jueves, 11 de noviembre de 2021

Descubrimiento musical de noviembre-2021: FAR ORANGE

 

FAR ORANGE: Caelitum

Mi descubrimiento de noviembre tiene que ver con la música que más me gusta. Esa que, si tuviera que elegir un solo estilo, un único tipo de música para acompañarme, elegiría: el Deep house.

Far Orange es el proyecto del compositor y multiinstrumentalista Gunnar Johnsén. Un proyecto sorprendente considerando que sus inicios en la música fueron como batería de bandas punk durante más de 10 años. Y es que comenzar en el Punk es siempre algo muy edificante y constructivo para una evolución posterior.

Gunnar ha llevado a cabo giras internacionales y se ha convertido también en productor. Sus composiciones electrónicas combinan melodías optimistas y progresiones harmónicas sobre ritmos matemáticos completándose con elementos típicos del house.

El disco con el que lo he descubierto se titula Caelitum, y está compuesto por cuatro temazos de creación ambiental soft house y laid back.

Afrodeziac

Caelitum

Lagoon

Origin:Evolution

Ya es seguido por 250000 escuchantes en Spotify y sus continuas colaboraciones con otros artistas engrandecen aún más su obra. En esta ocasión ha colaborado también con Duckmaw, compositor sueco.

Far Orange atesora ya varios millones de streams lo que lo convierte en un exitoso músico de house que voy a seguir desde ya.

Escuchadlo, con una copa de vino, con una buena lectura. Os impactará.


martes, 9 de noviembre de 2021

SERIE VIDEOARTISTAS /6: MARIBEL ROCAFULL


1.- Cuando preparas un nuevo proyecto audiovisual, ¿de dónde surge la semilla de su creación?

La semilla de la creación surge de ideas pequeñitas que me rondan por la cabeza. Algún tema que me llama la atención como en el caso de “Mestres dins l’escola franquista” o de personas que conozco como en “Lletra de dona” y “Amics de la Música”. Que son los trabajos que he hecho en el Taller de Vídeo de la UJI (Universitat Jaume I) que es donde he aprendido lo que sé.

2.- Hemos podido mirar algunos de tus documentales, y en especial pudimos disfrutar de la proyección del último en El Menador de la UJI titulado Mestres dins l’escola fanquista. ¿Nos puedes contar un poquito cómo comenzó este proyecto y por qué elegiste este tema?

La idea inicial viene de una conversación con un amigos mayores que yo que me cuentan que cantaban canciones del antiguo régimen en la escuela cuando cursaban la EGB. Yo ya no lo viví pero me pareció interesante indagar en los cantos y el adoctrinamiento que se daba en las aulas en las generaciones anteriores a la mía y que ya (casi) todos hemos olvidado. Parece que fue hace mucho tiempo pero no es así.

3.- ¿Cuál es tu referente en cuanto a factura audiovisual y por qué te resulta inspirador?

Mi referente es Adam Brenes, mi profesor del Taller de Vídeo de la UJI (Trastorn Visual), profesional del audiovisual, que nos ha enseñado una manera de hacer las cosas, intentando siempre optimizar el tiempo y ser creativo.

4.- De toda la labor que implica la creación documental, ¿qué parte te resulta más compleja? ¿La escritura del guion, la selección de los personajes, el rodaje, el montaje…?

Lo importante es tener una idea clara de lo que quieres y perfilar un buen guion, y claro encontrar personas dispuestas a dejarse grabar. En mis documentales llevo la batería de preguntas preparada, aunque reconozco que según voy escuchando a cada persona voy improvisando otras nuevas. Hay personas que dan mucho juego delante de la cámara y se van relajando y hablando más, entonces mi problema es cuándo cortar. Lo más difícil para mí es el montaje, porque tengo que seleccionar lo mejor de cada uno.

5.- ¿Nos puedes recomendar un/una documentalista español que tengas de referencia?

