detalle como un malentendido, te puede cambiar la vida, que elegir valores y principios solo nos incumbe a nosotros mismos, aunque repercutan en los demás, pero, sobre todo, quería transmitir que cuando el amor no es egoísta, cuando quieres lo mejor para la otra persona, lo que le parece imposible a la razón, no tiene por qué ser un imposible. Esta fue la idea principal y a partir de ahí desarrollé la trama de la novela.

12.- Para terminar, me gustaría que definieras una escena lo más cercana posible a tu felicidad.
Mirar a mi alrededor un domingo cualquiera y ver a mi gran familia ahí, discutiendo, riendo, compartiendo una paella cargada de cariño, y sintiendo que formo parte de algo grande y verdadero.


domingo, 31 de mayo de 2020

Tardes de persianas bajadas (segunda parte biografía de Suede) - mi crónica de lectura


Siempre he dicho que para mí los mejores ochenta fueron en realidad los años comprendidos entre el 87 y el 92, configurando así un lustro-puente entre dos décadas. Y resulta justamente clarificador que Suede comenzara su carrera musical justo después, cuando para mí había disminuido de forma evidente el interés por la música que se comenzaba a hacer en la década de los noventa.

Echando ahora la vista atrás, treinta años después, estoy dándome cuenta de que mi rechazo inicial a los “noventa” resultó seguramente posicional, y que ello me hizo perderme buenos discos y grupos de una década mucho más fructífera y creativa de lo que en su momento consideré.

Suede es un buen ejemplo de esto que he explicado. Aunque siempre fueron un grupo que me gustó, nunca llegó a interesarme tanto como para declararme un auténtico “fan” al uso, como lo fui y lo soy de otros muchos. Y la prueba de ello la he tenido mientras leía este libro escrito por su cantante y líder, Brett Anderson, titulado Tardes de persianas bajadas, y he reescuchado los cinco discos fundamentales de su carrera en los que he descubierto verdaderas maravillas y auténticos hits atemporales.

El libro está estructurado en cinco partes que corresponden a los períodos creativos y de publicación de los cinco discos esenciales de Suede, del 93 al 2002, una década en la que la banda pasó por los cuatro clásicos estados de cualquier grupo en su trayectoria, como el mismo Brett los define en él: Esfuerzo, éxito, exceso y desintegración. Cuatro sustantivos que casan perfectamente con la altura y la calidad de cada uno de los discos y que acompañaron la evolución estilística y personal de los miembros de Suede.

Suede (1993) – el debut. Sin duda una luz diferente en el marasmo que fue el comienzo del grunge y de los cantautores con guitarra de comienzos de los 90. Suede eran “esos sureños afeminados ” que componían canciones extrañas dotadas de una base potente de rock pero sin que lo pareciese.



Dog man Star (1994) – es el disco del éxito, la obra maestra estilística, posicional y de rotundo enfrentamiento a la industria musical del momento. Les llevó a girar por todo el mundo, a aparecer en las portadas de las principales revistas musicales del momento y, cómo no, a la ruptura con el otro “pollo del corral”, Bernard Butler que fue en buena medida el 50% del éxito de este discazo rotundo.





Coming up (1996) – supuso la reinvención, sin Bernard, el salto al vacío por el que se podían haber estrellado, pero gracias al cual se hicieron masivos, con giras mundiales por Asia de 18 meses ininterrumpidos en las que el ego particular de Brett comenzó a incomodar.







Head Music (1999) – final de la década y madurez musical y compositiva que supuso el estrellato absoluto y, por ende, el exceso absoluto de todos los excesos posibles, presupuestarios, drogadictorios, maniáticos y excéntricos que acabaron suponiendo el embrión de la muerte del grupo. Para mí es un disco deslavazado que, aunque tiene hits inmensos, desentonó con lo que el grupo había hecho antes y además es un disco muy irregular.





A new morning (2002) – el disco que no se debería de haber publicado porque el alma, la esencia de Suede, estaba ya muerta. Su publicación, tras innumerables reversiones de cada tema que no gustaron a nadie supuso el certificado de defunción.

Brett me ha sorprendido como un buen escritor, no tan solo porque hable de su propia biografía sin histrionismos ni paños calientes, porque asuma sus errores, sus salidas de pata y sus excentricidades cuando las tuvo, sino porque sabe poner en perspectiva lo que sucedió hace treinta años y creo que es capaz también de separar lo que sucedió en cada momento del recuerdo que él tiene de lo que sucedió, algo tremendamente difícil cuando uno habla de sí mismo.

