domingo, 26 de noviembre de 2017

ESCRITORES SINGULARES-26: DAVID FLORES

David Flores es un ESCRITOR SINGULAR. Sus relatos, repletos de poesía narrativa, evocaciones sensoriales y plancentera degustación de existencialismo, nos invitan a detenernos en instantes intranscendentes en algunas ocasiones, intensos y rotundos en otras o emocionalmente desubicadores. 

Son gotas de vida (entre paréntesis) como David llama a su blog que no debéis perderos pues os transportará al mundo de las emociones, de los sueños y de la cotidianidad más cercana, todo ello fusionado y deconstruido a la vez, con una prosa cuidada, mimada en sus detalles de poesía, y su recreación del mundo de las sensaciones humanas.

https://parentesisabiertos.wordpress.com/

Fue compañero del taller de escritura creativa online Sanscliché, impartido por Rosario Raro y ahí pude ya disfrutar de la imaginación y poesía de su narrativa.

A continuación comparto con todos vosotros, lectores, la escritura de un momento triste, de una despedida anunciada, de una tarde otoñal, ocre y deprimente, en la que no hay palabras, solo el tacto de las manos entre dos personas que derrochan cariño. Un relato que para mí es una escena de una película lenta, que podría encajar perfectamente en Alas de mariposa, de Juanma Bajo Ulloa. Un instante que David ha sabido plasmar con maestría, con su prosa poética o su poesía parrafeada.

Leedlo, merece mucho la pena. Y para que conozcáis un poquito más a su autor, una breve entrevista a continuación.

Manos

Su mano grande, acogedora, casi envolvía la mía, lo hacía ya apenas sin fuerza, por todas partes olía a alcohol y a desinfectante. Miré por la ventana y me dejé llevar por el movimiento de las ramas en el patio interior del hospital. Un movimiento que no las llevaba a ninguna parte, que las despojaba de su abrigo. El otoño tañía cansino los cristales, algunas gotas comenzaban a oscurecerlo todo. Miré a mi alrededor y contemplé los sufrimientos silenciosos de los demás pacientes, muchos de ellos, como yo entonces, unidos por unas manos que se buscaban, a veces ciegas. La mía, mi mano, la de él, se aferraba a su silencio y yo notaba aún la aspereza de su palma casi ahogando mis dedos. Queriendo decirme algo, en un modo lento de decir todo aquello que quedó en suspenso. El otoño está cansado. Manos que hablan, que acarician, inmensas al lado de las mías, que solo han conocido bolígrafos y paso de páginas. Otro paciente se queja en alguna parte de la sala, él no, ya no puede, está dormido, parece que descansa. Pero, desde su silencio, sigue hablando conmigo. Y escucho su consejo, me coge la mano, me aferro a ella, y me guía. No quiero llorar delante de él, de alguna manera me está mirando a través de sus párpados. Confía, me hubiera dicho. Mi tiempo se va agotando y debo salir de la habitación enorme, compartida con varios enfermos más. Le beso la frente, no soltaría jamás su mano, me siento pequeño y él parece abrirla apenas. Cada día una despedida, fuera esperan con angustia su turno para entrar. Y a él, como a los árboles del patio, se le va yendo la vida con el otoño, se va quedando sin hojas, sin palabras que pronunciar. Me despido de sus ojos cerrados, atravieso el hueco entre camas y una de las enfermeras me mira con dulzura, entiende mis lágrimas. Mañana. Mañana apenas existe cuando el día presente, quizás es lunes, se fuga con nuestras vidas bajo el brazo. Y sus manos inmensas, ásperas, rodeando las mías. Manos que hablan, que respiran cada vez más lentamente. Manos que dejan ir y que, en un acto póstumo de amor, se despiden.

ENTREVISTA SINGULAR

0.- ¿Nos podrías contar tu experiencia con la autoedición de tu novela titulada 60 latidos de corazón? También que nos contases cuál es tu experiencia con el blog que escribes: La vida entre paréntesis. ¿Qué quieres transmitir con él?
“60 latidos de corazón”, como casi todo lo que escribo, nace del impulso de transmitir un mensaje. La autoedición es una opción muy buena para dar difusión a lo que uno escribe. Es duro, porque tú eres el que lo haces todo (desde escribir hasta maquetar, promover, imprimir, etc...) pero tienes la ventaja de ser por completo libre con tu “criatura”.
Por lo que respecta a mi blog, como su nombre indica, intento apresar entre paréntesis momentos de una vida, la de quien o qué sea. Normalmente trato el mundo de las emociones, lo más desnudas posible. No me gusta la literatura adornada en exceso.

