sábado, 27 de enero de 2018

CÁNDIDA en concierto en La Bohemia


 Es difícil resumir lo que ayer supuso para mí descubrir la banda CÁNDIDA en su concierto en La Bohemia de Castellón.

Acudimos al concierto con la incertidumbre de no saber nada de ellos, pero con la certeza de que acertaríamos ante una programación diseñada con pulcritud creativa y de calidad para La Bohemia por Manu Vives.


Y es que asistir a un concierto de una banda que jamás has escuchado es todo un riesgo. Debo confesar que había visto tímidamente parte de los vídeos promocionales de su nuevo disco, Galgos o Podencos y lo que había escuchado me había parecido emocionante. En una actualidad musical aburrida y protoproducida, repetitiva de fórmulas machaconas cuando no ya trilladas, descubrir un grupo con la singularidad, la calidad musical y el desaforamiento vocal de Candi fue una explosión de placer.
Es ésta una confirmación más del buen ojo de Manu Vives en la programación cultural de su espacio, La Bohemia.


CÁNDIDA no suenan a nada conocido o reconocible. Suenan a ellos mismos, a una banda fronteriza entre varios géneros, suenan a tango, suenan a noise por momentos, algunos reflejos de Esclarecidos, una versión de Ilegales, también a jazz fusión, a pop entendible e incluso a Mercedes Ferrer. La voz de Candi es descomunal, te sobrepasa como una avalancha sonora para luego acariciarte como terciopelo finísimo. Tiene tantos matices y dimensiones que no se la puede describir.

Y esa avalancha de voz está acompañada de un compendio de música elegante, urbana por momentos, gamberra en ocasiones y también íntima, con ritmos que te impiden mantenerte quieto.
CÁNDIDA son la primera joya que descubro en 2018 y gracias a grupos como ellos sigo creyendo que la música es un mundo en el que bucear, en el que buscar esos seres singulares, diferentes a todo lo conocido, relativos, que son para mí una fuente inmensa de placer y de quienes me declaro, desde ya, fan incondicional.



PD:Mamen, te los recomiendo!!!!!