lunes, 27 de enero de 2020

No le busques tres piernas al alcalde


El pasado domingo 19 de enero, acudimos un grupo de amigos al Teatre del Raval de Castelló a disfrutar de la obra titulada No le busques tres piernas al alcalde, escrita por Pedro Mario Herrero e interpretada y dirigida por la compañía Amigos del teatro, y su director y alma máter, Antonio Arbeloa.

Como siempre fue una tarde divertida y disfrutada. Uno de esos domingos que apetece acudir al teatro, y en especial a cualquier apuesta que pone en escena el grupo dirigido magistralmente por él. Ya los hemos visto en otros montajes como Tres sombreros de copa y en algunos otros, y siempre valoramos el enorme esfuerzo que un grupo amateur debe llevar a cabo, luchando contra instituciones, organizaciones profesionales y demás “palos en las ruedas” para poner en marcha montajes y darles salida por los escenarios de la Comunitat.

A menudo echamos de menos que iniciativas como esta, de calidad, cercanas, divertidas, que atraen al público y que no tienen edad (puesto que quienes nos rodeaban en las butacas fluctuaban en un rango de edad de los 15 a los 90 como poco), a precios populares, que permiten a cualquier persona acudir y disfrutar del teatro, no se promocionen más, no se apoyen algo más desde las instituciones para que la cultura llegue a todos los estamentos de la sociedad, de manera natural.

La obra nos trasladó al tardofranquismo, ese tránsito en el que el régimen estaba ya finiquitado en la práctica, pero todavía removía los coletazos de su supuesta grandeza de décadas anteriores. Y en la obra se tocan todos los tópicos de los primeros 70, con humor, con gracia y con buen oficio como nos demuestra siempre Amigos del teatro.

Así pues, apuntamos un éxito más en la larga trayectoria de este grupo a quien seguiremos allá donde actúen porque tienen en nosotros (la meua dona amb moi) dos fans incondicionales.

sábado, 25 de enero de 2020

ESCRITORES SINGULARES-75: SERGI CAMBRILS


Sergi Cambrils es un  ESCRITOR SINGULAR. Lo conocí en una de las últimas Microquedadas relatistas, eventos en los que escritor@s de relatos y microrrelatos (y también algun@s de novela) nos juntamos para compartir experiencias y socializar alrededor del mundo de la creación literaria.

Sergi Cambrils aúna en su actividad creativa el dibujo y la literatura, dos artes cuya fusión origina un nuevo género en mi opinión, más redondo, más completo porque aquellos rincones donde no llega la literatura es justamente donde brilla la creación artística de Sergi. Su yuxtaposición multiplica de forma exponencial la calidad de los relatos y ofrece un doble interés para el lector y observador.

Curtido ya en el mundo del relato y del microrrelato, Sergi ha publicado sus textos en numerosos recopilatorios conjuntos y ha editado cinco libros propios del mismo género, el último de los cuales, titulado Esos dichosos dichos, es una verdadera obra de arte, en la que Sergi dota de imagen a expresiones populares que todos conocemos, en una simbiosis perfecta y bellísima.
Es difícil decidir si decantarse más por el Sergi escritor o por el artista, yo diría que, de forma algo egoísta, los quiero a los dos, quizá porque el uno sin el otro quedarían parcialmente huérfanos en sus obras.

Sergi escribe también un blog que os animo a seguir: http://microsergirelatos.blogspot.com/ donde podréis descubrir sus relatos, surcados por el lado espiritual e introspectivo del ser humano, un caldo de cultivo, sin duda, de enorme interés para la creación literaria.

En esta ocasión y a partir de la frase que le planteé, Sergi ha construido un relato sorprendente, diría que con un final ácido que os va a dejar sentados. Leedlo. No os defraudará.

Y para que conozcáis un poquito más a su autor, una breve entrevista a continuación.

LA COSA DEL PANTANO

Y llegó al final del camino. Allí no había nada. Solo una gran charca, una superficie densa semejante a la granulosa piel de los sapos. Flotaban pequeñas masas de porquería y grumos oscuros de suciedad que permitían descansar a las alimañas que sobrevolaban la zona. Aquella costra mórbida tenía unos límites indefinidos y se abría ante el chiquillo como una pista mantecosa y brillante, parecida al légamo de una ciénaga o el fango acumulado de las arenas movedizas. El jovencito de apenas siete años, y pocos kilos de peso, deseaba introducirse en esa pegajosa confitura para libar su néctar y deleitarse de su untuosidad; desplazarse como un gusano y revolcarse sobre las apelmazadas excrecencias del aspecto de un chocolate a la taza.

