domingo, 22 de julio de 2018

THE POP KIDS – PET SHOP BOYS en el FIB

 Ayer fuimos testigos en el FIB, mis hijos preadolescentes de diez y doce años y yo, de por qué la música hecha con calidad, con arte y con transgresión transciende las generaciones, las nacionalidades y los gustos del ser humano.

Y es que ver triunfar como ayer vimos a un grupo que lleva ya 35 años en los escenarios y ha vendido más de veinticinco millones de discos es mucho decir. Y me refiero a triunfar, no a hacer un concierto de grandes éxitos, los éxitos masivos de los ochenta, sin ninguna dedicación al fan ni interés por sacar discos en los últimos años como han hecho otros tantos grupos-dionasaurios. Los Pet Shop Boys no son de éstos, sino todo lo contrario. Con una carrera mucho más brillante en mi opinión en los años 90, y una muy digna trayectoria desde el año 2000, han seguido sacando discos hasta el último álbum publicado en 2016 titulado Super con supersingles de pegada mundial como The Pop Kids, apodo con el que se les conoce en Londres y desde luego en medio mundo porque lo son, para mí son los indiscutibles niños pop que han ensalzado este tipo de música hasta convertirla en una música perfecta.

Pet shop boys fueron acusados en sus comienzos de falsos, de no realizar directos, de hacer música enlatada. Nada más lejos de la realidad. En momentos como este en el que la electrónica es fundamental de los grupos de post-rock y de influencia masiva, ellos la saben imbricar con melodías pegadizas, letras pop y una puesta en escena visual con creaciones de videoarte de perfección sin límite. Lo de ayer fue mucho más que un concierto, fue un evento audiovisual, en el que la parte videográfica, luminosa y de efectos escénicos estaba al mismo nivel artístico que la musical.

Neil Tennant y Chris Lowe están más en forma que nunca. Parecen un grupo de los dosmildiez, o sea de ahora, no parecen un grupo de los ochenta, ni de los noventa, parece que han lanzado su primer disco hace poco y eso es porque su música es atemporal, sus arreglos electrónicos conectan con los jóvenes, con los de más de treinta, de cuarenta, de cincuenta y hasta de sesenta, porque su musicalidad es eso, arte en estado puro.

Son un ejemplo de trayectoria, de evolución coherente con la edad que adquieren y de indudable implicación y dedicación a su público. Ya querrían otros muchos grupos míticos estar a este nivel.
Ayer Pet shop boys compitieron muy dignamente en público con The Kooks, banda que atrajo a miles de fibbers jóvenes, muchos de veintitantos y otros no tan jóvenes. Mantuvieron la explanada llena, la gente bailó sus canciones en un concierto que se nutrió de temas de sus últimos discos, de los dosmil y pico. Pocos singles masivos de los 80 y 90 lo que aún dignifica más su apuesta por la innovación y por el tren del que tira el Fib.


Si ya era fan de Pet Shop boys, creo que ayer, nos hicimos mucho más “fans” los tres, Izan (doce años), Adrián (10 años) salieron canturreando …. They call us the pop kids……cause we love the pop hits…. Y yo.