viernes, 29 de octubre de 2021

Cerrando un círculo


“Joven dona 15000 euros que había robado años antes y deja una nota que explica por qué lo hace”.

Cuando Emmanuel leyó la noticia en la avanzadilla de titulares, muchas veces falsos o exagerados, de la pantalla izquierda de su móvil, se quedó absorto. Su estado de parálisis total lo transportó muchos años atrás, a su juventud, a un período en el que la vida, vivida como en su presente parecía una entelequia inalcanzable.

Su pasado, su agonía, su otro yo. Antes de llegar al primer mundo. Antes de convertirse en un negro blanco. Antes de obligarse a renunciar a sus raíces y a sus ancestros. Incluso a su Dios.

Todos ellos le abandonaron y lo escupieron a la más absoluta indigencia cuando el grupo de rebeldes insurgentes que luchaba contra el dictador de su país atacó su aldea y acabó con la vida de la mayor parte del poblado. Él se salvó porque había ido a recoger agua a un pozo para el uso doméstico, y para ello debía caminar casi cinco kilómetros cada mañana.

Cuando regresó de su caminata cargado con las garrafas, el ataque había arrollado por completo con todo y se vio obligado a huir. Primero deambuló varios días sin rumbo, durmiendo y comiendo lo que podía hasta que la necesidad le obligó a dirigirse a otro pueblo donde pudo hurtar pequeños bocados de comida y fruta para no morir de inanición.

Y así sobrevivió varios años, mendigando y hurtando, sin recibir la ayuda de nadie, marcado como un paria sin poblado ni familia hasta que un monje dominico lo encontró cerca de la misión y le invitó a quedarse con ellos donde encontró, al fin, la paz y un hogar adolescente.

Todo aquel calvario permanecía dentro de un cofre en su memoria, atado con muchas cerraduras que se había prometido no abrir jamás.

Pero al leer la noticia de la donación de aquel joven a ALMAS UNIDAS, la ONG que él mismo había creado en Algeciras hacía ya una década, un escalofrío recorrió su cuerpo. Llamó de inmediato al coordinador financiero de la ONG y le preguntó si la noticia que acababa de leer era cierta. Cuando le confirmó que así era, se dirigió al despacho para ver la nota de la donación con sus propios ojos.

“Espero que podáis hacer buen uso de este dinero. Solo quiero ayudar. Cuando cometí el robo, no tuve elección, pero ahora que sí la tengo, elijo devolverlo para una buena causa. Gracias por vuestra labor”.

… eran las palabras escritas con una caligrafía de redondilla que le recordó a sus clases de lengua española que le enseñó el padre Martínez, el único que lo hablaba dentro de la colonia francesa.

Su coordinador le abrazó y le preguntó por el motivo de su llanto que no pudo ocultar.

—No es nada. Un cofre se ha abierto sin yo haberlo permitido.

—¿Un cofre? ¿Qué quieres decir?

—Es una larga historia. Ya sabes que yo nací en Liberia, ¿no?

—Sí, claro – respondió casi preguntando.

—Pues allí es donde cerré ese cofre para siempre jamás. El cofre de mis confesiones, de las cosas que tuve que hacer para poder llegar aquí. De los robos que fui haciendo poco a poco a los que me habían cuidado, a los que me dieron abrigo y me acogieron sin hacerme preguntas. A los monjes dominicos les debo la vida y, sin embargo, yo les di las gracias robándoles todo lo que pude, para conseguir la cantidad suficiente para escapar de África.

El coordinador de la ONG no supo qué decir ante aquella confesión y se quedó callado, pero Emmanuel reaccionó de inmediato.

—¡Quiero conocerle!

—¿A quién? ¿Al donante?

—Sí. Quiero conocer su caso. Quizá él me ayude a encontrar el sosiego que durante años he buscado y que ha mantenido a raya mi felicidad.

—Pero Emmanuel, si has ayudado a miles de personas que han huido de África y gracias a ti tienen ahora una vida digna aquí en España.

