viernes, 28 de abril de 2017

DIA DEL LIBRO EN ZARAGOZA - firma de libros con DISCOS LINACERO

El pasado día 23 de abril, día de San Jorge y patrón de Aragón estuve firmando ejemplares de mi novela ¿Cómo pudiste hacerme esto a mí? en la caseta de Discos Linacero en el paseo de la Independencia de Zaragoza.

Fue una experiencia muy interesante. Para mí el escenario natural en el que mi novela debe vivir es ese, un lugar donde la música tiene un lugar preferente. Discos Linacero es desde hace más de treinta años la tienda de referencia para muchos de nosotros, amantes de la música, donde pasábamos y pasamos muchos ratos ya no solo comprando vinilos, sino ojeándolos, disfrutando de la belleza de algunas auténticas obras de arte como eran sus portadas, descubriendo las novedades de poco en poco, tras una larga espera (no como ahora que con un click puedes tenerlas todas en segundos).

Discos Linacero era uno más de los lugares obligados de peregrinación para todos los que en nuestra época universitaria acudíamos a conciertos y pubs donde la música era el eje.

Allí adquirí mi primer vinilo, Private Dancer, de Tina Turner, joya que guardo con orgullo y devoción y canción que no ha envejecido. Por supuesto, con el paso del tiempo y el aumento de mi liquidez pude adquirir innumerables ediciones y álbums de los Cure, Cocteau Twins, Sisters of Merci, Bauhaus, Del Amitri o Depeche Mode. Por supuesto, las primeras ediciones de Héroes del Silencio, Niños del Brasil, Las novias y Luxury Beat fueron también compradas allí.
Dicen que el vinilo vuelve, que está de moda y que es lo más in. Y realmente disfrutar de un buen disco de vinilo supone una delicia y dedicación inusual en estos días. Implica disponer de un equipo que ocupa un lugar en una habitación, necesita de un tiempo para abrir el disco, ponerlo en el plato y pincharlo, requiere de atención para disfrutar del sonido y espacio para guardar las carátulas. Placeres hoy en día alejados de lo digital pero que yo sigo disfrutando.

Y el pasado domingo pude comentar todo esto con Luis, tremendo alter ego de Linacero y tipo genial que mantiene esa autenticidad de los buenos amantes de la música y con el que charlar fue una experiencia formidable.

Gracias, Linacero, por seguir ahí, por habernos dado tantos momentos de placer, por permitirnos disfrutar de música diferente y revolucionaria y por dejarme compartir con vosotros un rato en la tarde del día del libro.