Tardes de persianas bajadas fue un autoregalo, ahora me doy cuenta de que afortunado, que me ha permitido reconciliarme un poco con la música de los noventa, re escuchar las canciones de Suede mientras lo leía, durante las tardes de esta #fase1 que parece intemporal y que no avance y me ha hecho sentir muy bien. Ha sido una burbuja del pasado traída al presente a través de un pequeño agujero de gusano musical.

Si tenéis ocasión, aunque nunca hayáis escuchado a Suede, os lo recomiendo, os interesará y sorprenderá.

Y finalmente doy las gracias por algunos descubrimientos como el grupo Strangeloves o la película El hombre de mimbre (The Wicker man).

sábado, 30 de mayo de 2020

Telerealidad

Golpeó con angustia en todas direcciones. Comprendió que estaba enterrado y que iba a morir. No recordaba cómo había llegado allí. El pánico le provocó el vómito y su cuerpo se convulsionó de forma incontrolable.

Tanto movimiento activó un engranaje que elevó la cubierta. Incrédulo se precipitó fuera sin dudar y lo que vio lo dejó helado. 

Cientos de espectadores le aplaudían en lo que parecía un plató de televisión. Miró extrañado el receptáculo donde había estado encerrado. Tenía un botón verde con la palabra VIDA y uno rojo que decía MUERTE. Muy cerca encontró un plato con una píldora. Entendió que debía tomársela, arengado por el público. La engulló y a los pocos segundos recordó que había aceptado participar en un programa piloto, una experiencia sociológica lo denominaron.  Podría conmutar su condena a muerte. Tendría una oportunidad para vivir, pero antes debía tomarse otra pastilla que borraba de forma selectiva y temporal la memoria.

Miró las caras de la gente que disfrutaba de aquel sádico espectáculo y sintió terror. Enfrente vio otro cubículo como el suyo, hundido en el suelo por una prensa hidráulica y supo que aquel preso no había tenido la misma fortuna.


jueves, 28 de mayo de 2020

Kiss me, Kiss me, Kiss me - 33 años de su publicación

Este mes se cumplen 33 años de la publicación de este disco de The Cure. Un doble LP que marcó un punto de inflexión en mi vida.

Ya sé que puede parecer un poco exagerada la afirmación, pero si pensáis un poco en vuestro caso, estoy seguro de que hay un pequeño detalle, algo, que sucedió cuando erais adolescentes que de un modo u otro definió lo que sería vuestra vida. En mi caso fue descubrir a The Cure. Yo tenía 16 años y andaba un poco perdido. Quiero decir, que me sentía siempre desplazado, como que nunca encajaba en el escenario en el que vivía y llevaba buscando un camino, algo, sin saber lo que era mucho tiempo. Ya se sabe que la adolescencia, en especial la de los dieciséis, exacerba todo y lo eleva a categoría de drama. Pues bien, una tarde de mayo en el disco-bar de mi pueblo vi cómo un tipo con el pelo cardado y los labios mal pintados cantaba de una forma peculiar en el programa Rockopop de TVE. No podía escucharle por el barullo que había así que me acerqué a la televisión, al final del pasillo y me quedé paralizado: Lo había encontrado. Eso era. Ese era el símbolo que llevaba buscando meses sin saberlo, Robert Smith y su banda.

Es difícil explicar lo que supuso para mí y para mi vida el descubrimiento de The Cure con aquel single Why can’t I be you? Que empecé a bailar en las peñas y que nadie entendía demasiado pero que para mí supuso abrir las puertas de la libertad y del relativismo.

No hubo ya marcha atrás. Desde aquel momento me encontré y supe lo que era y lo que quería ser y comenzó mi descubrimiento de todos los discos del grupo que hasta ese momento habían publicado. La búsqueda fue mucho más dificultosa de lo que sería hoy en día con un simple click en Spotify, claro. El single empezó a sonar en las radios y enseguida me lo compré en cassette: Su título era toda una declaración del egocentrismo de su cantante: Kiss me, Kiss me, Kiss me, exhibiendo en su portada el labio de rojo pasión de Robert.