Todo iría mejor si las madres no nos quitaran el ojo de encima.

ENTREVISTA SINGULAR

1.- ¿Cuál es el principal motivo que te empuja a escribir?
La creatividad y la imaginación. Disfruto inventando. Soy una persona creativa y necesito sentir que algo nace de mí. Diría que con la imaginación todo trasciende a un estado puro y esperanzador y se hace frente a las mezquindades humanas.

¿Recuerdas cuál fue la primera vez que comenzaste algún texto?
Escribo con la conciencia de escritor desde el año 2012. Mi primer texto fue una aproximación al microrrelato. Fue una especie de reflexión sobre el malestar que provocan los pensamientos tóxicos. Cinco líneas que no tenían nada que ver con este género, pero me ayudaron a redirigir mi malsana actividad mental y a sentirme mejor.

¿Lo guardas todavía? ¿Te atreverías a publicarlo a modo de relato?
Claro que lo guardo, forma parte de mi aprendizaje. De hecho, seleccionaron el texto para formar parte de una de esas publicaciones corales donde tropecientos autores –la mayoría ingenuos que caemos en las redes de nuestra propia vanidad– compran el libro para verse en una publicación. Era tan malo el texto como la publicación.

2.- Imagina que tuvieras la posibilidad de publicar un libro con una editorial de tirada nacional y tuvieses libertad para elegir el género y la temática. ¿Cuáles serían y por qué?
El microrrelato es el género con el que más he desarrollado mi escritura y el que más me ha ayudado a avanzar en esta práctica. También he escrito algunos cuentos largos que no he sacado a la luz. Y, desde hace un tiempo, estoy escribiendo una novela.  Me interesa la autoficción. Sacar de mí a los posibles personajes; observarme con un interés narrativo y recurrir a mi experiencia como fuente de documentación.
En cuanto a la temática me gusta la psicología humana y sus particularidades, el lado emocional e introspectivo del individuo, la espiritualidad y el vacío que padece el hombre contemporáneo. Creo que esa idea siempre está en mis textos.

3.- Te pido que seas tu crítico/a más duro/a. Dinos qué se te da peor a la hora de escribir y cómo intentas resolverlo.
Lo que no controlo mucho es cuando un texto se deshincha y pierde la tensión que el lector necesita para avanzar en la historia. Creo que la mejor manera de resolver eso es que te lo digan los demás. «Oye, has empezado muy bien pero a partir de la página quince has perdido fuelle».

4.- ¿Cómo sería tu presentación ideal de un libro? Quiero decir, qué elementos tendría que tener para que resultase interesante, amena y entretenida.
La presentación no tendría que ser nada pomposa ni impostada. La naturalidad y el humor son básicos. Del libro debería hablarse de manera indirecta. No aburrir demasiado explicando su contenido. Ya lo leerán. Lo importante es que el público sienta la pasión que nos mueve a hacer lo que hacemos. Debería ser algo parecido a una charla entre amigos en un lugar entrañable, donde, tanto los que hablan como los que escuchan, pudieran tomar unos refrigerios y unas tapitas.

5.- Hoy en día el número de publicaciones es enorme. Tanto digital como en papel, resulta muy difícil elegir qué leer ya que normalmente nuestro tiempo de lectura es limitado. En tu caso, ¿cuál es el criterio que sigues para la elección de una próxima lectura?
Puedo llegar de varias maneras. Me gusta leer reseñas de libros en blogs y en suplementos  de prensa que dedican una sección a las novedades literarias. Escucho podcasts y sigo las recomendaciones que algunos amigos dan por el Facebook. 

6.- Vivimos en el mundo de la hiper conexión. ¿Utilizas las redes sociales? Cuáles son las que te parecen más interesantes y por qué.
Soy bastante activo en Facebook. Solo utilizo esta red social.
Participar en este tipo de redes es lo más parecido a publicar y que te lean.  Ahí expongo mis dibujos y publico mis microrrelatos. Es una herramienta muy visual que juega con la inmediatez y lo breve. He conectado con un sistema de «marketing» que me ayuda a vender mis publicaciones –mi libro de microrrelatos, Tropecientas trompas, y un álbum ilustrado, Esos dichosos dichos–. Dedico parte de mi tiempo en hacer dedicatorias dibujadas y personalizadas con un boli Bic. Debemos utilizar todas nuestras armas para llegar al lector.