Lo cierto es que no conozco nombres de documentalistas, es curioso, porque son más conocidos los directores de ficción. Veo muchos documentales en televisión y no sé quién los dirige. Te diré que me gusta el formato de los clásicos de TVE como Imprescindibles, Informe Semanal, Crónicas, Documentos TV, Días de cine, En portada, los he seguido a lo largo de los años. Pero también he ido al cine a ver documentales, recuerdo algunos de los mejores: "Joana Biernes, una entre todos", "Five days to dance", "Muchos hijos, un mono y un castillo", "El silencio de otros", "Motherhood", "Experimento Stuka", "Les llavors que van creixent. Fossa 22", "My mexican bretzel"...

6.- ¿Aparte del documental, hay algún otro subgénero que te interese y en el que vayas a crear en el futuro?

El documental me resulta natural. Me gusta escuchar a la gente, así que lo realmente interesante es tener a alguien delante que tenga algo que contar y que no se asuste de la cámara. Pero en el Taller de Adam montábamos otros cortos entre todos y resultaban igualmente divertidos.

7.- Cualquier creación audiovisual fusiona la imagen con el audio y la música. En tu opinión, ¿qué es más importante para que el proyecto finalmente enganche con el público?

Buena pregunta. Lo importante es no cansar al espectador, si hay música de fondo que no moleste, que se incorpore de forma natural y tratar el documental como una película, con un clímax y un desenlace.

8.-Aunque el gran triunfador del audiovisual siempre se considera que es el cine, está habiendo un resurgimiento y cierto éxito del mundo documental en la actualidad. ¿A qué crees que es debido?

En el documental estás poniendo el foco en un tema y descubriendo realidades que la mayoría de los espectadores quizás desconoce. Hay que saber mantener la atención teniendo también un tempo para contar las cosas y dejando un desenlace inesperado o novedoso al final.

9.-Tanto en el cine como en el documental se cuentan historias reales ficcionadas como historias ficticias que podrían ser reales. En tu opinión, ¿qué es más difícil imaginar una historia desde el principio o rodar y contar una historia que ha sido real?

Considero que es más difícil contar una historia real, ya que has de encontrar a las personas que te cuenten lo que tú buscas contar y que tengan el enfoque deseado sin que se manipule el mensaje. Un falso documental es ficción.

10.- ¿Nos puedes comentar si estás trabajando ya en algún nuevo proyecto?

Tengo grabadas entrevistas a personas que viven en un pueblo de montaña de la España vacía en la Sierra Calderona.

domingo, 7 de noviembre de 2021

Todo por amor

 

“A ver si hoy consigo que la rozadura no me vaya a más”, pensó Alberto mientras se desvestía en el pequeño cambiador que la galería había improvisado, detrás de unos lienzos a medio terminar, como si fuesen las bambalinas de un pequeño teatro.

Mientras se quitaba el pantalón, maldecía el momento en el que había aceptado aquel proyecto, casi ebrio, en una fiesta loca e

Idolatraba al artista, a quien había seguido en redes de forma compulsiva, comentando sus posts y acudiendo a todas las exposiciones que había realizado en España. Su admiración había llegado a tal extremo que había traspasado la barrera del arte para adentrarse en el laberinto de los sentimientos y finalmente había sucumbido a su encanto. Desde que supo que estaba enamorado de él, se obligó a conseguir entablar una relación personal y se prometió que haría cuanto estuviera en su mano para conseguirlo. Lo amaba. Lo soñaba. Se masturbaba pensando en él. Pensaba en él y para él. Era un apasionamiento a la totalidad.

