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viernes, 1 de febrero de 2019

GEOROUNDERS - proyecto multimedia


GEOROUNDERS nace como un intento de fusionar mis dos pasiones: música electrónica y pintura geométrica.


Dentro del concepto creativo Electrohome Benicàssim, etiqueta con la que nomino al arte realizado de forma cotidiana, con herramientas sencillas pero haciendo uso de la última tecnología, circunscribo este proyecto de video arte que nace como un spin-off del cuadro (de dimensiones 1,7 x 1,0 metros) pintado durante doce largos meses.

El proyecto está fundamentado en la creación de una composición de música electrónica, a base de cut & paste, de pistas preprogramadas de melodías sencillas (algunas son incluso sonidos individuales) con baterías y cajas de ritmos electrónicas y ritmos house, y su fusión con una secuenciación de fotogramas realizados con un smartphone de cada color individual o sección geométrica pintada durante el proceso de creación del cuadro.

El proceso comprende la compilación de 162 fotografías que describen la evolución pictórica del lienzo, la aparición de las diferentes tonalidades, el surgimiento de los georounders, o círculos de relojes que se plasman en una serie de longitud infinita.

Parto del lienzo en blanco, sobre el que dibujo a lápiz primero la geometría del cuadro, utilizando herramientas de diseño que aporten simetría y continuidad, como si al cuadro pudiese unírsele otro por cada lado formando un patrón continuo. Después barajo diferentes variaciones de colores.

Lo más importante es la decisión de las bandas envolventes de los georounders que son los que determinarán la fluidez del diseño, en este caso rojo cadmio y negro. Sobre papel pruebo varias posibilidades con rotuladores, siguiendo mi experiencia en pintado de mandalas hasta que decido la tonalidad base de los ejes del cuadro y es entonces cuando comienzo a aplicar los óleos.

A medida que la coloración del lienzo va avanzando, voy haciendo fotografías con mi smartphone de cada uno de los colores (a veces incluso varias del mismo color, a medida que avanza su cobertura). Es importante obtener una buena resolución (más de 3 Mb por fotografía) para su posterior reducción en el mix final. También he conseguido realizar las fotografías de cada paso individual en distintas franjas horarias, de modo que la luz natural y/o artificial que alumbra el lienzo es diversa y confiere perspectivas diferentes.

Una vez terminado el proceso de pintado al óleo, que llevó casi doce meses, decido los realces, pequeños detalles como los diseños en blanco sobre el flow rojo o los aros azul celeste que rodean los círculos centrales naranjas, que dotaran de suficiente contraste a la creación.
Acometo entonces la creación musical. Utilizando un mezclador multipistas, comienzo siempre con las bases de percusión o batería electrónica que confieren el ritmo base de la canción. Posteriormente, añado secuencias de bajo o sintetizador creando un patrón de ocho compases, sobre el que solapo finalmente una melodía sencilla pero armónica, que se repite con una muy pequeña variación.

La canción tiene hacia la mitad un cambio de ritmo, una bajada de tono y sonoridad para preparar la parte final, mucho más house, con un ritmo mucho más marcado y su explosión final multisonora, que coincide con la terminación de todos los colores que cubren el lienzo.

Una vez compuesta la canción, que dura 180 segundos, comienzo el proceso de montado de los fotogramas y su sincronización con la canción ya compuesta. Es el proceso más complejo puesto que hay que reducir el tamaño de cada fotografía, intentando mantener una resolución mínima pero que no dote al vídeo final de demasiado tamaño. La adición de las 162 fotografías, algunas de ellas con repeticiones y loops que se ajusten a la melodía, me lleva casi un mes de trabajo.

Una vez terminado todo el montaje, diseño el título del proyecto y su presentación inicial como GEOROUNDERS.

Cuando todas las pistas musicales y gráficas, el título y fotograma final están montados, lo exporto en formato vídeo conformando el proyecto de video arte que presento a esta convocatoria.

