En mi último viaje a París he tenido la oportunidad de visitar tanto el Louvre como el Centre Pompidou y debo decir que ha ganado este último por goleada.
miércoles, 6 de julio de 2022
CENTRE POMPIDOU - Visita imprescindible
En mi último viaje a París he tenido la oportunidad de visitar tanto el Louvre como el Centre Pompidou y debo decir que ha ganado este último por goleada.
domingo, 3 de julio de 2022
Lo que la marea esconde - mi crónica de lectura
Lo que la marea esconde rinde un homenaje a las
novelas de misterio de principios de siglo en las que sucede un crimen aparentemente
irresoluble en una habitación cerrada, como las de Agatha Christie o Gaston
Leroux. Y María lo estructura y desarrolla con mucha inteligencia pues en este
tipo de narraciones es fundamental que el lector sea incapaz de atisbar la resolución
del mismo.
Es muy interesante la relación que sus compañeros de
comisaría mantienen con Valentina y muy especialmente la de Oliver, su pareja a
quien ella ha decidido alejar para que el dolor no destruya su amor por él.
En esta novela todo es misterioso. El primer cadáver aparece
en el camarote de una goleta, con la puerta cerrada por dentro y sin que
aparentemente pueda explicarse cómo sucedió. Un segundo cadáver aparece posteriormente
habiendo sucedido en una habitación llena de gente sin que nadie se haya
percatado y una tercer muerte termina de dificultar la resolución del caso.
Resulta especialmente imaginativa la resolución del mismo, a
través de la historia y del caso que nos cuenta su autora, haciendo un
paralelismo sobre la forma en que pudo cometerse.
Por unos días he regresado a ese placer como lector que
tengo siempre cuando leo una novela de misterio, cuando releo a Agatha Christie
o a cualquier novela de Hércules Poirot. Pero añado al placer que indico la
contemporaneidad, o sea, sucediendo los casos en el tiempo que vivimos, lo que
dificulta mucho más, por la existencia de la tecnología y por la
sobreinformación, su complicación.
Esta novela me ha tenido enganchado a su lectura y me ha hecho
disfrutar mucho. Un diez para María Oruña. Ya no tengo excusa para posponer la
lectura del resto de la trilogía. ¡A por ella que voy!
viernes, 1 de julio de 2022
L'embarras du choix - una experiencia teatral increíble
Muchas veces pienso, cuando escucho entrevistas de Nuria Espert que para mí es un gran referente, sobre cómo puede ser el interés por asistir a una representación teatral en un idioma que no es el materno. Me refiero a que ella siempre relata que allá por el 71 su compañía teatral era la primera que llegaba a los festivales de todo el mundo, Shiraz (Iran), Alemania, Japón, etc.. estando Franco vivo todavía, y lo hacían con obras representadas en castellano. Por ejemplo, Yerma en castellano en Tokio. Esta ha sido para mí siempre una gran incógnita, habida cuenta de que el texto, en cualquier espectáculo teatral es fundamental.
Pues bien, ayer pude experimentar algo parecido en París.
Acudí a ver la comedia titulada L’embarras du choix, que fue nominada a
los prestigiosos premios Molière 2022 como mejor comedia, representada en un
fantástico teatro, Théâtre de la Gaieté Montparnasse.
En mi caso, la experiencia no es tan extrema, ya que sí hablo francés fluido y tengo un buen nivel (ahora rebautizado como muy inferior al que yo imaginaba…tras el filtro de realidad que he vivido esta semana) y puedo decir que seguí muy bien la función. Me divertí, me reí, participé como público, porque de eso se trata en esta función, de ir ofreciendo a los actores alternativas ante dos opciones en distintos momentos de la función, algo que la convierte en algo vivo, y diferente en cada sesión a través de la interacción del público.
Y aunque no comprendí al 100% la literalidad del texto (yo diría
que capté un 50%, sobre todo debido a la velocidad a la que hablan, madre… pero
¿no éramos los españoles los que hablábamos muy rápido? Nada, nada. Los
franceses, los fitipaldis del lenguaje hablado, comprendí todo el
argumento y estuve muy muy entretenido.
Ha sido una experiencia muy enriquecedora que me ha
situado en mi lugar (tengo que practicar, leer y escuchar mucho más francés),
me ha evidenciado lo enormemente diferente que es la actitud de Francia ante la
cultura que la de España (la cantidad de teatros, la entrega del público en
colas interminables para llenarlos, porque además hay muchísimos, la cantidad
de cines, actuaciones musicales y un sinfín de evidencias de apoyo a la cultura
que en tan solo tres días de visita he podido ver claramente) y me ha hecho
descubrir la gran vida que tienen las calles del barrio de Montparnasse, con terrazas
abarrotadas de gente disfrutando de la charla y la comida.
Paris, je t’aime et je retournerai tôt !
miércoles, 29 de junio de 2022
martes, 28 de junio de 2022
ALMA DE ESCRITORA
Su condición de
escritora amateur, y casi desconocida, había cambiado sin entender muy
bien la razón, y su rostro y su vida comenzaba a ser motivo de tertulias y
comentarios en todo tipo de programas, incluyendo aquellos en los que se
trituraba y deglutía la vida de las personas sin importar lo más mínimo lo que
sucediera con ellas.
