viernes, 30 de septiembre de 2022

Descubrimiento musical de septiembre-2022: Vincent Ingala

Ya tardaba yo en traer a esta sección de descubrimientos musicales a un saxofonista. Y digo que ya tardaba porque mi relación con el saxo fue muy temprana y muy constante a lo largo de mi vida. Ya con apenas 12 años empecé a estudiar saxofón alto y estuve estudiando y practicando un año que luego tuve que dejar por marcharme a estudiar a la capital… una pena, la verdad. Lo recuerdo con bastante añoranza.

Muchos años después, y de la mano del programa de soul y jazz de radio 3, Área reservada, presentado por el incombustible Antonio Fernández (que en paz descanse) que descubrí casi a la vez que comenzó a tener su versión televisiva en la 2 descubrí un mundo musical “adulto” en el que pude sumergirme en músicas más elaboradas que el pop y descubrir grandes genios musicales, a través del soul, el R&B o el jazz cuando no la combinación de todos ellos con otros géneros como el pop o el house.

Pues bien, a partir de ese programa empecé a escuchar mucho Jazz y Smooth jazz que incluía a muchos saxofonistas, y ahí tuve esa conexión con mi adolescencia.

Por eso hoy me he decidido por esta novedad, de la mano de un saxofonista joven. Se trata de VINCENT INGALA, un multi instrumentista de jazz urbano o contemporáneo como se denomina ahora a esta mezcla total de estilos, que toca todos los saxofones, el alto (el que yo estudié), el tenor y el soprano. Ha publicado ya 7 álbumes y yo lo he descubierto con su segundo, CAN’T STOP NOW, que subió hasta el número 15 en el Billboard americano de Smooth jazz y hasta el 28  de los álbumes de Jazz del año de su publicación (2012), consiguiendo un primer número 1 con su canción Wish I was there.

Wish I was there

Desde entonces, una carrera brillante y de éxito que le ha llevado a girar por los 5 continentes. Vincent es conocido porque toca todos los instrumentos de sus discos, lo cual lo convierte en un músico global, cosa que pocos pueden decir.

Si tenéis una tarde de relax, escuchad cualquiera de sus 7 álbumes con una buena copa. Es una delicia de las pocas que quedan en esta vida, sencilla y asequible.

O sea, es un clásico contemporáneo ya.

 

martes, 27 de septiembre de 2022

PORNOGRAPHY (The cure) cumple 40 años

Pues nada más y nada menos que 40 años son los que se cumplen desde que se publicara Pornography, un disco que a día de hoy se considera como quizá el mejor de toda la discografía de The Cure pero que en su momento no fue considerado, ni de lejos, como tal. Como siempre pasa, que el tiempo coloca cada cosa con relatividad en una escala distinta, con la distancia de ver las cosas a tiempo pasado.

Pornography es un gran disco, nadie lo niega. ¿Es el mejor de la banda? Probablemente no, considerando que solo llegó al número 8 de las listas británicas y que solo publicó un single, The hanging garden (gran canción) que se quedó en el puesto 32 de las listas de singles de aquel año. Depende pues de los criterios que se consideren para ello. Hubiera sido interesante que el disco lo hubiese producido Conny Plank, que había sido productor de Kraftwerk, algo que querían algunos miembros del grupo aunque finalmente no fue así. El disco fue grabado en un período en el que Robert Smith estaba exhausto después de haber estado de gira continua durante muchos meses con el disco anterior. Su estado depresivo es muy perceptible en la oscuridad de las melodías y en los ritmos mecánicos, impuestos también por la utilización por primera vez de teclados en un disco de The Cure. Y sobre todo por el abuso de las drogas y el alcohol.

La crítica no fue muy benévola con él en la época. En general, todos los medios lo consideraron excesivamente cargado de intención, pero falto de resolución musical. Y a otros muchos críticos musicales (figura casi desaparecida hoy en día) les dejó tibios.

Sin embargo, visto con la perspectiva del resto de su discografía podemos considerar que es un disco icónico, conceptual, con un comienzo y un final concreto, y que encierra una terminología musical atípica para aquel momento (y para cualquier otro momento), atemporal y única. Si miramos los discos contemporáneos de la época, encontramos al primer disco de Depeche Mode, a Duran Duran, The Human League, Queen, The Clash y el comienzo de los nuevos románticos.

Pero para mí lo mejor que supuso publicar Pornography fue el cambio en la iconografía de The Cure, dando paso a los pelos cardados, el maquillaje y la indumentaria posterior. Creo que ahí nació el sello identitario del grupo que luego conectó con tantas generaciones.