7.- ¿Cómo te calificarías como lector/a? ¿Qué géneros te gustan? Y ¿en qué momentos disfrutas de la lectura?
Tengo conciencia de lector desde que escribo, desde que observo la vida con ojos de escritor. Debo leer para aprender a escribir. Es lógico. Y no soy un devorador de libros. Que va. Leo porque quiero contar historias y disfruto con ello. Mis lecturas las busco concienzudamente. Deben tener, directa o indirectamente, algo de la temática que me gusta.
Inicialmente he leído mucho microrrelato. Luego, a medida que mi interés ha ido cambiando, he leído cuentos, y ahora novelas. Sé que suena raro, pero ha sido así.
Me gusta leer por las mañanas en una cafetería. Tomo notas. Ese es el mejor momento. 

8.- ¿Cuál es tu secuencia a la hora de estructurar una novela, o el género que escribas? Me refiero a cuál es la cadencia de creación: ¿Primero los personajes, o el conflicto principal, o el final, o cómo lo acometes?
En mis textos breves suelo empezar por una frase potente de las que anoto en mis libretas. Luego voy tirando del hilo. Normalmente, esa frase inicial ya encierra parte del conflicto. En los microrrelatos no puedes recrearte en las escenas ni en los personajes. En realidad entiendo la escritura como un acto creativo que avanza como una pintura. Es un trabajo de búsqueda, por eso me gusta ir sorprendiéndome a mí mismo. Sobre todo he de divertirme, es síntoma de que la cosa va bien. Intento escribir cada día cosas sueltas, inconexas entre sí. Como un diario donde acumulo pensamientos e ideas de todo tipo. Ese ejercicio previo de anotaciones es lo que más me satisface de la escritura. Apunto titulares de periódicos, frases que me sugieren historias, palabras que desconozco y suenan bien, síntesis de conversaciones, tonterías que se dicen almorzando con amigos, sueños que recuerdo, comentarios de la radio, de la tele, etc. Las libretas se llenan de voces que me sugieren alternativas.

9.- Me gustaría que definieses ese momento en el que das por finalizado un libro. El momento final, cuando recibes las galeradas y les das el último ok.
Me gusta mucho el trabajo de corrección. El que yo pueda hacer y el que hacen las editoriales. Significa que la cosa pronto verá la luz. Es bonito ver recopilados tus textos en un volumen que contiene parte de tu esencia creativa. El título y la imagen de la cubierta son la puerta de entrada a tu mundo personal. Cada año me gusta recopilar mis escritos, ya sean microrrelatos, reflexiones o cuentos, en una publicación casera que me hago yo mismo. Así siento que mi caos está ordenado en una estantería.

10.- Te pido ahora unas respuestas rápidas
a) Recomiéndanos un libro y el motivo por el que tendríamos que leerlo.
Hay un libro que siempre está en mi cabeza. «Centuria. Cien breves novelas-río» de Giorgio Manganelli. Lo leí hace años, cuando indagaba sobre el género del microrrelato. Lo releo continuamente. Es muy peculiar, y ha sido una de esas lecturas que han motivado mis ganas de escribir. Otro que he leído recientemente y me ha encantado es «Mortal y rosa» de Francisco Umbral.

b) ¿Cuál es tu escritor/a favorito/a?
He leído cosas muy variadas. Creo que todavía no tengo a ningún escritor favorito, pero me gusta Millás, Sergi Pàmies, Bukowski, Aramburu…, y ahora Umbral.

c) ¿Qué opinas de los blogs literarios?
Me parecen muy interesantes. Sigo algunos que reseñan libros y otros que difunden el arte de escribir. Desde el año 2015 tengo mi propio blog al que acudo habitualmente para difundir mis historias. http://microsergirelatos.blogspot.com/

d) Un libro que no hayas podido terminar de leer.
No suelo leer los libros de un tirón. Leo varios a la vez, tomo notas, y al final los acabo.

e) Un deseo literario para el próximo año.
Seguir con las mismas ganas de escribir y contar historias.

f) La última cosa que te haya sorprendido tanto que todavía la recuerdes.
Presenciar una muerte con cierto carácter teatral y de espectáculo mientras estaba almorzando con un amigo en el bar de siempre.  

g) Una canción o cantante que tenga para ti un significado singular
 Las sinfonías de Gustav Mahler y los conciertos para piano de Rachmaninov.  

h) Las 3 características que debe tener para ti un buen editor/a.
Cercanía, implicación y respeto.

