miércoles, 6 de diciembre de 2017

AMADO AMATI - Mi crónica de lectura

Comencé Amado Amati (publicado por Unaria Ediciones) en el aeropuerto internacional de Dhaka (capital de Bangladesh) en mi camino de regreso a casa después de una semana intensa de trabajo.
Tenía por delante veintitrés horas de viaje entre aviones, esperas, y coche hasta mi casa y pensé que el tedio de la rutina de ese viaje interminable podría combatirlo con la novela de Vi Gascó que tantas ganas tenía de leer.

La primera atracción de la novela es su textura. Ese suave tacto a caucho sedoso que te anima a coger el libro y su formato pequeño, manejable, de viaje. Siempre he pensado que una buena presentación, una edición cuidada, es la puerta de entrada para que un lector elija un libro.

La novela me había picado ya la curiosidad desde que acudí a la multitudinaria presentación de Vi Gascó en La Bohemia. Primero por el título, ya que yo desconocía que Amati fuese un tipo de violín y cuando me enteré de ello cambió totalmente mi perspectiva.

Aunque Amado Amati está publicado dentro de la serie Castelló Negre, para mí se trata más de una novela de intriga, en la que los trazos de la trama se van trenzando en un bucle del que cuesta imaginar su desenlace. Tiene los elementos indispensables para atrapar la atención del lector, una línea investigadora juvenil, una vía paralela de negocios turbios, una muerte, y un descubrimiento que hará dudar de todos. Vicente escribe una prosa dinámica, que avanza sin demasiadas contemplaciones en su entorno, sin exacerbar las descripciones ni buscar recovecos ni florituras. Eso hace que la acción avance y que no quieras dejar de leer.

Sus personajes son identificables. Puedes hasta ponerles cara, incluso. Es fácil entender cómo piensan, lo que sienten, lo que anhelan porque Vicente los ha creado en detalle, de manera que puedes imaginarte hablando con ellos y esperando cuál será su reacción. No hay ambigüedad, salvo en aquellos que ocultan algo.

Cuando llegué a Estambul, nueve horas después de despegar de Bangladesh, había terminado Amado Amati y había disfrutado de una historia auténtica, como las de Agatha Christie, como las de Poirot, tamizadas por el filtro de Benicàssim y acercadas a nuestra cultura.

Enhorabuena, Vi, creo que tienes talento para sorprendernos con muchas más novelas, con intriga, con sorpresa, y estoy seguro de que lo harás.


Ya no me puedo resistir a leer El círculo XY.