Las 8 canciones del disco son 6 piezas de larga duración, en las que el signo distintivo musicalmente hablando es el ritmo mecánico y la oscuridad. Mi favorita es Siamese Twins, en el link adjunto con la actuación de un ballet contemporáneo (impagable)

https://www.youtube.com/watch?v=PbMC7og2LSE

One hundred years

A short term effect

The hanging garden

Siamese twins

The figurehead

A strange day

Cold

Pornography

¿Cómo escucharán las generaciones futuras Pornography dentro de otros cuarenta años?



lunes, 26 de septiembre de 2022

La memoria robada - mi crónica de lectura

Hablar de las impresiones que me ha causado una lectura de La memoria robada, novela de Andrés Rodríguez Domingo podría darme para todo un ensayo, habida cuenta de la magna extensión de la obra que narra el periplo vital de su propia familia, a lo largo de varias décadas del siglo XX.

Ya he podido disfrutar de la narrativa de Andrés en obras anteriores, en especial, la brutal y desgarradora El dolor de la sal, que recomiendo encarecidamente, y sé que su escritura nace de una fuente de verdad y de sentimiento muy profundo. Así que estaba seguro, antes de comenzar La memoria robada, que me iba a enfrentar a una enorme lectura, enriquecida por su proximidad familiar con todo lo narrado.

La novela contiene una labor ingente de documentación sobre la evolución de las familias Rodríguez y Domingo, sobre el crecimiento de sus padres dentro de la fe y su supervivencia a lo largo de décadas de represión franquista.

Lo más interesante de la novela para mí como lector es el descubrimiento de una porción de la fe cristiana casi silenciada por completo en España, y más en la posguerra, el protestantismo. Algo que siempre me ha parecido como de otro país europeo, quizá por el poco mainstream que atesora, o seguramente por desconocimiento propio, y que a través de la lectura me ha resultado fascinante.

En realidad, mi primer acercamiento al mismo fue hace mucho tiempo, de la mano de mi abuela política y su participación en las reuniones de Los Hermanos, que nunca supe muy bien el detalle de sus celebraciones y ceremonias y que, gracias a la novela de Andrés he podido ahora descubrir y entender.

Parece mentira que tan poco se hable de una confesión tan extendido en muchos países, y que sin embargo aquí en España ha tenido poco predicamento. Resulta muy interesante entender cómo los distintos grupos se reunían esquivando la censura y la prohibición, buscaban sus lugares para reunirse, para establecerlos como lugares de culto y cómo la extensión de la doctrina se hacía en entornos muy cercanos, de poco en poco, expandiéndose casi de forma fractal desde muchos puntos de España. Especialmente sorprendente me ha resultado saber que Aragón atesoraba una de las comunidades más activas de aquel momento. Y saber que en la calle Madre Sacramento de Zaragoza, por la que tantas veces he pasado, estaba uno de los centros de reunión de Sebastián y sus correligionarios.

He aprendido mucho sobre el protestantismo, sobre las distintas facciones, las diferencias con el catolicismo, los principios fundamentales de su doctrina, su historia en España y su expansión y evangelización. Y todo ello lo he recibido imbricado con la historia familiar de los padres de Andrés, Sebastián y Eunice, narración que me ha resultado fascinante.

Imagino la inconmensurable tarea de documentar datos, personas, fechas, acontecimientos, de registrar recuerdos de los familiares que aparecen, de dotarlos en algunos momentos, imagino, de una trama narrativa con ciertas licencias novelescas, y de compilar todo con una estructura de novela perfecta que aúna historia, religión y pasión en más de 800 páginas.

La memoria robada es sólo la primera parte de esta vida familiar. En estos días se está publicando la segunda parte, titulada El susurro de las piedras, con la que imagino Andrés habrá terminado su parto y sentirá una inmensa felicidad.

