miércoles, 25 de abril de 2018

ESCRITORES SINGULARES-42: DESIRÉE RUIZ

Desirée Ruiz es una ESCRITORA SINGULAR. Ganadora en varios certámenes de relatos, publicó hace poco su primera novela titulada Ofelia Descalza, con ediciones Hades, un gran comienzo en el mundo de la narrativa larga. Sus historias tratan de intrigas, de emociones y secretos familiares y de sentimientos universales como la culpa, los celos o la amistad, sentimientos atemporales que abordan e interesan por igual a hombres y mujeres y que hacen conectar de inmediato con las tramas que Desirée teje en sus relatos.
Muy pronto abordaré la lectura de Ofelia Descalza que espero reseñar en este mismo blog.
Conocí hace poco a Desirée, dentro de la Asociación de escritores de la provincia de Castellón (AEPC) y descubrí que una paisana más, de Zaragoza, como yo, vive su vida en estas tierras maravillosas de Benicàssim.
A continuación comparto con todos vosotros, lectores, un fragmento del PRÓLOGO DE OFELIA DESCALZA que os animará a comprarla y leerla como yo ya he hecho.

Y para que conozcáis un poquito más a su autora, una breve entrevista a continuación.


FRAGMENTO DEL PRÓLOGO DE OFELIA DESCALZA (Ediciones Hades)
Un día su madre, encolerizada por asuntos que Lluvia nunca llegaba a entender, propinó un manotazo a la jarra, que cayó al suelo y estalló en innumerables pedacitos. Diminutos trozos de cristal mojados inundaron el dormitorio, y la niña se quedó de pie en el centro de esa habitación ahora santuario, quieta, aterrada, más sola que nunca en su vida; Evaristo no había regresado, jamás volvería ya, nunca nadie la tocaría ya, no le hablarían ya. El vacío era la jarra rota, tan rota que ya no lo era, en el suelo sucio de la sucia estancia de su sucia vida. Por eso una ninfa de nueve años, arrodillada en el embaldosado frío, fue recogiendo uno a uno los diminutos fragmentos de cristal, y los fue amontonando –tres, veinte, cincuenta y tres…- en ese último periódico que Evaristo nunca volvió a recoger. Por eso la Lluvia de nueve años acudió al cristalero a la mañana siguiente y colocó sobre el mostrador un papel lleno de cristalitos diminutos, como pequeños diamantes de aguas vulgares y ordinarias, y le pidió, por favor, que arreglara su jarra. Y el cristalero, un hombre rudo y vigoroso, quedó por un instante igual de quieto, igual de aterrado, al enfrentarse a la visión desgarradora de la más absoluta soledad, tan enorme, tan inmensa, en el cuerpo diminuto de una niña de nueve años.

ENTREVISTA SINGULAR
1.- Si te dieran la posibilidad de publicar una novela con una gran editorial ¿sobre qué tema te gustaría escribirla?
Los temas sobre los que me gusta escribir son indiferentes de la editorial en la que después se pueda publicar la novela. De hecho, en el proceso creativo no tengo demasiado en cuentas esos aspectos, simplemente escribo aquello que me gusta escribir, y el tipo de novela que me gustaría leer. En mi novela Ofelia Descalza, así como en mis relatos, trato de que el lector quede atrapado desde el principio por la historia y se sienta atraído por alguno de sus personajes, incluso, quizá, identificado. Mis historias tratan de intrigas, secretos familiares y emociones, sin olvidar temas tan universales como la culpa, la venganza, los celos, la amistad… Esos son los temas que me gustan y con los que disfruto; las historias que, a pesar de estar ambientadas en la época actual y en lugares cotidianos, generan una atmósfera especial, hermosa, trágica, romántica, y con una importante dosis de misterio.

2.- Imagino que como buena escritora que eres serás también una gran lectora, ¿en qué momento del día te gusta más leer?
Leo siempre que puedo. Durante el curso escolar suelo aprovechar el final del día, pero durante el verano, leo prácticamente a todas horas. Cuando más disfruto es por la mañana, sentada tranquilamente frente al mar, a solas con el libro que esté leyendo en ese momento.

3.- Cuando escribes, ¿qué temas o situaciones te inspiran? O sea, ¿Cómo te enfrentas al folio en blanco?
Creo que una de mis mayores virtudes es la capacidad de observación. Precisamente de esa observación de la realidad, del entorno, de las personas que me rodean, surgen la mayor parte de las ideas con las que después voy tejiendo historias ajenas a esa misma realidad que las inspira.