El lienzo pudo verse temporalmente en La Bohemia (Castellón).

viernes, 6 de abril de 2018

Implosión sonora

Me sucedió en... el FIB. Sí, allí estaba yo, flamante, botas de cuero, bermudas negras, camiseta de Sisters of mercy y pelo decolorado, casi platino. Sin barba, ni patillas por primera vez en cinco años, completamente transformado para la ocasión de ver en directo a Jesus and Mary Chain, nuestro grupo de culto al que ya habíamos venerado en Zaragoza.
Pero antes del momento culminante de la noche, disfrutamos de los nuestros: la sensual voz de La buena vida, el sonido inglés de Automatics y, cómo no, el ininteligible cantar de J, de los Planetas, que tantísimo éxito hubiera tenido de haber sabido vocalizar...
Mi carma extasiado en un ambiente de modernidad, anonimato colectivo, sudor inmediato y excelso alcoholismo. Mis tímpanos conectados en plena vibración con todos los músculos de mi cuerpo. Dispuesto a perturbar mis sensaciones esa noche, ante el grupo que mejor ha experimentado con el ruido, destilado melodías arrítmicas y tormentosas desde lo más profundo del sonido distorsionado. Letras lánguidas, de contenido oscuro, por momentos ocultas cual Guadiana sonoro debido a la multiplicación de bajos y graves esculpidos al máximo de la ingeniería sonora.
Mi consciencia abandonó mi cuerpo. Flotaba encima de los miles de asistentes al velódromo de Benicàssim. Buscaba algo sin yo saberlo. Mi cuerpo seguía moviéndose a ritmo frenético de In a Hole, y cada vez estaba más separada de mí. La sentí diluyéndose con la energía del recinto en una unión mística de fusión molecular que le hizo integrarse en un todo, vibrando al mismo tiempo y creando un micro cosmos en aquel momento, durante apenas dos minutos de canción.
Mi identidad musical implosionó aquella noche. El deep house, la música ambiental y la electrónica fueron exterminados por el ruido. La distorsión de los rifs de guitarra, unida al sonido analógico de la doble batería, descubrieron recovecos de placer ignoto y sorprendentes que me llevaron, años después a su sublimación en Mogwai.
Y aquí estoy, esta vez en el Sonar, disfrutando de la banda escocesa, quien me recuerda aquella noche, hace doce años. Ahora los modernos le llaman post-rock pero eso no existe, ya que todos los sonidos actuales son post-rock. Mogwai es mucho más, es la sublimación sonora del ruido, la melodía, el ambiente y la distorsión. Es la hostia. 

sábado, 10 de febrero de 2018

viernes, 19 de enero de 2018

GEOROUNDERS - Proyecto multimedia de creación artística

GEOROUNDERS es el primer lanzamiento de una trilogía de creación multimedia que fusiona la pintura, la fotografía, la música electrónica y la creación videoartística.

Aquí podéis ver el vídeo



Dentro del concepto creativo Electrohome Benicàssim, etiqueta con la que nomino al arte realizado de forma cotidiana, con herramientas sencillas pero haciendo uso de la última tecnología, circunscribo este proyecto de video arte que nace como un spin-off del cuadro (de dimensiones 1,7 x 1,0 metros) pintado durante doce largos meses.

El proyecto está fundamentado en la creación de una composición de música electrónica, a base de cut & paste, de pistas preprogramadas de melodías sencillas (algunas son incluso sonidos individuales) con baterías y cajas de ritmos electrónicas y ritmos house, y su fusión con una secuenciación de fotogramas realizados con un smartphone de cada color individual o sección geométrica pintada durante el proceso de creación del cuadro.

El proceso comprende la compilación de 162 fotografías que describen la evolución pictórica del lienzo, la aparición de las diferentes tonalidades, el surgimiento de los georounders, o círculos de relojes que se plasman en una serie de longitud infinita.