De manera que cuando al fin se conocieron en la fiesta que ofreció tras la presentación de su última exposición en Madrid, exacerbó sus encantos y se hizo querer. Al principio al artista le pareció un admirador más y apenas le hizo caso, pero mucho después, cuando la noche convivía con los excesos de alcohol y las drogas, la carne buscó a la carne. La adulación se hizo materia y los tocamientos se convirtieron en morbo. El artista descubrió que Alberto poseía un físico imponente y aceptó disfrutar de él. Se entregaron uno a otro en un rincón de la fiesta y el intercambio de fluidos los llevó al paroxismo de la entrega corporal. Para Alberto supuso alcanzar su cima, para el artista fue un orgasmo sorprendente que le hizo mirar a Alberto con otros ojos.

Y tras aquel calentón y entrega comenzó una relación de pareja más basada en la dependencia que en el propio amor. Alberto seguía necesitando de su artista en cada momento. Hacía cuanto estaba en su mano por adorarle y por que fuese feliz. Se entregaba, se esclavizaba si era necesario para dibujar su sonrisa. Y por ello no pudo negarse cuando le pidió que fuese el modelo base para su nueva obra: Escultura de barro humanizado, como él la había bautizado.

Alberto aceptó de inmediato. Negarse era impensable para él, pero cuando supo lo que implicaba su aportación al proyecto entendió que iba a ser duro. Sesiones de diez horas introducido en un armazón de barro estrecho e irrespirable. Tan solo disponía de dos pequeños agujeros en los orificios de la nariz para respirar y una enorme presión en la entrepierna que él consiguió aligerar cuando colocó sus genitales hacia la derecha, originando una rozadura en la ingle izquierda que le había llegado a sangrar.

Notaba el escozor, la sangre reblandecida y el sudor mezclados en aquella tremenda escoriación que no había forma de curar porque cada tarde, cuando la galería abría al público, Alberto se fundía dentro de la estructura de barro y se pasaba allí metido el resto de la jornada sudando, sufriendo, y amando al mismo tiempo. Lo hacía por él, lo hacía por amor.


FANGORIA - Concierto del festival de Les Arts (recobrando la verticalidad)


Valencia regresó este fin de semana a los conciertos con mayúsculas. Con un cartel a la altura, con la gente bailando de pie y con un lleno total.

40.000 personas han visitado los dos días de festival celebrado en el marco de la Ciudad de les Arts de Valencia, un escenario idílico que nos permitió disfrutar de la cultura de festival sin excesivas (aunque con alguna) aglomeraciones.

FANGORIA fue el concierto al que acudimos toda la familia. Ya lo habíamos hecho en Peñíscola, años atrás, con mis hijos todavía infantiles, pero en esta ocasión la adolescencia campa ya a sus anchas y por ejemplo la altura de ambos les permitía ya ver el concierto como dos adultos más.

Alaska y Nacho ofrecieron un concierto equilibrado entre los grandes éxitos de Alaska y Dinarama revisitados en el siglo XXI, más sintéticos y menos melódicos y los hits de Fangoria de distintas etapas: Miro la vida pasar , por ejemplo, parece ya un gran éxito del pasado y es que han pasado casi veinte años de su triunfo. El público (entre ellos nosotros, claro) se entregó en muchos momentos de la actuación de Fangoria, pero sin duda los momentos más álgidos tuvieron lugar con Dramas y comedias, con Espectacular, con Fiesta en el infierno y por supuesto con la canción final acompañada de traca de fuegos artificiales de ¿A quién le importa?

Yo, como fan incondicional, me quedo con momentos de menos brío mediático y extasiado del público pero mucho más personales: Disco Sally siempre me levanta el bello del cuerpo, escuchar Perlas ensangrentadas (una canción que tiene ya 38 años) en 2021 fue muy especial, su versión de Los amigos que perdí, de Dorian, con un audiovisual muy impactante y por supuesto, el trallazo de acid house de Satanismo, arte abstracto y acid house, con el que bailé como lo hacía en los 90, sin complejos, con la mente en conexión con los ritmos mecánicos y el éxtasis de la cultura del placer.

El concierto ofreció una serie de audiovisuales que combinaban el arte geométrico con la cultura pop, la explosión de colores y videocreaciones impactantes, como por ejemplo la que acompañó la canción Espectacular que fue tal cual, espectacular.