1.- Si te dieran la posibilidad de publicar una novela con una gran editorial ¿sobre qué tema te gustaría escribirla? Por cierto, ¿te vas a lanzar a la aventura de publicar relatos o novela? ¿Tienes algún proyecto en mente?
Soy una persona de contradicciones. Me gustan las historias en las que apenas pasa nada, pero que son intensas. Si pudiera publicar con una gran editorial supongo que tendría problemas en este sentido. No es literatura muy “comercial”.
Me ronda por la cabeza hace tiempo publicar una recopilación de textos. Pero tengo ya cerca de quinientos y necesitaría alguien que los corrigiera y seleccionara. Y es difícil encontrar alguien que lo haga, es complicado. Pero sé que en algún momento me pondré con ello, sólo hay que dejar que surjan las condiciones propicias.

2.- Imagino que como buen escritor que eres serás también un gran lector, ¿en qué momento del día te gusta más leer?
Por la noche, sin duda. Y si es de día, que sea en un tren.

3.- He podido disfrutar de la gran originalidad de tus relatos en el taller de escritura online Sanscliché impartido por Rosario Raro. Cuando escribes, ¿qué temas o situaciones te inspiran? O sea, ¿Cómo te enfrentas al folio en blanco?
Soy bastante impulsivo también en este ámbito. Normalmente, mis textos nacen de simples ideas, a veces de un par de palabras. Luego voy tirando del hilo hasta que surge una historia. Estas ideas vienen de repente, en medio de la noche, por ejemplo. Las anoto y luego las retomo y les doy forma de relato.

4.- ¿Qué te acompaña cuando lees? ¿Y cuando escribes?
Tanto para leer como para escribir siempre escucho música. Aunque sería más exacto decir que la dejo de fondo hasta que acaba siendo parte del ambiente. Oigo mucha radio y suelo ponerme Radio Clásica para ambas cosas.

5.- Hoy en día el número de publicaciones es enorme. Hay tal marasmo de novelas, libros de escritores noveles y ediciones clásicas que es muy difícil filtrar y decidir qué es lo que leemos. En tu caso, ¿qué es lo primero en lo que te fijas para decidir leer un libro?
Trato de empatizar con el autor. Aunque hay escritores con los que no tengo nada en común y que me gustan. Me gusta saber algo del que escribe. Aunque muchas veces me dejo recomendar por lectores de confianza.

6.- Vivimos en el mundo de la hiperconexión. ¿Utilizas las redes sociales? Cuáles son las que te parecen más interesantes y por qué.
Sobre todo uso Facebook. Me parece una herramienta de difusión y comunicación muy potente. Aunque es difícil separar el grano de la paja. Selecciono lo que leo y dónde me informo y Facebook a veces no lo pone fácil. Con Twitter, por ejemplo, no me llevo muy bien.

7.- ¿Eres escritor de día o de noche?
En papel, en el ordenador, en una servilleta, en mi cabeza...Siempre estoy escribiendo.

8.- Aparte de la literatura, ¿qué otras artes te gustan? Cuéntanos un poquito cuáles y por qué (si es que hay un porqué).
Me gusta la pintura. Cuando era adolescente pintaba y es algo que me gustaría retomar. Pero no soy un entendido, ni mucho menos. Me gustan Saura, Warhol, Dalí... Tampoco sé vivir sin música. Escucho aquello que me pide cada momento, pero soy fan de la música de las décadas de los 50 y 60. Me gusta todo lo que hay de expresión de lo interno en cualquier arte.           

9.- Te pido ahora unas respuestas rápidas

a) ¿Nos recomiendas un libro? Platero y yo
b) Un personaje literario que sea inspirador para ti. Bruno Van Tysch (Clara y la penumbra, de José Carlos Somoza)
c) ¿Qué género literario te apasiona más? La novela
d) ¿Eres de radio o de televisión? Absolutamente de radio
e) ¿Mar o montaña? Mar
f) La última cosa que te haya sorprendido tanto que todavía la recuerdes. Una entrevista radiofónica con Stefano Mancuso que hablaba de la inteligencia en el mundo vegetal.
g) Una canción o cantante que tenga para ti un significado singular. Eddie Cochran, lleva acompañándome desde los trece años.

10.- Para terminar, me gustaría que definieras una escena lo más cercana posible a tu felicidad.
Cualquier situación acompañado de alguien interesante con el que haya conexión. Conversaciones interminables llenas de frases geniales que apuntar más tarde. Cualquiera en que el reloj pierda su sentido.