sábado, 26 de agosto de 2017

Los últimos días de verano

Nos conducen a su final. Languidecen calmos. Niegan el paso al otoño, que quiere brillar ocre con aromas de humedad. Le pide al verano que recoja sus últimos días. Ellos miran atrás, recuerdan las pasiones, los amores fugaces. Sonríen y lo dejan pasar, pletórico y lluvioso. La melancolía que lo acompaña es sólo una pátina habitual a la que su escenario ya está acostumbrado y sabe que cada vez, los soles de otoño, se esconderán antes, hasta que su tiempo de lucidez sea inferior al de penumbra lo que anunciará la llegada del lóbrego invierno.