viernes, 8 de septiembre de 2017

DAVID BOWIE is


 inspiring, exciting, surprising… podría continuar con unos cuantos adjetivos más que en cualquier caso serían insuficientes para calificar la espléndida retrospectiva que el Victoria & Albert Museum de Londres ha organizado y expuesto en el Museu del Disseny de Barcelona.

La muestra comienza con el vestido original que Kansai Yamamoto diseñó para la gira de Aladdin Sane en 1973 y que es sencillamente espectacular. Para mí, es el símbolo de lo que David Bowie fue siempre: Sorprendente, innovador, moderno en cualquiera de sus épocas, provocador y normalizador al mismo tiempo y por supuesto, singular.

Creo que necesitamos un nuevo David Bowie, una figura que rompa con lo establecido, que sorprenda a la industria musical, aburrida y mediatizada, que levante expectativas, cree ilusiones entre los jóvenes que buscan un referente de algo inusual y que tenga un poder creativo global, que abarque mucho más que la mera composición musical.

Ayer durante mi visita a la exposición quedé extasiado por la singularidad de cada vestido, de cada detalle imaginado y diseñado para cada disco y gira de David. Si pudiera entrar en una máquina del tiempo y retornar a una época pasada sin duda elegiría volver a uno de sus conciertos de principios de los 70.

La exposición ofrece al visitante una innumerable lista de detalles, informaciones y curiosidades sobre la inabarcable carrera de Bowie. Descubrí por ejemplo que Life on mars? Fue compuesta en un día, que cuando comenzó a finales de los 60 no sabía ni escribir las notas musicales y tuvo que “empollarse” un libro como guía y ayuda. Que vivió con Iggy Pop en Berlín, o que uno de sus libros favoritos de la época fue Adiós a Berlín, de Christopher Isherwood. Que escandalizó a la sociedad británica en el 72 con su aparición en televisión con un mono de tela plastificada naranja y azul, el pelo naranja de punta y botas rojas, o que tantos elementos de sus creaciones fueron censurados, como el vestido “tela de araña” que era una simple tela de araña (hilos) con tres manos que lo “sujetaban” desde detrás, una en cada pecho y otra en sus genitales. Esta tercera mano fue censurada y se quitó pero entonces, la provocación era aún mayor, cosa que se resolvió añadiendo unos leggins dorados.
He escuchado muchas veces a Alaska decir que Bowie cambió su vida y creo que el hecho de que suceda algo así es maravilloso, que se pueda dar con un icono que revuelve la existencia de una persona en su totalidad es algo difícil de conseguir.

DAVID BOWIE is, sin duda es muchas cosas, un referente para muchos jóvenes, inspiración en cualquier momento para todos y un ejemplo más de que lo diferente, lo inusual, lo increíble puede convertirse en exitoso.



Unido a todo ello, y casi lo más importante desde mi punto de vista en el momento actual fue la coherencia y lógica evolución que tuvo David en su carrera. El fantástico The Next Day, penúltimo álbum antes de su muerte, que aparece en mi novela ¿Cómo pudiste hacerme esto a mí? http://editorialnazari.com/es/catalogo/1194

fue su retorno natural después de muchos años sin publicar y Black star el colofón final a una trayectoria intachable.