jueves, 10 de noviembre de 2016

EL IMPOSTOR - Reseña de lectura

Título: EL IMPOSTOR
Autor: JAVIER CERCAS
Editorial: RANDOM HOUSE
Núm. Páginas: 420

Tener el valor de escribir un libro de no ficción lleno de ficción sobre el archiconocido Enric Marco después de todo lo que se ha dicho, escrito y televisado sobre él es para comenzar su lectura con buen pie. Javier Cercas me enganchó como lector con Anatomía de un instante y desde entonces, le he sido fiel. He continuado leyendo sus otras novelas, Soldados de Salamina y Las Leyes de la Frontera.
Comencé la lectura de El Impostor recomendado por un instruido en literatura, sabedor de que no sería una mala decisión. Javier lleva a cabo un juego, a mi modo de ver, con Enric. Al principio lo juzga sin conmiseración, le reprocha e incluso insulta, al no aceptar su mentira. Pero el transcurso del libro te va haciendo entender que la relación entre autor y protagonista es mucho más compleja que eso. Sí, lo obvio está ahí: Enric Marco fue una farsa. Se inventó casi toda su vida. Digamos que creó una novela y la protagonizó, pero eso no parece ser del todo malo en las palabras que Javier utiliza. Incluso por momentos llega a ensalzarlo, alaba sus dones de liante y seductor y, creo, llega a ponerse en su lugar para justificar que el descubrimiento de su mentira no debería haber hecho correr tantos ríos de tinta. El cambio de perspectiva llega a ser tal que llega a imaginar un diálogo en el que el que lo interpela, juzga y critica es el propio Enric a él.
Las historias contadas, la inventada y la real, son tremendas. Inverosímiles tantas veces pero quizá comprensibles por los momentos de caos y desorganización que debieron vivirse. Aun con toda la verdad conocida, parece que la vida de Enric debió estar llena de sufrimiento y creo que es algo que quizá falta en su relato.
He vuelto la vista atrás y buscado entrevistas, artículos y demás información sobre el momento en que la verdad salió a la luz, y debo decir que me asombra la entereza y determinación con que Enric sigue defendiéndose a sí mismo, a su persona. Es, como dice Javier uno que siempre dijo SÍ ante todo pero que en realidad quería decir un gran NO a la vida que no quería tener.
Ahora me dirigiré hacia La velocidad de la luz en la que parece, uno más, un relato de no ficción. Estoy seguro de que no me defraudará.