Gracias por adentrarnos en vuestra fe. Gracias por permitirnos conoceros mejor. Gracias por la generosidad de la narración familiar y gracias por escribirlo tan magníficamente. Tu obra, tu novela, me ha llegado y me ha hecho sentir muchas cosas. Y eso, para un lector, es lo más importante.

martes, 20 de septiembre de 2022

52 (25)

20 de septiembre de 2022. Llegan los 52. Cumplo 52. Y reflexiono sobre mis 52. Los doce meses que han transcurrido desde que cumplí 51 han sido intensos: La vida Pre-Covid ha vuelto, los viajes, el estrés, la vida acelerada, la supuesta “antigua” normalidad. He pasado momentos felices, como nuestro viaje a Nueva York, un verano lleno de visitas en casa, de vida compartida con amigos y familia, de experiencias vitales cotidianas y de pequeños placeres cercanos. He nadado en el mar en muchos amaneceres, algo que me ha dado mucha paz, y he podido disfrutar de la charla tranquila, en una mesa, sin mayor ambición que la de compartir el tiempo con los que quiero. Ha habido momentos de mucha tristeza, el viaje de mi madre hacia otra dimensión y ha habido duelo, un tiempo difícil que perfora el alma y la devuelve a la vida un poquito peor cuando la tristeza deja paso a la inminencia del ritmo de la vida actual.

Los 51 han sido interesantes. Y cuando he cumplido estos nuevos 52 que estrené ayer he querido hacer el ejercicio de reflexionar sobre cómo era mi vida cuando tenía las cifras cambiadas, cuando cumplí 25.

Y me doy cuenta de que todo ha cambiado tantísimo… Allí estaba yo el 20 de septiembre de 1995, sometido a la obligatoriedad de la mili, esa antigualla estatal a la que nos veíamos sometidos, durante la cual me convertí en profesor de conductores de mercancías peligrosas y explosivos, como mi condición de químico indicaba…y recuerdo que en las noches de guardia, esas imaginarias (como se llamaban) en las que teníamos que hacer rotaciones de guardias en una garita perdida de la mano de Dios (que yo siempre pensaba, sobre todo en invierno, que era imposible que alguien quisiera entrar allí desde fuera porque aquello era el fin del mundo), yo me leí Los renglones torcidos de Dios, de Torcuato Luca de Tena, que ahora se va a estrenar en cine, dirigida por Oriol Paulo, un director que me gusta mucho y voy a encontrar ahí un link con mi pasado, con mis 25.

Tenía toda la inquietud de cómo sería mi primer trabajo. La incertidumbre sobre si encontraría pronto o no. La incerteza de dónde terminaría viviendo y trabajando, con mi precario nivel de inglés y mi ausencia completa de experiencia laboral. Pero mi espíritu y mi mente eran muy abiertas. Abiertas a cualquier posibilidad que se plantease, a cualquier cambio de rumbo y residencia. Y siempre tuve claro que mi destino sería el mundo, la libertad y la inquietud por vivir una vida distinta. Nunca imaginé, claro está, que viajaría tanto, que visitaría más de cuarenta países y que mi vida laboral, en la industria química, iría acompañada de una vida de creación literaria y artística, porque nunca tuve la inquietud de escribir.

Yo a mis 25 era mucho más social que a los 15. Ya era militante del relativismo y de poner todas las cosas en cuestión de un modo u otro. Seguía siendo un lector voraz, algo que no ha cambiado desde que tengo uso de razón, y que continúa ahora, con 52. Y tenía claro que lo mejor estaba todavía por venir en aquel momento. Y lo mejor vino, y llegó con la creación de mi familia y de mi entorno más cercano. Pero ahora, con estos 52 que visto, pienso que todavía queda mucho bueno por llegar. Es una contradicción en mí, que de naturaleza soy más bien pesimista. Sin embargo en esto del futuro soy muy optimista.

Pero en algo sí he cambiado mucho. Y es en el presente. En vivir el presente. A los 25 apenas miraba a mi pasado y solo anhelaba mi futuro. A los 52 miro de vez en cuando al pasado y sobre todo me asiento en el presente que vivo, en los momentos de cotidianidad y en los placeres y las alegrías de cada momento vivido, cercanas y sencillas, porque son las que conforman mi vida y las que me llenan plenamente.

Eso es lo que redondea los 52. El presente. El vivir ahora. Este momento. Ya.

domingo, 18 de septiembre de 2022

La equivocación minuciosa - nuevo disco de El Pecho de Andy

Treinta y cinco años han pasado desde que se publicara el último disco del grupo de Toledo El Pecho de Andy (Llegará Octubre). Corría 1987 y yo llegaba a encontrar la música que realmente había estado buscando sin saber muy bien qué buscaba. Encontré a The Cure, a la música oscura, a Bauhaus, a los Sugar Cubes, o a The Jesus and Mary Chain. Y también en España encontré muchas bandas que me ayudaron a convertirme en otra persona, y que encauzaron mi curiosidad músical.

