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jueves, 7 de febrero de 2019

Amistades


Uno cree que los amigos de la infancia, esos que se hacen de forma inconsciente, por el simple hecho de ir al mismo colegio, vivir en la misma calle o acudir juntos a las mismas actividades extra escolares, son los auténticos amigos, los que van a durar toda la vida pase lo que pase en el devenir de cada uno. Y luego llega la adolescencia, con los primeros flirteos y tiranteces entre los primeros amores y los amigos de siempre, y parece que llega un momento en que el amor (y el sexo, para qué nos vamos a engañar) tiran más que la amistad, y se descuidan ciertas relaciones en beneficio de aquella en la que hay que intensificar tiempo, dinero y atenciones, también placeres, claro.
Y la vida continúa. Uno abandona el hogar paterno porque se tiene que ir a estudiar a otra ciudad, y sus amigos de verdad, los del pueblo, los del inicio de la vida y con los que ha creado vínculos relacionados con las primeras ocasiones de muchas cosas en la vida, los olvida un poquito. No es que se haga de forma consciente o deliberada, pero la vida te traslada físicamente a otro entorno, en el que hay otras personas, con las que estás obligado a convivir y con las que surge una cotidianidad, un roce y circunstancias que favorecen la aparición de nuevas amistades. Y estas ya no se han creado de forma tan inconsciente. Ya se ha hecho una pequeña selección, descartando aquellas con las que no hay ninguna afinidad. Y con ellas no se descubren seguramente por primera vez tantas cosas como con las de la infancia, pero sí se llega a momentos de intensidad más profundos, con la evolución de la adolescencia y la autoafirmación.
Pero esa etapa también termina y, lástima, casi ninguna de esas nuevas amistades quiere estudiar la misma carrera universitaria que tú, así que te ves obligado a comenzar de nuevo desde cero. Llegas a la facultad, como un pardillo, con poca experiencia social y allí te ves en una clase con más de cincuenta personas a las que no conoces de nada. Y una vez más utilizas pequeños trucos de tímido, el tabaco, la afinidad musical, la rebelión de la adolescencia y otros menesteres de modernidad que te ayudan a introducirte en un grupo de gente que, con los años se torna en un verdadero grupo de amigos, estos sí, ya casi adultos. Quizá ha habido menos filtro que en la etapa anterior al seleccionar, pero sin duda mucha más libertad y amplitud de miras. La posmodernidad ha llegado, estamos a finales de los ochenta y la mente y la observación adquieren amplitudes nunca esperadas, así que todo te viene bien. El melenudo que escucha heavy metal, la chica tímida estudiosa y los repetidores medio macarras que en el fondo tienen muy buen fondo o las posmodernas con flequillo negro y maquillaje blanco. Construyes tu nueva pandilla, a los diecinueve, quién lo diría.
Y la facultad te madura, te vuelve un ser social, te hace interesarte por la política, por la vida en la ciudad, empiezas a preocuparte un poco por el futuro cercano y comienzas a echar un poco la vista atrás. Te das cuenta de que has ido haciendo y dejando amigos en el camino. No ha sido intencionado, ni mucho menos premeditado, pero ha sucedido. Simplemente porque tu vida ha ido cambiando de lugar y de tiempo.
Pero estás en un momento en que tu espíritu busca ya una relación especial. Una pareja con la que, quizá, compartir el mundo (y con quien follar a gusto y sin limitaciones). Y eso sí que lo buscas, filtras, determinas y seleccionas, a veces sin éxito, pero al final con la esperada aceptación de esa persona que se ha convertido, sin casi darte cuenta en tu novia.
