martes, 6 de noviembre de 2018

Salmonetes rojos - mi crónica de lectura


Salmonetes rojos, escrito a cuatro manos entre Marta López Cuartero y Jordi Rosés Marinel-lo es como las muñecas matrioshkas rusas. Conforme abres sus páginas en busca de la novela, te aparece dentro de ella, y alternativamente paginada, una obra completa de poemas relacionados con la trama y, dentro de los mismos o junto a ambos, y cada vez en extensión decreciente, un racimo de haikus aún más preciosos.
Es como tener tres obras literarias en una misma, en compartimentos de tamaño decreciente en su extensión y creciente, quizá, en su preciosidad.
Sin duda se trata de una obra singular. La prosa de Marta es evocadora, preciosista, poética. Por momentos te olvidas de que estás leyendo una novela, tal es la belleza de sus frases, que semeja una gran poesía repleta de ternura y fragilidad. Pero la trama avanza y con ella la profundidad de las vicisitudes de su protagonista Salvador, de sus sentimientos, lo que reblandece tu espíritu, adaptándose a lo que él va sintiendo cada vez. Esta evolución del lector marida perfectamente con los poemas de Jordi Rosés, repletos de figuratividad y abstracción a partes iguales, profundos, rotundos. Afianzan el avance de la trama de la novela.
Y como la mejor guinda del mejor pastel de cumpleaños, aparecen los haikus. Es en ellos donde la literatura estalla en pequeñas líneas de perfección. Me quedo con los dos que más me gustan

Surcan el agua
porvenir y pasado.
Dejan su estela.

Es primavera.
Da comienzo la unión
de Mar y Tierra

Leída de principio a fin, de un tirón, sin pausas, bajo la lluvia intensa de Yakarta, con su sonido de fondo, relajante y calmo. Un auténtico placer.

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