—No es suficiente. El origen, la semilla de todo esto que hacemos está marcada por el delito y es algo que nunca me perdonaré. Y ahora sé cómo voy a cerrar aquel círculo que abrí hace muchos años. Me voy a Liberia a entregar ese dinero a la misión de los dominicos.

domingo, 24 de octubre de 2021

Presentación de #diariodeunoptimistanovato, de Andrés Rodríguez Domingo

 

El sábado presentamos en el Centro Cívico de les Cotxeres de Sants (Barcelona) el libro #Diariodeunoptimistanovato, de Andrés Rodríguez-Domingo. Una tarde muy especial en la que hablamos sobre la ansiedad, sobre los procesos que llevan a convertirla en una patología y acerca de las claves que nos pueden ayudar a identificarla para buscar ayuda. La intervención de Esther Galindo y Víctor Hernández fue muy interesante, pues explicaron desde su punto de vista como expertos de la psicología y el psicoanálisis las aristas que presenta un ansioso, los porqués, y, sobre todo, las vías de resolución y desdramatización que debemos buscar para tratar el tema con absoluta normalidad.

Yo aporté mi visión como escritor y como un convencido fan lector de Andrés, autor versátil, profundo, cultivado y único que nos puede llevar a Palestina en el siglo I, pasando por el período de la Guerra Civil y Zaragoza, en La memoria robada, o acercarnos a atisbar el horror del terrorismo doméstico en la rotunda novela El dolor de la sal. Un autor que sabe transmitir profundidad, que te avasalla hasta las entrañas y que remueve sentimientos, llanto, carcajada y comprensión con su prosa.

Aunque Andrés y yo nos conocíamos de forma virtual, a través de redes y mensajes, fue este sábado cuando hicimos real esa relación que nos había descubierto cuánto tenemos en común. Para mí, como dije en la presentación, pesimista breve e hipocondríaco reconducido, encontrar una persona tan afín a mí, tan generoso como es Andrés, y con una forma de entender la vida tan parecida a la mía ha sido una gran alegría.

También conocí a Betty, alterego de “la santa” en el libro, que me transmitió gran cercanía y a quien intuí tal cual, como es descrita en el libro, una mujer práctica, luchadora y motor en muchas ocasiones del rumbo de la vida.

Para mí fue una tarde muy muy especial, no solo porque lo pasé de fábula y disfruté compartiendo mesa en la presentación, sino porque pude materializar el encuentro con un nuevo amigo, de esos que se hacen de adulto que tan distintos son a los de la infancia.

Gracias por haberme invitado. Gracias por escribir.




viernes, 22 de octubre de 2021

MADRES PARALELAS - una sensación agridulce

 

Pedro Almodóvar me ha dejado con su última película un sabor agridulce. Dulce por la poderosa transmisión de sentimientos que ha conseguido, agria por la intersección de dos historias, en mi opinión, inconexas y de innecesaria unión.

La película, de impecable factura como siempre, me gana por Penélope y su gran labor actoral y por Aitana, que para mí es la mejor de la película. También defiendo a Ismael Errejalde, a quien algunos críticos han definido como totalmente prescindible en la película. En mi opinión está bastante bien y me ha gustado su aportación. Milena Smit me parece un poco sobreactuada en general, aunque reconozco que tiene un resultado efectista para sus fans.

En mi opinión la película tiene tres partes importantes que no he entendido, o sea, no he hallado su porqué:

1)      La idea de mezclar la historia de las fosas de la guerra civil con la historia de las dos madres. Realmente, una no aporta nada a la otra. No tienen vasos comunicantes y, por ello, tanto hubiera dado que la primera fuese otro tema completamente distinto. O sea, la suma de las dos historias, en conjunto, resta.

2)      Faltan transiciones. Quiero decir, que, sobre todo al principio de la película, el tiempo avanza tan rápido (creo que Almodóvar ha querido crear un mínimo de prólogo narrativo) que descoloca un poco. O sea, de una escena a otra pasa mucho tiempo sin que se explique o matice qué ha transcurrido en ese tiempo.

3)      La relación entre las dos madres hacia el final. Sin hacer espóiler, no entiendo cómo evoluciona. Sinceramente, me sobra y me parece artificial.

