viernes, 20 de mayo de 2016

ROMPEPISTAS - reseña de lectura

Kiko Amat desgarra el convencionalismo de la literatura juvenil con un idioma propio. Rompepistas como narrador de su propia historia de adolescente conflictivo, nos ofrece un lenguaje abrupto, lleno de nuevos vocablos, expresiones altisonantes, “palabros” y exabruptos que tejen una red que te atrapa. Se puede llegar a despreciar a Rompepistas, es lo que seguramente deberíamos hacer por lo impresentable de sus actos y no digamos nada de su alter ego Carnaval. Sin embargo, hay algo en su narración que mantiene tu simpatía por él, como sabiendo que, en el fondo, no es mal chaval, que se enamora, que sufre, que es víctima y actor de sus circunstancias familiares y que, sin duda va a tener difícil un futuro que no sea el que a priori se le otorgaría por tal entorno. Dejo a la lectura de cada uno descubrir cuál es ese futuro.

La novela está trufada de momentos y frases sublimes, como cuando un niño de diez años le dice a Rompepistas que le da igual si roba o no un coche porque él es dadaísta, las preguntas-elección que Carnaval les plantea con las cuatro opciones imposibles, y las onomatopeyas literaturizadas que Kiko engalana tan eficientemente.

Hay mucha música en este libro y aunque yo soy mucho más siniestro en lo musical,  me ha motivado a re-escuchar algunos grupos míticos que yo había descartado de mi discoteca por el tiempo en el que triunfaron.

Sin duda una novela con ritmo vibrante, emociones altisonantes, costumbrismo ochentero y bando sonora punk. 

Muy edificante
 .