Ha sido una experiencia gratificante. Control de acceso con certificado COVID y DNI, pulsera recargable para evitar manipulación de dinero en el interior, zona de comida bastante separada del escenario principal y cumplimiento de los horarios establecidos, que no es poca cosa. Una buena organización que se tradujo en una experiencia total.

Ver a mis hijos bailar canciones que me convirtieron en fan de Alaska y Nacho hace más de 30 años me generó una enorme sensación de paternidad, de unidad y de felicidad por darme cuenta de que la pasión por la música, por el espectáculo es transgeneracional y sobrepasa pantallas, virtualidades y modernidades varias.








viernes, 5 de noviembre de 2021

Antes de los años terribles - mi crónica de lectura

 

Siempre que termino la lectura de una novela y recuerdo todas las emociones que me ha transmitido, si es que así ha sido, pienso en el enorme talento de su autor. En este caso, Antes de los años terribles, de Víctor del Árbol ha conseguido que las lágrimas broten sin posibilidad de detenerlas. Ha sido un viaje a un mundo desconocido para mí (desconocido seguramente para muchos lectores), hacia una realidad que ha existido, que es incómoda, pesarosa y terrible y que, como casi siempre, es ninguneada y seguramente acallada en el primer mundo.

La vida de Isaías Yoweri, su rapto y alistamiento en el ejército de niños terroristas obligados a ejercer el poder del terror y la muerte para sobrevivir, la crueldad de la deshumanización de las huestes de líderes tribales y su continua huida hacia delante ha sido una aventura conmovedora y palpitante para mí como lector.

Pocas veces me ha conmovido tanto un libro como éste. He encontrado las dos caras de una misma moneda en el corazón de África, en Uganda, como dice uno de los protagonistas, esa cosa inventada por los ingleses llamada Uganda que nunca existió: La maravilla y el amor por una tierra, por la naturaleza, por el deleite de las cosas sencillas y de la vida en familia y el miedo a la supervivencia, el terror de las consecuencias de la corrupción y el terrorismo.

Víctor del Árbol teje la trama de forma inteligente porque narra en dos tiempos distintos y uno retroalimenta al otro, a modo de explicación. Es decir, aquello que anticipa lo explica, retrospectivamente, en el capítulo siguiente. Aclara cómo ocurrió y el camino que llevó al protagonista a lo que había anticipado. Y es una forma narrativa muy eficaz porque engancha y mantiene la tensión de forma permanente.

He encontrado en esta novela algunos temas que a mí me parecen muy interesantes y que defiendo siempre: La segunda oportunidad, el hecho de tener derecho a recomenzar, a crear tu propio destino. El buenismo (tan denostado hoy en día). Esa gente que, sin esperar nada a cambio, ofrece su ayuda de forma desinteresada y altruista, por el mero hecho de querer hacerlo, por la simple razón de querer entregar su vida a los demás. Ese sobre con unos dólares y ese móvil con un número de teléfono que le fueron entregados a Isaías fue una llave a otro mundo. Y muchas personas, estoy seguro, necesitarían en un momento de su vida, algo así. Una pequeña ayuda que es, sin dudarlo, el catalizador para una vida mejor.

Hay también una carta. ¡Qué placer leer cartas y qué pena que hayan dejado de existir! Una carta conmovedora y clarificadora.

Y sobre todo la novela destila un sentimiento general de que , a pesar de todo, a pesar de las contrariedades, de los vaivenes de la vida, de lo arbitrario de las circunstancias, cuando se tiene un objetivo claro, una dirección que seguir y una meta que cumplir, se puede conseguir.

Sitúo Antes de los años terribles entre los mejores libros que he leído nunca, en el olimpo de mis lecturas. Me ha conmovido y maravillado a partes iguales y creo que será uno de los pocos que releeré en el futuro.