Sin embargo, no encontré en aquel momento a El Pecho de Andy. Quizá porque eran de Toledo y no llegaron a tanta geografía española como otros grupos del momento. Quizá porque no teníamos internet y el descubrimiento de nuevos grupos era mucho más laborioso. Tal vez porque después de publicar el fantástico disco Llegará Octubre su carrera decreció. Nunca lo sabremos.

A El Pecho de Andy los descubrí muchos años después, navegando en Youtube, casi por casualidad y me fascinó la estética, la sonoridad y la forma de cantar de Miguel Ángel, la literatura inmersa en sus letras y sus mensajes, hasta tal punto que los incluí en el cartel del festival de Benicàssim al que los protagonistas de mi primera novela titulada ¿Cómo pudiste hacerme esto a mí? Acudieron en 1989.

Después siempre tuve la curiosidad y las ganas de que volvieran a la música y cuando supe de su regreso me pareció una noticia genial.

Y entonces vino la pregunta que siempre me hago. ¿Qué sonido nos ofrecerán? Al fin y al cabo han pasado 35 años, toda una vida, una revolución digital musical y es obvio que sus vidas también habrán cambiado de forma drástica.

Pues bien, La equivocación minuciosa, que nos ofrece ya un título muy elaborado, ha satisfecho toda esa curiosidad y espera que llevaba conmigo. Estamos en 2022, ya no se compran discos físicos y menos aún vinilos (aunque estén ahora de moda). En esta actualidad musical que nos toca vivir yo llevo el disco en mi móvil, lo escucho gracias a Spotify premium y no necesito ningún aparato reproductor. Y la experiencia es diferente. Diferente a aquellos ochenta. Pero igualmente placentera.

8 canciones que fusionan, en mi opinión, el primigenio espíritu del grupo de aunar pop oscuro sin llegar a lo siniestro, con letras muy literarias, arreglos rotundos de guitarra, melodías pop y baterías de rock potentes, a veces dominadoras de la canción lo que les proporciona un sonido compacto, maduro y más denso que en sus comienzos. El resultado es un compendio musical complejo, que engancha a quien lo escucha y que ofrece literatura musical en píldoras de varios minutos.

Mis canciones favoritas son Adulto Absoluto, con su medio tiempo, El turista oriental y por supuesto el single que adelantaron hace unas semanas, La Celda: una canción pop perfecta que tendría que sonar en las radios día y noche.

LA CELDA

Me ha alegrado mucho la vuelta de El Pecho de Andy. Espero que en este regreso la fortuna les acompañe y giren por toda España, y los esperamos aquí en Castellón, o en Valencia, o en Zaragoza o en Barcelona, que son todos los sitios donde es más probable que pueda verlos en directo.

¡No os perdáis este disco!



sábado, 17 de septiembre de 2022

MJ, THE MUSICAL - Michael Jackson

En nuestro viaje a Nueva York para celebrar los 25 años de matrimonio no podía faltar el asistir a un musical de Broadway. En 1997 fue Los Miserables el elegido, y en esta ocasión teníamos cuatro voces para decidir cuál elegir, ya que nos han acompañado Izan y Adrián. Tras ver las opciones para los días que íbamos a estar allí resultó casi unánime la elección: MJ-THE MUSICAL, el musical dedicado a la vida de Michael Jackson.

El teatro, Neil Simon Theatre, resultó fantástico. Muy acogedor, de un tamaño medio lo que nos permitió ver y escuchar bastante bien el escenario, aunque estábamos en una de las filas superiores.

El espectáculo transcurre en su primera parte, la más larga, antes del descanso, por la vida del Michael niño (genial el niño actor que lo representa y baila y canta), su época con los Jackson Five, sus dificultades con su padre hasta llegar al momento del éxito masivo y su necesidad o deseo de volar en solitario, algo a lo que toda la familia (sus hermanos y padre) se oponían.

En esa parte del espectáculo hay más historia y menos música, aunque las actuaciones son brillantes. Los otros actores que hacen de hermanos son también geniales y se representa muy bien una época concreta de la música negra, del funky y de la evolución y el éxito mundial masivo de los Jackson 5.

La obra está planteada como que están rodando un documental sobre la vida de Michael y se alternan las actuaciones en las que se recuerda su historia con las entrevistas y planteamiento del documental, entrevistando al supuesto Michael actual adulto, representado por el actor Myles Frost que actúa espectacular.

