miércoles, 6 de junio de 2018

La sombra de Juana de Arco - mi crónica de lectura


Comencé la lectura de La sombra de Juana de Arco con la curiosidad de si estaba ante un libro histórico de época, si ante una pseudobiografía de Juana de Arco o más bien el título aludía a una alegoría y la trama transcurría en tiempo presente. Mi curiosidad era aún mayor al haber conocido a su autor, Juan José Robles, a través del club Salto Mortal, club de fans de Fangoria, de modo que el link que nos había unido en la red era la música electrónica y nuestra devoción por Alaska y Nacho.

Ya con la introducción, titulada Entre la realidad y la ficción, mi curiosidad se tornó en verdadera intriga, y descubrí que Juan José aludía a Halloween y a los asesinos en serie de todas las épocas y fue entonces cuando supe que la novela sería un auténtico deleite. Tras su lectura, he de coincidir con una de las frases de la introducción: “Y tú mismo podrás decidir lo que es real o no”,

Y es que La sombra de Juana de Arco deambula por ese filo indefinido entre los hechos históricos, la realidad probablemente no contada y la propia imaginación del autor, imbricando con sus tres estelas literarias una historia que te engancha desde que el primer personaje aparece en escena. Es sin duda Gilles de Rais un personaje magnético, extremo, lleno de contradicciones que Juan José Robles ha sabido novelar con maestría. La recreación de su cotidianidad, macabra por momentos y llena de excesos, te transporta al medievo, te coloca en un escenario real donde el poder del señor era supremo, donde no había lugar a la réplica ni al derecho de defensa y en el que la mayor parte de la plebe debía vivir atemorizada.

Son también muy relevantes los personajes que circundan a Gilles de Rais, que exacerban su maldad en ocasiones y que influyen en su carácter sin duda conduciéndolo a donde quizá él no hubiera querido en un determinado momento de su historia.

Me ha gustado especialmente cómo Juan José alude a la figura de Juana de Arco que sobrevuela la conciencia de Gilles de Rais, la controla y le produce un gran respeto y es, a través de esa presencia inmaterial, que la imagen de Juana se convierte en pilar de la historia.

Para mí la mezcla de realidad y ficción es simplemente soberbia. Es una trama creíble y temible y su lectura te impide dejar de pasar páginas porque tal como avanza, la intriga te puede más y más. Yo leí la novela en un día. La comencé y la terminé la misma tarde, tan interesante y apresante me resultó que no pude dejarla. Por momentos llegué a pensar que el espíritu de Juana de Arco había llegado también quizá a visitarme y me había obligado a aferrarme a sus letras. Quién sabe…

De lo que sí estoy seguro es que Juan José Robles ha escrito una magnífica novela, un ejercicio de literatura con oficio, con dominio del lenguaje y maestría en la imaginación para crear la trama. Una auténtica delicia que merece triunfar y obtener un éxito rotundo y para lo cual yo recomiendo a todos vosotros, lectores, su lectura.

¡Espero con muchas ganas tu próxima novela Juan José! Creo que he descubierto a un gran escritor.