Como he intentado explicar, cada una de las historias, por sí mismas, si se hubiesen narrado o filmado por separado son intensas, emotivas y llegan al corazón del espectador. Pero el hecho de mezclarlas enfría el cóctel y te deja un poco perplejo. O al menos es lo que me ha pasado a mí.

Aún así, he disfrutado de la peli. No me parece que sea de las mejores de Almodóvar (para mí Volver, Todo sobre mi madre y ¿Qué he hecho yo para merecer esto?) pero sí está muy alejada de las peores (Los amantes pasajeros), lo cual es positivo.

La conciencia histórica y su reivindicación están siempre bien, pero yo me he preguntado como espectador ¿A fin de qué viene Almodóvar con esto en este momento? El tratamiento de los sentimientos y la historia de las dos madres, soberbio.

Como comenzaba mi texto, sabor agridulce con más luces que sombras, pero sin la rotundidad que ha conseguido en mí como espectador en otras ocasiones.


miércoles, 20 de octubre de 2021

Descubrimiento musical de Octubre-2021: EXXASENS

 

https://www.youtube.com/watch?v=wC58qSR5lNw

Aunque no se trata de un descubrimiento musical en sentido estricto porque hace ya un tiempo que lo hice, he decidido dedicar el post de octubre a este grupo catalán que acaba de lanzar una revisión de su primer disco POLARIS XXI.

Exxasens fue fundado a mediados de los 2000 por Jordi Ruiz y algo más tarde se consolidó como banda de rock instrumental o post-rock. Han publicado ya ocho discos y triunfado en los escenarios de países como Ucrania, Bélgica, Holanda o Rusia, donde han tocado en varias ciudades llegando hasta Ekaterimburgo. Es en este país donde más han triunfado.

Este año han revisitado su primer lanzamiento POLARIS, en la versión POLARIS XXI, en la que nos ofrecen un recorrido espacial por escenarios de ingravidez electrónica y progresiva. Sus sonidos están creados mediante la superposición de melodías de guitarras de largos ecos, sintetizadores y bases rítmicas potentes, así como baterías poderosas, muy al estilo de las bandas de post-rock del siglo XXI, como Mogwai o God is an Astronaut. Yo encuentro también una base de la esencia The Cure en la oscuridad que acompaña ese poderío. Su canción “Rocket to the sky” fusiona una versión del tema The forest impresionante y muy personal.


https://www.youtube.com/watch?v=WSX2vcBzbNs

El sonido de Exxasens me parece estratosférico, de otra liga. Es envolvente, rotundo, global y atemporal. Es de una calidad inusitada para una banda española que, curiosamente, ha triunfado antes fuera de nuestro país que aquí. Será que nos movemos por la comercialidad más radiofónica… Pero Exxasens ya han participado en varios festivales importantes también aquí, incluyendo el Primavera Sound y el Bilbao BBK Live.

Llevo una interesante racha de descubrimientos catalanes: Sigmund Wilder, Obscure, Panorâmica y ahora Exxasens. Bandas de enorme calidad musical que merecen ser estrellas.

Exxasens se ha convertido en uno de mis grupos de cabecera, a quien escucho para leer, para hacer ejercicio, y por supuesto para disfrutar de su música así, sin hacer nada más que el puro placer de escucharla.

Estoy seguro de que no os dejará indiferente.

lunes, 18 de octubre de 2021

Astillas en la piel - mi crónica de lectura

 

Algo distinto pero reconocible”. Así comienza la nota del autor, César Pérez Gellida, sobre esta fantástica novela titulada Astillas en la piel que te envenena las horas de lectura y te obliga a no dejarla hasta el final.

Una trama en la que el espectador es engañado por el autor. Un thriller psicológico en el que nunca es como es lo que creemos al leerlo. Ese juego que el narrador establece con el lector se vuelve enrevesado y diría que se convierte en el negativo de la película que el autor ha contado al inicio, por increíble que parezca.

La narración es ágil, avanza rápido y el abundante diálogo promociona ese avance en la espiral narrativa que llega a un centro del que vuelve a salir, vertiginosa e increíble.

César Pérez Gellida ha elegido Ureña como escenario para su novela. Un acierto en mi opinión y esa doble vía narrativa en dos escenarios y dos tiempos distintos (1993 y 2019) la hace muy atractiva.