Parto del lienzo en blanco, sobre el que dibujo a lápiz primero la geometría del cuadro, utilizando herramientas de diseño que aporten simetría y continuidad, como si al cuadro pudiese unírsele otro por cada lado formando un patrón continuo. Después barajo diferentes variaciones de colores.
Lo más importante es la decisión de las bandas envolventes de los georounders que son los que determinarán la fluidez del diseño, en este caso rojo cadmio y negro. Sobre papel pruebo varias posibilidades con rotuladores, siguiendo mi experiencia en pintado de mandalas hasta que decido la tonalidad base de los ejes del cuadro y es entonces cuando comienzo a aplicar los óleos.

A medida que la coloración del lienzo va avanzando, voy haciendo fotografías con mi smartphone de cada uno de los colores (a veces incluso varias del mismo color, a medida que avanza su cobertura). Es importante obtener una buena resolución (más de 3 Mb por fotografía) para su posterior reducción en el mix final. También he conseguido realizar las fotografías de cada paso individual en distintas franjas horarias, de modo que la luz natural y/o artificial que alumbra el lienzo es diversa y confiere perspectivas diferentes.

Una vez terminado el proceso de pintado al óleo, que llevó casi doce meses, decido los realces, pequeños detalles como los diseños en blanco sobre el flow rojo o los aros azul celeste que rodean los círculos centrales naranjas, que dotaran de suficiente contraste a la creación.
Acometo entonces la creación musical. Utilizando un mezclador multipistas, comienzo siempre con las bases de percusión o batería electrónica que confieren el ritmo base de la canción. Posteriormente, añado secuencias de bajo o sintetizador creando un patrón de ocho compases, sobre el que solapo finalmente una melodía sencilla pero armónica, que se repite con una muy pequeña variación.

La canción tiene hacia la mitad un cambio de ritmo, una bajada de tono y sonoridad para preparar la parte final, mucho más house, con un ritmo mucho más marcado y su explosión final multisonora, que coincide con la terminación de todos los colores que cubren el lienzo.
Una vez compuesta la canción, que dura 180 segundos, comienzo el proceso de montado de los fotogramas y su sincronización con la canción ya compuesta. Es el proceso más complejo puesto que hay que reducir el tamaño de cada fotografía, intentando mantener una resolución mínima pero que no dote al vídeo final de demasiado tamaño. La adición de las 162 fotografías, algunas de ellas con repeticiones y loops que se ajusten a la melodía, me lleva casi un mes de trabajo.

Una vez terminado todo el montaje, diseño el título del proyecto y su presentación inicial como GEOROUNDERS.
Cuando todas las pistas musicales y gráficas, el título y fotograma final están montados, lo exporto en formato vídeo conformando el proyecto de video arte que presento a esta convocatoria.

El lienzo puede verse temporalmente en La Bohemia (Castellón).

viernes, 7 de abril de 2017

VIDEOARTE - TOUR EIFFEL


https://www.youtube.com/watch?v=-osWi0fY7tk

Quiero compartir con vosotros la realización de este proyecto. La fotografía de la tour Eiffel en blanco y negro es la base de la que parto para realizar el dibujo a lápiz.

A medida que avanzo en la ejecución realizo fotograma a fotograma una progresión de la misma.

Posteriormente realizo la composición electrónica de la música que luego acompañará a la evolución visual del avance en el dibujo para crear el vídeo final que constituye el proyecto de videoarte-electrohome.

Adjunto también la fotografía original de la que partió el proyecto

sábado, 4 de marzo de 2017

ELECTROHOME - Wazomagazine

WAZOMAGAZINE 

Mi colaboración con Wazomagazine aparece en las páginas 54-56 con un artículo y creación de Videoarte titulada "Video Electrohome". 

Espero que os guste mi artículo, el vídeo (creado de forma artesanal y cuya música también he compuesto) y que disfrutéis de todos los contenidos de Wazomagazine de Marzo que vale mucho la pena.!!


http://www.wazogate.com/revista/numero-11-marzo-abril-2017/