11.- Tu último libro publicado se titula “Esos dichosos dichos”, un formato muy original sobre el popular acerbo de expresiones. ¿Nos podrías contar un poquito cómo se gestó tu idea de esta compilación?
Tengo que decir que mi formación es artística, estudié Bellas Artes.
La idea era crear una ilustración general a partir de la recreación literal de varias expresiones populares. Así, el que contempla la ilustración debe hacerlo con ojos de detective, fijarse en los detalles y las pistas, e identificar los dichos coloquiales que propongo. El particular juego entre literatura popular y el surrealismo que encierra en cada una de las imágenes contiene un evidente carácter didáctico que activa la suspensión de historias, sin escribir ninguna.

12.- Para terminar, me gustaría que definieras una escena lo más cercana posible a tu felicidad.
Ay, la felicidad. Solo con nombrarla ya te separas de ella.
Pienso que ese estado de equilibro en el que no esperas nada es la felicidad. Una escena que se acerca mucho a esa condición de plenitud es el almuerzo de los sábados con amigos. Concretamente cuando es temporada de galeras y el cocinero nos prepara una suculenta cazuela con la que chuparnos los dedos.


viernes, 17 de enero de 2020

Descubrimiento musical de enero: Monarchy


Siempre que descubro a un grupo denominado de synt pop lo hago con una cierta reticencia a escuchar la misma fórmula facilona y superficial. Melodías pegadizas con un ritmo de sintetizador y letras vacías. Sin embargo, el caso de Monarchy es distinto. Esos tres componentes se transforman mediante una mutación electro estimulativa en una canción de base electrónica y contundencia pop. La voz tan característica del cantante supone el 50% de la esencia de sus creaciones, en mi opinión y es una de las razones que les aleja de esa superficialidad a la que me refería al principio.

Monarchy es un dúo de música electrónica formado en 2009 en Londres por Andrew Armstrong y Ra Black cuyo éxito ha aumentado también como remezcladores de artistas tan importantes como Lady Gaga, Jamiroquai o Kylie Minogue.

https://www.youtube.com/watch?v=4PFWPs6CskU
Y es que Monarchy son una banda singular. A ellos pertenecen algunas fricadas como por ejemplo que en 2010 su primera actuación en vivo fue retransmitida desde Cabo Cañaveral al espacio, o que uno de sus singles fuese incluido en la versión FIFA 2012. Tampoco son muy amigos del mainstream. Después de fichar por Mercury Records, una de las grandes, rompieron el contrato y decidieron editar su álbum de 2010 con un sello independiente que les dio mucha más libertad, algo que les hizo ser criticado por todas las revistas musicales especializadas. A partir de 2016 Monarchy empezaron a aparecer por los festivales españoles, Arenal Sound de Burriana y Mad cool o FIB.

Su última publicación es el disco Mid Night de 2019, con el que yo los he descubierto. Y sobre todo con su single posterior, titulado Glow Vision, anticipo de lo que será su nuevo disco.

Mención especial merece la factura de su vídeos que son una auténtica joya y obra de arte creativo. Living without you es uno de los ejemplos más representativos de su excelente filmación.

https://www.youtube.com/watch?v=EtZYGxbYUZc

jueves, 16 de enero de 2020

PRESENTACIÓN en la UJI - Curso de escritura creativa

El pasado 9 de Enero participé en una clase del Curso de escritura creativa de la Uji.

Fui invitado por una de sus profesoras, Rosario Raro que como siempre derrochó generosidad, simpatía y “savoir faire”. Fue una tarde entrañable, participativa, muy interesante en la que hablamos de nuestro proyecto editorial Modernidad Líquida, de mi nueva novela, Gracias por mirarme a los ojos cuando me hablas, de escritores, de la emergencia climática, de artículos y curiosidades de todo tipo en un ambiente envidiable.

Comentamos y debatimos mucho sobre la crisis del 2008 que es el eje principal de mi novela, sobre cómo y por qué se dio en aquel momento, sobre los grandes poderes fácticos de la economía, sobre la concienciación de los temas globales y hubo opiniones y argumentos muy interesantes.

Se nota que Rosario Raro pilota una nave de cultura y creatividad con maestría y facilita la creación de eso que tanto me gusta a mí: el buen rollo, el compañerismo y la solidaridad.

Tuvimos ocasión también de comentar este mismo blog, Loabsolutonoexiste, y su sección Escritores singulares, como vía para la visibilización y promoción de escritores indies y los asistentes al taller pudieron también tocar y ojear el volumen que publicamos hace ya dos años 50 Escritores Singulares, que recopiló las primeras 50 entrevistas.

No tengo más que palabras de agradecimiento para Rosario Raro, quien siempre me ha demostrado amistad, generosidad y sinceridad, tres sustantivos que deberíamos poner más en valor en estos tiempos.