Concentró su
mirada. Se hundió en sus propias pupilas a través de la imagen que el espejo le
devolvía y se reafirmó, como hacía cada día, desde que decidió llevar a cabo su
tránsito.
Estaba segura de
que el presentador iba a incidir en su condición y era algo en lo que ella no
quería entrar. Su fama, su interés para el público, debía residir en sus
novelas, en su literatura y en su forma de contar historias. Pero temía que,
una actitud muy cortante o una negativa a responder ciertas preguntas sobre su
transición genital, aumentasen el morbo del que ella quería huir a toda costa.
Respiró
profundamente. Intuyó que se crearía un ambiente incómodo ante las mismas, porque
la radio en la que militaba Carlos Peña no solía ser muy tolerante con ciertos
avances sociales, pero ella ya había dado su ok a la entrevista y, por tanto,
no podía echarse atrás.
Se centraría en
la novela, en la historia que encerraba, en los pormenores que la empujaron a
escribirla, en plena pandemia por la COVID-19, durante el estricto aislamiento
al que estuvimos sometidos unos meses. Y haría gala de su buena mano para
trastear las preguntas incómodas, con elegancia y normalidad.
Eligió el vestido
rojo de lamé que le había regalado su novio cuando presentó la novela, los
zapatos a los que se subió la primera vez que se puso un tacón, y que
significaban mucho para ella como mujer, y se aplicó el mismo color de lápiz de
labios. Cuando estuvo lista para salir hacia la radio echó un último vistazo a
su aspecto y se sintió confiada y tranquila.
Carlos Peña
resultó ser mucho menos retrógrado de lo que ella había imaginado por cuanto
había escuchado en sus programas. Cuando se encontraron, tras darle dos besos,
él le regaló una sonrisa brillante y cargada de simpatía. Quizá, pensó Elvira,
había hecho una tormenta en una taza de té, y todo a priori, antes de conocer
al que sería su entrevistador.
Se sentaron en la
mesa de la radio y Carlos le indicó los tempos que tendría la
entrevista. Le ofreció un café y le regaló un piropo. Elvira lucía radiante y,
aunque segura de sí misma, estaba más nerviosa que él.
Faltaba un minuto
para entrar en directo en antena. Revisaron si estaban bien microfonados,
tomaron aire y…¡Sintonía!
«Hoy presentamos en La mañana de Carlos
a una escritora que ha triunfado en la última feria de Sant Jordi. Una mujer
espectacular que, con su segunda novela ha dejado obnubilados a los lectores
que la han descubierto y que hoy viene a contarnos qué la llevó a escribir una historia
tan impactante como la suya, titulada En cuerpo y alma, que
tendría que ser lectura obligatoria desde ya en todos los institutos».
Elvira tuvo que
obligarse a soltar el aire que había estado reteniendo mientras escuchaba la
presentación. Observó cómo Carlos le cogía brevemente su mano y la invitó a que
comenzase a hablar. Y entonces, sí, su relajación dio paso a su alma de
escritora.
sábado, 25 de junio de 2022
Todos somos culpables - mi crónica de lectura
Quizá nuestra conciencia se tranquiliza con pequeños actos
diarios, con una crítica clara hacia la corrupción política, casi siempre
cuando ocurre en el partido al que no votamos, o con la clara y enorme
distancia que nos separa de los lugares donde la explotación del ser humano
débil, tiene lugar.
Pero eso no nos exime de la culpa, ese concepto tan
cristiano que en esta novela de Alberto tantas veces aparece.
La doble trama que se solapa es muy interesante: por un lado
el conflicto de un mega contrato en Tierra Santa, donde, se pise donde se pise,
siempre se molesta a alguien. Siempre hay un interés contradictorio y
antagónico que hace que se posicione a favor o en contra de uno mismo. Y en el
caso del proyecto de construcción de una desaladora para llevar agua potabla a
Jordania ocurre en mayor medida.
Esa subtrama se entremezcla con la del deseo de asesinato de
un gran magnate. Un todo poderoso con una fortuna de la que ni es consciente,
con influencia política, geográfica y social a todos los niveles de la
estructura de la sociedad que, por contraposición, está casado con un alma blanca.
Una mujer diez, atractiva, perfecta, pero que, a pesar de su naturaleza buena,
acepta vivir con una persona como Romain Lacroix, cuyos negocios generan tanta
maldad y explotación como desarrollo.
La tercera pata que une ambas tramas es Gaetano Derderian,
un investigador atípico, con principios, quizá en algunos momentos desdibujado
pero sin duda impulsor de todo lo que sucede y que trabaja de forma
inteligente.
Una novela que se cierra de forma clara y satisfactoria para
el lector-investigador. Ágil, entretenida, curiosa por los escenarios donde
transcurre y desde luego con un transfondo social claro que nos lleva a la
reflexión.
Una vez más, Alberto Vázquez-Figueroa me ha atrapado con su
creación.






