Y ello atrae un nuevo grupo de futuras amistades, las suyas, con las que también tienes que quedar a menudo y entre las que surgen relaciones de sal y pimienta. Pero tu amor es más fuerte y por ello aguantas lo que sea. Y empiezas tu noviazgo, que te lleva a establecer tu propia familia y entonces ya casi todas las amistades que cultivas son en pareja. O sea, amistades de dos en dos. O amistades de tu mismo sexo. Las del contrario son más difíciles de aceptar aunque tú intentes hacer entender que no tendría por qué ser así.
Cuando, tras unos meses de periplo laboral, terminas en un trabajo estable, adicionas a tu larga lista de amigos aquellos que comparten la mayor parte de tu tiempo, tus compañeros de trabajo. Y ahí sí que se establece una relación de amor-odio. Pero como el roce hace el cariño y los problemas unen mucho, llegas a tener verdadera amistad, de la buena, de la que puedes contar cuando lo necesitas y, aunque se ha consolidado siendo ya adulto, nada tiene que envidiar a las de la infancia a las que por cierto, ves de uvas a peras.
Has llegado a un marasmo de relaciones personales. Amistades infantiles de las que no sabes nada en años, del instituto con quienes retomas una cierta relación al celebrar los veinticinco años (madre mía, cuántos son…) de tu último curso con ellos, los de la facultad con los que aún mantienes contacto muy cercano (con ellos y con sus familias), de tus compañeros de trabajo que son de otro ámbito geográfico y temporal y del círculo de tu mujer y de su propio trabajo, con los que has establecido una amistad por afinidad.
Aún queda lo mejor: las amistades que surgen por la dinámica de tus hijos. Primero los parques y guarderías. Te das cuenta de cómo las conversaciones más simples poco a poco dan lugar a una mayor camaradería que se fortalece en cumpleaños y vacaciones compartidas. Los padres de los amigos de tus hijos tienen que ser tus amigos: por huevos. Si no estás fotut.
Hasta que se convierten en el adolescente que tú fuiste, y ya no quieren saber nada más de ti. Te conviertes en lo peor y no quieren ni oír hablar de quedar en grupo padres e hijos. Y entonces te apuntas a actividades tú mismo. En solitario o en pareja y en cualquiera de las dos pasas a un ulterior estado de generación de amistades. Estas ya son adultas por completo y siempre basadas en afinidades personales. Hasta que un día descubres por casualidad que se organiza un curso de escritura creativa que lo imparte una tal Rosario Raro. Y te dices, y esa Raro cómo de rara será con ese nombre. Y qué gente acudirá y, sobre todo, de qué se escribirá.  Pero la curiosidad te puede más que la timidez y te lanzas a socializar, pasados los cuarenta en una actividad que nunca nadie ha conocido de ti. Y resulta una experiencia enorme, enriquecedora, tierna, divertida, desestresante y llena de sorpresas.
Y el tiempo pasa rápido y sin casi darte cuenta llegas a tu sexto año de escritura creativa y las amistades escritoras han ido cambiando, yendo y viniendo, pero se ha establecido un vínculo con los de siempre y con los nuevos que va mucho más allá de la propia actividad, en algo que sientes muy cercano a la familia. Y estar con ellos y ellas te hace sentir muy bien. Y anhelas retornar cada otoño a la clase y soltarles las composiciones prosaicas que se te van ocurriendo y que te llevan a recordar las tardes en la biblioteca de tu pueblo leyendo con tu mejor amiga cuando tenías menos de diez años, la peña donde había excesos y flirteos a los quince, la amistad verdadera de los diecisiete, los conciertos y la posmodernidad de los veinte y tu adaptación a cada nueva casa y entorno o los cambios que sufre tu vida cuando te conviertes en padre. Y una tarde más, una de tantas de viaje, decides ponerle cuerpo a todos esos recuerdos y reflexiones. El motivo lo merece. Comienza de nuevo el curso de escritura creativa y este ya será el séptimo.