4.- ¿Qué te acompaña cuando lees? ¿Y cuando escribes?
En ambos casos, un cuaderno y un bolígrafo, para tomar notas, garabatear alguna idea… 

5.- Hoy en día el número de publicaciones es enorme. Hay tal marasmo de novelas, libros de escritores noveles y ediciones clásicas que es muy difícil filtrar y decidir qué es lo que leemos. En tu caso, ¿qué es lo primero en lo que te fijas para decidir leer un libro?
Tiene que darme la impresión de que va a cumplir, al menos, con una de mis dos expectativas: que la prosa esté cuidada para que disfrute con su lectura por el simple placer que proporciona aquello que está bien escrito, y que la trama me enganche, me cree una cierta adicción que me dificulte abandonar la historia. 
Normalmente, voy directamente a aquellos períodos o autores que ya sé que me gustan. Pero a veces también decido leer un libro porque me lo han recomendado, o porque conozco al autor. Pocas veces me dejo guiar por la portada, aunque mentiría si dijera que nunca lo he hecho.

6.- Vivimos en el mundo de la hiperconexión. ¿Utilizas las redes sociales? Cuáles son las que te parecen más interesantes y por qué.
Cierto. Me temo que estamos excesivamente conectados, en realidad. Sin embargo, y a pesar de que me gusta pasar de vez en cuando un tiempo absolutamente ajena a las redes, soy usuaria de Twitter y de Facebook, especialmente para compartir temas relacionados con la lectura. Quizá utilizo más Facebook, pues me ha dado además la posibilidad de reencontrarme con antiguas amistades y de seguir en contacto con personas a las que, en caso contrario, es muy posible que perdiera la pista. Como todo, las redes sociales tienen sus pros y sus contras; lo inteligente, bajo mi punto de vista, es usarlas con moderación.

7.- ¿Eres escritora de día o de noche?
Soy una escritora indisciplinada, me temo. Hay periodos, que pueden ser muy largos, en los que no escribo absolutamente nada, ni de día ni de noche. Por mi profesión, el verano es la estación más fructífera para mí, y entonces soy escritora de tarde. En todo caso, cuando escribo siempre lo hago de día; por la noche estoy demasiado cansada, y para escribir necesito estar muy concentrada, consciente y con la sensibilidad muy activa. Eso para mí, a partir de las diez de la noche es imposible.

8.- Aparte de la literatura, ¿qué otras artes te gustan? Cuéntanos un poquito cuáles y por qué (si es que hay un porqué).
Necesito libros, música y pintura; la serenidad o el estremecimiento, la belleza y los sentimientos que provoca el arte, creo que sólo pueden ser superado por la naturaleza, también muy necesaria para mí.

9.- Te pido ahora unas respuestas rápidas
a) ¿Nos recomiendas un libro?
Imposible. Sería incapaz. Hay tantos… Además, creo que no hay ningún libro que pueda gustarle a todo el mundo; cada cual tiene que buscar sus propias lecturas.
b) Un personaje literario que sea inspirador para ti.
Jane Eyre. Sin duda.
c) ¿Qué género literario te apasiona más?
La prosa en general.
d) ¿Eres de radio o de televisión?
En el coche, la radio; en casa, la televisión. Pero cada vez menos lo uno y lo otro.
e) ¿Mar o montaña?
¿Debo elegir? Si insistes, el mar. Siempre el mar.
f) La última cosa que te haya sorprendido tanto que todavía la recuerdes.
¡Me sorprende casi todo! Mis hijas me sorprenden cada día, una alumna que te recuerda con cariño después de muchos años, un peatón que cruza el paso de cebra y te da las gracias con una sonrisa… Son sorpresas bonitas, casi siempre.
g) Una canción o cantante que tenga para ti un significado singular.
“Only A Womans Heart”, de Eleanor McEvoy, porque la escuché mucho durante la última etapa de escritura de Ofelia Descalza, y su estribillo reflejaba en gran medida el sentimiento de algunos de sus personajes femeninos; me parecía muy inspiradora en ese sentido.

10.- Para terminar, me gustaría que definieras una escena lo más cercana posible a tu felicidad.
Con mi familia, paseando junto al mar un día tranquilo y soleado. Eso es para mí la felicidad.