Tiene Astillas en la piel muchos elementos que a mí particularmente como lector me encantan: Un internado, el amor por los libros, un pueblo lleno de librerías especializadas, un gran secreto del pasado, una relación de un abusón fuerte sobre un débil que evoluciona, una investigación perlada en pequeñas dosis que alimentan y mantienen la curiosidad a raya y un misterio desvelado muy muy al final, como en las buenas novelas de Agatha Christie.

El descubrimiento de César Pérez Gellida ha sido para mí una gran sorpresa, cómo no, gracias al blog #Librospordoquier que tan buenas recomendaciones nos regala siempre.

Leo en su biografía que ha escrito ya 12 novelas, pero que el germen de ésta, cuando comenzó su idea en la cabeza, era audiovisual, era una producción cinematográfica. Y creo que se nota, porque esta novela es muy visual, muy de escenario.

Muy originales son también las definiciones del crucigrama que al final se puede completar. ¡Qué idea tan original que uno de los protagonistas sea un "crucigramista" o "enigmista"!

Intrigante, emocionante y absorbente. ¿Se puede pedir más?


martes, 12 de octubre de 2021

El asesino inconformista - mi crónica de lectura

Descubrí esta novela escrita por el actor Carlos Bardem de la mano del blog #Librospordoquier. Sentí mucha curiosidad porque no sabía que él también escribía. Y decidí sumergirme en ella arrinconando todos los prejuicios que a priori se puedan tener al leer un libro escrito por alguien que ha destacado en otra disciplina artística.

¿Es posible aunar en una misma trama la necesidad de entendimiento de un asesino, la aceptación de los motivos por los que mata, la crítica y denuncia de la corrupción humana, la pasión por la filosofía, el susurro de versos de Rimbaud al asesinado, las continuas referencias cinematográficas (muy de categoría exclusiva del gremio en algunos momentos), las píldoras de atrezo de la historia, nombrando a The Cure, y a otros iconos y objetos de la cultura pop, a la reflexión más profunda sobre la condición humana y una gran historia de amor condicionado?

Todo ello conforma la historia de El asesino inconformista, una novela inclasificable que me ha fascinado por su rotunda urdimbre narrativa. Carlos domina con sorprendente facilidad la densidad y los flashbacks en su prosa, nos ofrece una extensa mirada al pasado de Fortunato, a su niñez, a los pilares que conformaron su yo inicial y luego nos transporta a su actualidad, más serena, junto a Claudita, cargada de introspección y razonamientos, a veces pseudopolíticos, pero siempre anclados en el raciocinio. Su contraposición, el tal Fernández, que es quien le hace los “encargos” resulta el paradigma de lo necesario y prescindible al mismo tiempo. Alguien que, como en muchos otros ámbitos de la vida actual, es necesario que exista, pero a quien no deseamos ni siquiera conocer que exista.

Ello quizá nos lleva a sentir menos remordimientos cuando casi entendemos y aceptamos los asesinatos de Fortunato que él vive con absoluta normalidad, pero sin histrionismos ni celebraciones. 


Carlos plantea, en mi opinión, un enorme dilema al lector, el de si Fortunato se ha convertido en un asesino por convicción o por mera inercia de la vida que le ha tocado vivir. No es, Fortunato el arquetipo del típico asesino, porque es atractivo, cuida su cuerpo, es intelectual, le gusta la poesía, detesta las injusticias y el abuso sobre los más desfavorecidos y débiles, defiende la igualdad a todos los niveles y practica incluso la generosidad y la justicia.

Todo ello le humaniza como protagonista de la historia y lima las aristas del asesino a quien deberíamos criticar y denostar.

El asesino inconformista ha supuesto para mí un “shot” de bebida picante y gaseosa. He tenido un episodio similar a cuando leí El hombre que se enamoró de la luna, un libro que me dejó tan petrificado y alucinado como este, por inclasificable, por diferente, por su frescura y su desinhibición narrativa y conceptual.

El hombre que se enamoró de la luna - mi crónica de lectura

Voy a seguir leyendo a Carlos Bardem. Me ha convencido y me ha enamorado como lector.