martes, 23 de mayo de 2017

ESCRITORES SINGULARES-04: PACO MAGNIETO

Paco Magnieto es un ESCRITOR SINGULAR. Sus relatos están recubiertos de un humor efectivo, a veces cargados de doble sentido, pero siempre cercanos, y de una mirada sorprendente que casi siempre provoca la sonrisa cuando no la carcajada. Paco es el nuevo hombre del renaciminento. Domina y practica casi todas las artes, es músico (interpreta varios instrumentos), actor de teatro y perfomancer (palabro que no quiere decir más que animador de espectáculos) de calle, de la cultura nuestra, la popular, la de la gente que es como nosotros y, cómo no, escritor. 

He aprendido mucho de Paco en el taller de escritura al que ambos acudimos. Me parece admirable su reinvención, su amabilidad, su sentido del humor que nunca pierde y por supuesto su gran creatividad.


A continuación comparto con todos vosotros, lectores, un soliloquio, que transcurre entre el yo y el que no soy yo, entre uno mismo y su propia sombra, magistralmente escrito. Leedlo, merece mucho la pena. Y para que conozcáis un poquito más a su autor, una breve entrevista a continuación.

RETRATO, PERDÓN RELATO
  Una extraña compañía (soliloquio)

   No sé realmente si te quiero o te odio, pero si sé que no puedo alejarte demasiado  de mi vida, ni tan siquiera eliminarte, ni hacerte daño. Ni perderte como lo hiciera Peter Pan.
   Llevamos demasiados años juntos, desde que nací, pasando por todos los ciclos de la vida  hasta ahora en la ancianidad. Siempre a mi lado, delante, detrás, de día, de noche, en invierno, en verano; en todas las estaciones, en todos los rincones; cuando yo voy tu vas, cuando yo vengo tu vienes, eres mi guardián y mi guía aunque no te lo haya pedido. Un estorbo a veces, y otras mi  única compañía. Ahora llegó el  crepúsculo de mi vida y ya  te veo menos y no sé por qué también te echo de menos. Mi relación contigo siempre ha sido ambigua e  impuesta, pero al final y a pesar de todo te he cogido cariño, no sé hasta cuándo  podrá vivir un anciano como yo, seguramente poco, y cuando eso pase quieras o no quieras  te arrastraré conmigo, tú tan bidimensional y yo tan humano pero aún así desapareceremos los dos el fatídico día que  el cruel Tánatos nos  lleve a su regazo incierto, y al igual que yo tu también vendrás conmigo y desaparecerá  tu maldita sombra.


Paco Magnieto  para el T.E.C.B. 17-03-2107

ENTREVISTA SINGULAR:

1.- Si te dieran la posibilidad de publicar una novela con una gran editorial ¿sobre qué tema te gustaría escribirla?
  No creo que eso pase, pero escribiría sobre temas sociales como la inmigración y su devastador efecto en la gente que huye, la corrupción y todo lo que implica, pero no creo que una gran editorial quiera publicar una novela que trate esos temas. No vende y además a la gente igual le da por pensar y eso para esas grandes  empresas es peligroso.

2.- Imagino que como buen escritor que eres serás también un gran lector, ¿en qué momento del día te gusta más leer?
 Siempre que tengo un rato me pongo a ello pero sobre todo por las noches. Como ahora.

3.- He podido disfrutar del gran sentido del humor de tus relatos en el taller de escritura de Benicàssim al que ambos asistimos. Cuando escribes, ¿qué temas o situaciones te inspiran? O sea, ¿Cómo te enfrentas al folio en blanco?
 No me lo planteo la verdad, oigo chismes, y cosas que me cuentan y yo las traslado al papel y otras me salen de la cabeza si mas. Surgen de manera espontanea.

4.- ¿Qué te acompaña cuando lees? ¿Y cuando escribes?
 Música clásica y jazz a muy  muy bajo volumen.

5.- Hoy en día el número de publicaciones es enorme. Hay tal marasmo de novelas, libros de escritores noveles y ediciones clásicas que es muy difícil filtrar y decidir qué es lo que leemos. En tu caso, ¿qué es lo primero en lo que te fijas para decidir leer un libro?
 Con los clásicos no se falla nunca, también  las referencias en contraportadas y las críticas de algunos y el boca a boca,  aparte de que la portada sea atractiva aunque esto no te asegura nada.

6.- Vivimos en el mundo de la hiperconexión. ¿Utilizas las redes sociales? Cuáles son las que te parecen más interesantes y por qué.
  Solo utilizo Facebook y Whatsapp, tengo un blog de escritura donde pongo alguna cosa de vez en cuando. ( Escriure i Somriure de Carles Masover). Inernet es muy útil para escribir y buscar información en el momento. Las demás redes se que están pero no las utilizo.