Abrazo enorme para tod@s l@s participantes del taller, por su simpatía y su participación. Hice una pequeña encuesta anónima con cinco preguntas cuyo resultado pronto publicaré, muy interesante las opiniones recabadas.

Espero que la novela os guste, que escribáis con pasión, que disfrutéis del presente y que relativicéis.

Gracias infinitas.

domingo, 12 de enero de 2020

ESPAÑA (SPAIN)


Estoy seguro de que cuando introducimos dentro de una reflexión o análisis la palabra ESPAÑA, la reacción que genera es muy distinta de si la hacemos en inglés y mencionamos SPAIN.

Sí, ya sé que parece una bobada, pero creo que tiene mucha transcendencia. Y es que el uso de la palabra España, la defensa de la bandera o la escucha del himno se han convertido, por arte de las bipolaridades españolas históricas en algo rancio, en algo que “no mola”, no se lleva, y parece que quien lo hace, quien simplemente dice que España es su país, parece que ha vuelto al siglo XX y a cierta década para olvidar.

Sin embargo, basta con hacer un par de viajes lejos de aquí para darte cuenta de cuán importante es poder referirte a tu país, poder sentirte de ese sitio que aquí nos cuesta pronunciar. Os aseguro que alegra (y mucho) ver nuestra bandera en determinados escenarios en los que la Unión Europea y todo lo que suene a civilización occidental nos hace relajar la respiración, nos aleja de la barbarie del subdesarrollo o de la ausencia de derechos sociales.

Y ¿por qué digo esto en este momento? Porque estamos en un momento crucial en el que por todos lados surgen agoreros que ya vaticinan todas las catástrofes habidas y por haber, el fin de todas las Españas y la destrucción de años de convivencia.

Yo, que siempre defiendo el relativismo y que siempre considero que no vivimos en un mundo de BLANCO y NEGRO, sino de mil tipos de gris ya os digo que ni España se va a romper, ni el mundo se va a acabar ni la economía se va a ir al garete por el gobierno que se forme. Si lo hace, lo hará sin duda siguiendo la estela del globalizado anuncio de la crisis que pronto se desatará cuando explote la burbuja de la Deuda soberana de los países (que sí, sí que va a pasar).

Por supuesto, los políticos son gente que prioriza por encima de cualquier otra cosa los intereses de su propio partido (esto lo hacen todos de toda condición y el que diga que no lo hace está mintiendo descaradamente), así que en la negociación y en el proceso que hemos tenido tras las elecciones cada uno ha jugado sus cartas.

Así que el punto de vista desde el que se califica algo es muy relevante. Lo es porque te permite observar la misma situación desde distinto punto de vista, y eso te ayuda a desdramatizar.
Yo, que soy votante de izquierdas de siempre, presumo de ser español, (claro también soy aragonés y castellonense) sobre todo cuando visito Pakistán, o Bangladesh, o Vietnam, o Turquía. Sí, yo soy “spanish”, y ser “spanish” mola. Caemos bien en general, o al menos en el mundo profesional en el que yo me he movido. Se nos considera más hospitalarios, cercanos y divertidos que alemanes, franceses o italianos y muchas veces he entendido eso que alguien de fuera de España considera “ser español”.

Así que cuando estoy de viaje y veo mi bandera en un hotel de Indonesia o cuando escucho hablar español en una película norteamericana o alguien me ofrece “paella” (o más bien un sucedáneo de la misma” me siento bien.

Estoy convencido de que nada de esto va a cambiar porque tengamos un gobierno de coalición, con muchas limitaciones, con la necesidad obvia de llegar a acuerdos y con la necesidad, también obvia de las abstenciones producidas. Ya sé que todos los escenarios son criticables pero lo que no acepto y por lo que no paso es porque haya “críticas a priori”. Hagámoslas cuando tengamos la experiencia de los días transcurridos y veamos qué es lo que ocurre. Si las bolsas se hunden, el paro se dispara, los catalanes se hacen el referéndum y se van de España y todos los presos de ETA son liberados, pues claro, tendremos que protestar a saco, pero es que nada de eso ocurrirá porque más allá de dimes y diretes y sobre todo de disparates, presumo que hay cierta materia gris en las mentes de los políticos y, como ha ocurrido en gobiernos de coalición de tantas comunidades autónomas y de tantos países europeos, España seguirá siendo la misma, unida (sí, tranquilos que no voy a decir Una, grande y libre, que soy de izquierdas), luchando contra la crisis de deuda que se avecina, contra la globalización y contra la emergencia climática, que sí son reales.