Después del descanso viene la época en solitario de Michael, desde Off the wall, pasando por Thriller, de cuya canción se hace una versión espectacular, se pasa un poco por encima de las canciones de BAD (eché de menos Remember the time, pero bueno…) y se termina más o menos en la época de Man in the mirror. Una lástima que no alcanzase hasta el último disco póstumo, Xscape que para mí es uno de los mejores.

Lo mejor del espectáculo, aparte del actorazo que lo representa son las coreografías, claro, algo típico de Michael. Las canciones ya todos las conocemos pero verlas en directo, con un cuerpo de bailarines en Broadway, en un teatro fabuloso, fue mágico.

Y ver al público levantarse, gritar, bailar como loco aplaudir, realmente una experiencia para recordar. ¡Viva por siempre Michael!





miércoles, 14 de septiembre de 2022

EXXASENS - Nuevo disco: Le-Voyage

Desde que se publicó el nuevo disco de EXXASENS estoy escuchándolo en bucle. Su densidad sonora y rotundidad me tienen atrapado sin poder abrir mi perspectiva a todas las capas sonoras que se trenzan en un sonido potente y demoledor.

Hace unos años, cuando los descubrí por casualidad, me convertí en fan de forma inmediata. Me sucedió algo parecido (salvando la diferencia de edad y el contexto) a cuando vi por primera vez a The Cure en 1987 en RockoPop. En aquel momento supe que había encontrado algo que estaba buscando sin saber muy bien qué era. Pues bien, cuando escuché a EXXASENS no podía creer que un grupo español sonase como ellos, atemporales, internacionales y sin ataduras, y los convertí en mi #descubrimientomusical de octubre de 2021,

https://loabsolutonoexiste.blogspot.com/2021/10/descubrimiento-musical-de-octubre-2021.html

Este año han publicado Le-Voyage, un disco con 9 temas que comienza con una declaración de intenciones: Décollage (Departure), el tema inicial, dura 9:14 min de rotundidad musical. Como digo, toda una apuesta por la autenticidad del post-rock atmosférico (cósmico).

https://www.youtube.com/watch?v=oKVkayxVjaU

Todavía no he tenido la fortuna de verlos en directo, algo que espero solventar lo antes posible, pero espero que comiencen su directo con algo parecido porque sería lo máximo.

Conocido es, al menos para los lectores de Loabsolutonoexiste, mi devoción por grupos que construyen su creatividad musical en torno a las atmósferas oscuras, a las nieblas rítmicas, a la épica más apocalíptica y la combinan con el intimismo en tono menor y con una superposición de sonidos para crear densidad sonora. Los grupos a los que me refiero son God is an AStronaut, If these Trees could talk, Collapse Under the Empire of Pg.Lost, muchos de ellos reseñados también en mi blog.

EXXASENS forma parte para mí de ese grupo de bandas incontestables que podrían triunfar en cualquier mercado, desde Nueva York a Tokio porque su sonido es atemporal y transversal a cualquier cultura.

Pt1 (One Step to the Moon) y Pt2 (Back to Space) nos llevan justamente allí, al espacio musical, a la recreación de SCI-FI de cualquier película y a la profundidad espacial.

Alpha profundiza más en el Post-rock con un ritmo más rockero y una doble melodía de guitarra que recuerda mucho a algunas canciones de Wish pero mucho más dura.

Black Hole sonoriza el vacío del agujero negro, inquietante y misterioso.

L’Etoiles comienza con una suavidad guitarrística alejada del post-rockismo y un arreglo de trompeta inusual para dar paso a la carga potente de la melodía tejida a partir de un compás que se va acortando y rompiendo a sí mismo.

Orbiting Mars diría que es la canción más cósmica del disco y como dice el subtítulo parece una escapada psicotrónica.

Cosmos comienza con un acorde directo y simple, muy ramoniano para transformarse en algo más complejo y transitar de nuevo por el medio tiempo. Quizá la canción más lánguida.

Un disco insuperable, inimaginable para la actualidad musical española, que trasciende a su tiempo y al lugar en el que se ha publicado para arrollar allí por donde suene.

Si queréis autenticidad y muy buena música, no os lo perdáis. Es mi recomendación.

 

domingo, 11 de septiembre de 2022

La espía de cristal - mi crónica de lectura

Pere Cervantes es un escritor que forma parte de mi biblioteca desde hace ya bastante tiempo. He leído la mayoría de sus novelas y siempre que publica obra nueva tengo interés por lo que nos va a ofrecer. En esta ocasión el interés era todavía mayor porque todo lo que rodeó el conflicto de los Balcanes me pilló en una época de mi vida en la que no me interesaba demasiado la actualidad y mi desconocimiento del tema es bastante. Además, saber que el autor ha escrito esta historia desde su propia experiencia en la zona ofrecía una garantía más de calidad e interés en la novela.