7.- ¿Eres escritor de día o de noche?
 24horas de guardia. Es broma, pero escribo cuando puedo y donde puedo y se me ocurre una idea. Pero  generalmente por las noches como ahora.

8.- Aparte de la literatura, ¿qué otras artes te gustan? Cuéntanos un poquito cuáles y por qué (si es que hay un porqué). En tu caso, te pediría que nos contaras también con más detalle qué tipo de música es tu preferida para interpretar y también para escuchar.
 Hace un tiempo que sobrevivo  profesionalmente de la música, doy clases y toco varios instrumentos. Nosotros hacemos música folk con un toque de modernidad es decir eso que está tan de moda de fusionar, mezclamos instrumentos tradicionales con instrumentos eléctricos, También suelo colaborar desde hace más de veinte años con Xarxa Teatre, y un grupo que se llama “La Quinta Dolçainera” donde tocamos temas clásicos de bandas sonoras  con dramatizaciones teatrales. Y últimamente toco el saxofón en la UMG del Grau de Castelló.
 Para escuchar prefiero Clásico, jazz, blues y me gustan los tangos por sus letras melancólicas y trágicas y (machistas) también el Bolero, del pop ya no estoy muy al día y huyo del reggaetón y la tuna.

9.- Te pido ahora unas respuestas rápidas
a) ¿Nos recomiendas un libro?  Claro. “En la orilla", de Rafael Chirbes.
b) Un personaje literario que sea inspirador para ti. El detective Pepe Carvalho, de Vázquez Montalbán
c) ¿Qué género literario te apasiona más? Me gustan las historias que acaban de manera abierta o ambigua, Guy de Maupassant, Roald Dhal, también las de piratas, eso de “al abordaje, soltad los cabos,  a estribor",  me pone. Tengo que escribir una de piratas.
d) ¿Eres de radio o de televisión? Radio, radio, radio y después TV.
e) ¿Mar o montaña? Mar y montaña y viceversa.
f) La última cosa que te haya sorprendido tanto que todavía la recuerdes.
  Pues mira el nacimiento de mi primera nieta me emocionó mucho, (un tipo duro como yo). Así fue, no creía que me pasara eso.
g) Una canción o cantante que tenga para ti un significado singular
  La gran  desaparecida Sandy Denny con esa composición preciosa de la canción Winter Winds:
Winter winds they do blow cold,
The time of year, it is chosen.
Now the frost and fire,
And now the sea is frozen.
He who sleeps he does not see
The coming of the seasons,
The filling of a dream
Without a time to reason.
When she walked through evil
O'er the paths of broken illusions,
Carefully now she lives,
For she has mended her confusion.


10.- Para terminar, me gustaría que definieras una escena lo más cercana posible a tu felicidad.
  La felicidad es estar a gusto contigo mismo  con lo que haces y con los que te rodean. A mí me da igual eso  una isla desierta  tal y tal eso es una utopía, pues es en la realidad donde hay que ser feliz porque es la realidad donde vives, Como diría el gran poeta y filosofo de la marjal Carles Masover.  La realidad soy yo y  a la realeza no le han votado.

sábado, 6 de mayo de 2017

ESCRITORES SINGULARES-01: MABEL CAPDEVILA

Mabel Capdevila es una ESCRITORA SINGULAR. Sus relatos rebosan originalidad y diferencia. Sorprende a menudo el punto de vista elegido, la construcción de ideas oblicuas, llenas de surrealismo, singularidad, colorido y genialidad. Escucharlos de su propia voz resulta aún más estimulante, ya que te sumerge en ellos, te hace partícipe y espectador de una trama que nunca te deja indiferente.

A continuación comparto con todos vosotros, lectores, un relato preciosista, lleno de emociones, de pedrería y brocados literarios y de mucho amor. Leedlo, merece mucho la pena. Y para que conozcáis un poquito más a su autora, una breve entrevista a continuación.