Utilicé este mismo comentario en mi primera novela ¿Cómo pudiste hacerme esto a mí?, hace ya cuatro años.
“Why can’t I be you” sonaba en el tocadiscos con los graves del ecualizador al máximo. Tenía una taza de café helado en el escritorio, al lado de aquellos labios de Robert Smith que conformaban egocéntricamente la portada de “Kiss me, kiss me, kiss me”.

El disco se editó en formato doble vinilo o cassette larga y contenía 18 canciones dedicadas a todas las facetas del amor. Fue el primero en el que Robert admitió que los cinco componentes habían aportado en la composición de las canciones (abandonando su dictadura compositiva de los anteriores) y eso se notó en la variedad de sonidos y estilos. Vendieron un millón de copias sólo en Estados Unidos (era la época en la que se vendían discos, sí) y supuso su despegue como gran grupo alternativo que alcanzaba el mainstream y triunfaba por todo el mundo. Contradictoriamente, la prensa musical especializada del momento, como New musical express, y otras, lo tildaron de excesivamente comercial, demasiado largo y en algunas canciones muy denso.

El disco contiene algunas joyas entre las que yo destaco tres que siguen, a día de hoy, pareciéndome perfectas: The Kiss, con una preponderancia de la batería única, Just like heaven, la perfecta canción pop y segunda mejor de todos los tiempos para mí (después de Everyday is like Sunday, de Morrisey) y por supuesto, la puerta de mi descubrimiento, Why can’t I be you?, una entrada a mi vida actual.

33 años siendo fan de The Cure es el balance que surgió de aquella tarde de mayo en Belchite. Infinidad de discos, libros sobre el grupo. Singles, conciertos, covers y bandas tributo como mi favorita, #Obscure. #Hispacure, grupo de fans oficial de España y un sinfín de merchandising, camisetas, y buenos recuerdos.

Es una lástima que The Cure lleve más de diez años sin publicar nuevo material, aunque eso no quiere decir que estén parados. Al contrario. Están más activos que nunca lo que me hace sentirme, a los 49, más fan aún que cuando me hice con 16.


martes, 26 de mayo de 2020

Descubrimiento musical de mayo: Cerrone


La apertura de nuestra vida a través de las distintas fases tras el confinamiento me ha llevado a descubrir músicos insólitos que desconocía por completo. Este mes mi descubrimiento musical es el músico francés Jean-Marc Cerrone, un auténtico animal musical que lleva componiendo música disco desde los años 70, con casi cuarenta álbumes publicados a sus espaldas y más de treinta millones de copias vendidas en todo el mundo, que se dice pronto.

Es por tanto un descubrimiento demasiado tardío y creo que fruto del más o menos velado prejuicio que por mi parte ha existido a toda la música que no haya salido del mundo anglosajón.
He descubierto a Cerrone con su disco DNA (hace el número 45 si consideramos los directos) y sin embargo, parece un disco publicado por un autor en lo más hegemónico de su carrera.

https://www.youtube.com/watch?v=jYoDy5QMHD0&list=OLAK5uy_kSR2gPKK5Hp8a_gngIjrBPjpVBZPm7BX4&index=5

DNA es un disco lleno de luz, y creo que es la luz que me ha conducido hacia la vuelta a la normalidad, después del confinamiento. Es positivo, brillante, bailable, melódico y me suena mucho a la música de finales de los setenta con la que no puedes dejar de bailar pero sin que suene a los setenta, sino a una música muy actual, con arreglos electrónicos contemporáneos pero de alguna forma recordando a los grandes clásicos de la música disco.

Como digo escuchar DNA de seguido es un chute de adrenalina y buen rollo que permite creer que uno siempre puede ser joven y siempre puede inventarse, innovar, romper con lo establecido y brillar con luz propia sin renunciar al clasicismo.


Que algo así lo haya compuesto un músico de casi setenta años es para mí inspirador y es sin duda su edad la que le da el bagaje suficiente para mezclar orquestación sinfónica con sintetizadores, samplers y ruidos acogidos dentro de una estructura melódica sin parangón.

Además, en su labor como productor musical ha trabajado con figuras como Nile Rodgers, Laura Branigan, Jocelyn Brown o Latoya Jackson nada menos y su música la han sampleado innumerables dj’s y músicos actuales como Bob Sinclar o Run-DMC.

Bienvenido a mi vida, Cerrone. Me declaro fan incondicional.