He disfrutado su lectura este final de verano. No es una lectura fácil. Ni por la estructura, a dos tiempos narrada, ni por la intensidad de los sentimientos que destila de quienes vivieron ese conflicto en primera persona ni por supuesto por la enorme dureza del relato de una posguerra como es La espía de cristal.

Pere Cervantes nos plantea una historia en dos niveles: por un lado la vida de Taibe Shala, una mujer que por sus capacidades y por ser y estar en un momento y lugar concreto ve cómo su vida la convierte en una espía doble y cómo ello le hace renunciar a la pasión, y a una vida ordenada y sincera en la que la familia o el amor no caben.

Esta este primer nivel el que más me ha interesado como lector, ya que Pere desgrana magistralmente los sinsabores que una persona debe aceptar cuando vive una situación que trasciende a su individualidad. Debe ser muy complicado luchar a diario internamente uno mismo entre lo que se querría hacer y lo que se debería hacer y Taibe está claro que cabalga entre ambas decisiones en cada momento.

El segundo nivel es el de la búsqueda de Taibe, muchos años después, por su hija, ante la desaparición sin motivo ni noticias de su madre en Pristina. Y para ello contacta con Manu Pancorbo, antiguo amor de Taibe y a Olga, fotógrafa internacional. Y es en este cuando descubrimos la compleja trama de traiciones personales entre servicios de inteligencia, intereses personales, nacionalismos exacerbados, en medio de un complejo escenario posterior a la guerra en la que la venganza y el odio siguen muy activos.

En ambos niveles he encontrado dolor, tristeza e injusticia. Quizá porque el escenario y la crueldad del mismo no dejaban casi lugar para el color y la belleza. Pero estoy seguro de que tarde o temprano la música de la alegría y la reconciliación volverán a Pristina y a una zona que sin duda dejó cicatrices profundas entre sus habitantes.

Como decía al principio, una lectura dura, compleja, que requiere concentración e intensidad así como apertura de miras.

Enhorabuena a su autor.

sábado, 10 de septiembre de 2022

Mi visita al MoMA (Nueva York)

Definiría el titular de mi visita al MOMA de Nueva York con esta frase: Demasiada expectativa para el interés obtenido. Quiero decir que esperaba un museo que me deslumbrara y me epatara (como se decía en los años ochenta) como me sucedió con el Centre Pompidou de París, y, sin embargo, éste último le ha ganado por goleada.

Es indudable que el MOMA es un gran museo. No es esa mi reflexión. Absolutamente abarrotado de visitantes, con una extensa presencia de impresionismo y surrealismo y es, quizá por eso mismo, por lo que mi interés ha sido mucho menor que en el Pompidou, donde pude encontrar mucha más abstracción.

Las obras maestras que exhibe, nadie las pone en duda.

Me hice la foto, claro, con Las señoritas de Avignon, de Picasso o con algunas de las obras de Monet de tamaño enorme, pero no dejaron en mí más que una pátina de interés histórico y muy poco artístico. La persistencia de la memoria, sí me pareció impresionante (que no impresionista) y las obras de Rothko así como la poca obra de Miró también. Van Gogh y su Noche estrellada también me dejaron frío y Warhol ya lo había podido disfrutar en otras exhibiciones mucho más personalizadas.

Así que nuestra visita fue como un baño finlandés, un poco de frío y de calor alternativamente. Creo que la distribución de la obra expuesta tampoco es muy intuitiva y podría mejorarse. En el Centre Pompidou como digo el recorrido es mucho más orgánico, más vital y entiendes mucho mejor la evolución de las salas y las épocas creativas expuestas.

El espacio dedicado a Matisse tampoco me interesó demasiado, la verdad.

Sin embargo, interesantes algunas muestras de Le Corbusier, las esculturas de Richard Sierra o la sala dedicada a la explicación de lo que fue el Action Painting, promovido por los expresionistas abstractos, en el que se engloba la obra de Jason Pollock que sí me interesó mucho, así como la de Daniel Buren con sus Stripped cotton fabrics.

En resumen diría que una visita interesante por ser uno de los centros de referencia del arte moderno mundial con menos sabor del que esperaba.