MEMORIAS
Escribir memorias es como tener que huir de casa y no saber que meter en la maleta...No sé por dónde empezar, así que me sumerjo en olores, colores, sabores, texturas...
Un pequeño y redondo ramo de rosas blancas me dio la mano hasta el altar el día en que me casé  con el amor de mi vida hasta que éste se acabó y ambos anduvimos hacia músicas muy distintas...
Carlos, nuestro hijo, fue lo más hermoso que hicimos juntos y hoy es un hombre lleno de sabores deliciosos como música de un granizado de horchata. Mi hijo es el verde clorofila y su savia roza las cuerdas exactas de la guitarra de mi corazón.
Mi madre huele mi vehemencia. Ella es el color de la perfección, la melodía de una madera recién lustrada y la terquedad que desafina mis oídos. Mi madre me dio la vida y mi padre, la esencia. El me enseñó a caminar entre ortigas y es el blanco de una nana como blanca es la música de su estrella.
Mi hermana Carmen es raíz. Tierra recóndita. Ella es el silencio del musgo en la penumbra…
Todos tocan las cuerdas de mi corazón pero prefiero la disonancia a la afinación: Cuando cantan juntos se entristece mi mirada con una sordera neces
aria, sin embargo, al oírlos por separado y en momentos distintos, huelo el auténtico amor.

ENTREVISTA SINGULAR

1.- Si te dieran la posibilidad de publicar una novela con una gran editorial ¿sobre qué tema te gustaría escribirla?
No lo sé. Nunca me lo he planteado,

2.- Imagino que como buena escritora que eres serás también una gran lectora, ¿en qué momento del día te gusta más leer?
Me gusta leer siempre. Siempre que puedo, que por suerte es mucho tiempo. Leer y escribir me relajan.

3.- He podido disfrutar de la gran originalidad de tus relatos en el taller de escritura de Benicàssim al que ambos asistimos. Cuando escribes, ¿qué temas o situaciones te inspiran? O sea, ¿Cómo te enfrentas al folio en blanco?
Me inspira cualquier cosa como un trayecto de bus Benicàssim-Castellón. Situaciones que parecen invisibles…, esas me encantan. Nunca me siento ante un folio en blanco si no he tenido antes una idea.

4.- ¿Qué te acompaña cuando lees? ¿Y cuando escribes?
Nada.

5.- Hoy en día el número de publicaciones es enorme. Hay tal marasmo de novelas, libros de escritores noveles y ediciones clásicas que es muy difícil filtrar y decidir qué es lo que leemos. En tu caso, ¿qué es lo primero en lo que te fijas para decidir leer un libro?
La portada, la sinopsis y tengo la costumbre de leer el primer párrafo.

6.- Vivimos en el mundo de la hiperconexión. ¿Utilizas las redes sociales? Cuáles son las que te parecen más interesantes y por qué.
Apenas lo justo.

7.- ¿Eres escritora de día o de noche?
No tengo horario. Soy una esclava de las ideas. Me debo a ellas, sea la hora que sea.

8.- Aparte de la literatura, ¿qué otras artes te gustan? Cuéntanos un poquito cuáles y por qué (si es que hay un porqué).
Me gusta la música en general y las pinturas de mi hermana.

9.- Te pido ahora unas respuestas rápidas:
a) ¿Nos recomiendas un libro? El que estoy leyendo ahora: “La chica de antes”, de J.P. Delaney.
b) Un personaje literario que sea inspirador para ti. La protagonista, Jane.
c) ¿Qué género literario te apasiona más? Los relatos, los cuentos y las novelas. También las biografías dependiendo de a quién se refieran.
d) ¿Eres de radio o de televisión? Soy de ambas.
e) ¿Mar o montaña? Mar.
f) La última cosa que te haya sorprendido tanto que todavía la recuerdes. Lo siento, ahora no tengo respuesta.
g) Una canción o cantante que tenga para ti un significado singular: “Mediterráneo” de Serrat. “Otras vidas” de Carlos Rivera.

10.- Para terminar, me gustaría que definieras una escena lo más cercana posible a tu felicidad.
Viajar a París con mi hermana.