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domingo, 27 de mayo de 2018

ESCRITORES SINGULARES-48: JOSÉ ABAD

José Abad es un ESCRITOR SINGULAR. Profesor de la Universidad de Granada, posee ya una dilatada trayectoria literaria, como El vampiro en el espejo o Cristopher Nolan, su último libro.
Yo lo descubrí a través de la editorial que compartimos, Editorial Nazarí, y su fantástica novela Del infierno, que reseñé en este mismo blog, tras la recomendación de Juan Peregrina y Raul Ariza.
El dilema que plantea José Abad va mucho más allá del “doppelgänger”, te obliga a reflexionar, a replantearte esos recovecos y rincones que tu propia vida posee y que en tantas ocasiones no nos atrevemos a iluminar.
Un autor con oficio, con calidad y a quien, una vez conoces, recurrirás siempre que quieras una lectura de alto nivel.
A continuación comparto con todos vosotros, lectores, un relato breve, alegórico, metafórico y tremendamente personal que os va a encantar.
Leedlo, merece la pena. Y para que conozcáis un poquito más a su autor, una breve entrevista a continuación.

ENSALADA PARA DOS
Ingredientes: dos tomates medianos, un pimiento, lechuga, cebolla, aceitunas, maíz.
Instrucciones: Los tomates, ni muy verdes ni muy maduros, se han de lavar con agua abundante y cortar en trozos proporcionados, ni muy grandes ni muy pequeños. Los pimientos -no descarte de entrada esos de color rojo sangre, por el amor del cielo- correrán idéntica suerte a la de los susodichos tomates. Que nunca falten aceitunas, agradables tropiezos en toda ensalada que se precie, ni recuse el maíz a pesar de su obvia semejanza a piezas dentales atacadas por el sarro. Recurra a la fantasía sin dejarse avasallar por ella. Elija preferiblemente lechugas de hojas anchas, profundas, metafóricas, que sean sobre la ensalada el velo de silencio que debe reinar en todo hogar. Y nunca olvide la cebolla. Corte mucha cebolla. Le servirá para justificar las lágrimas, por si preguntan.
ENTREVISTA SINGULAR
1.- Aunque ya eres un autor publicado -y en una editorial que compartimos, Editorial Nazarí, si te dieran la posibilidad de publicar tu próxima novela con una de las grandes, ¿sobre qué tema te gustaría escribirla? Y ¿a qué no renunciarías nunca en aras de la comercialidad a la que supuestamente pudiera dirigirte la editorial?
Tengo varios manuscritos aguardando en un cajón; imagino que intentaría convencer a esa presunta gran editorial de que los publicara. Ahora bien, si tuviera que proponer un “tema” que me afecte en estos momentos propondría a esa gran editorial que me permitiera hablar de la vida de aspirantes a escritor que viven en una ciudad de provincias, lidiando con editoriales minúsculas que apenas consiguen distribuir los libros más allá de las lindes del pueblo. ¿Que a qué no renunciaría nunca? A mi estilo.

2.- Imagino que como buen escritor serás también un gran lector, ¿en qué momento del día te gusta más leer?
No imagino un escritor (bueno o malo) que no sea además un buen lector. Yo leo siempre que puedo y donde buenamente puedo. Los libros me acompañan allá donde voy. Cuando salgo de viaje puedo olvidarme de meter calzoncillos limpios en la maleta, pero no de meter un par de libros. En los hoteles suelo olvidarme los calzoncillos, no los libros.

3.- Disfruté muchísimo con la lectura de tu última novela titulada Del infierno que reseñé en este mismo blog. Cuando escribes, ¿qué temas o situaciones te inspiran? O sea, ¿Cómo te enfrentas al folio en blanco?
Para mí no hay fórmulas, sino impulsos. A veces, la inspiración surge de una experiencia propia; otras, de alguna lectura… Que en definitiva también es una experiencia propia. Del infierno nació del deseo de escribir sobre el tema del doble, que había encontrado en algunos de mis autores preferidos: Robert Louis Stevenson, Henry James, Borges, Cortázar, etc. En aquella ocasión, el punto de partida lo encontré por pura casualidad: fui a retirar el dinero de una beca y resulta que algunos datos míos coincidían con los de un cliente del banco. El empleado del banco quizás temiera que intentaba usurpar su identidad. La cosa se aclaró pero, más que la beca, lo que me hizo auténticamente feliz fue haber hallado el arranque para la novela.

4.- ¿Qué te acompaña cuando lees? ¿Y cuando escribes?
O bien música a un volumen muy bajo o bien silencio a todo volumen. Si bien el silencio es cuasi imposible en casa: tengo tres hijos.

5.- Hoy en día el número de publicaciones es enorme. Hay tal marasmo de novelas, libros de escritores noveles y ediciones clásicas que es muy difícil filtrar y decidir qué es lo que leemos. En tu caso, ¿qué es lo primero en lo que te fijas para decidir leer un libro?
Tampoco aquí respondo a ninguna fórmula preestablecida. Unas veces me fío de la sugerencia de algún amigo o algún crítico que me inspire confianza; otras veces, me dejo llevar por la intuición, el tema, el título o simplemente el capricho. Estoy abierto a nuevas voces, quiero saber qué hacen mis contemporáneos, pero también tengo una deuda permanentemente pendiente con los clásicos. Creo que la obligación de todo autor es conocer la tradición en la que quiere inscribirse.

6.- Vivimos en el mundo de la hiperconexión. ¿Utilizas las redes sociales? Cuáles son las que te parecen más interesantes y por qué.
Tengo Facebook y, a través de esta red social, he conocido a gente valiosa. Me dicen que se está quedando anticuada -o que está pensada para gente anticuada-, pero me da pereza dedicarle más tiempo a ello. Hay tanto que leer, tanto por escribir…

7.- ¿Eres escritor de día o de noche?
Soy escritor de día y de noche. A veces, en sueños, he hallado esa frase puñetera que no lograba articular estando despierto.

8.- Aparte de la literatura, ¿qué otras artes te gustan? Cuéntanos un poquito cuáles y por qué (si es que hay un porqué).
Soy un gran apasionado del cine: me gusta porque satisface mi sed de historias. Me apasiona la música y repito continuamente esa máxima de Nietzsche según la cual “La vida sin música sería un error”. Me interesa muchísimo la pintura, y siempre lamentaré no saber más de esta disciplina.

9.- Te pido ahora unas respuestas rápidas
a) ¿Nos recomiendas un libro? El Quijote
b) Un personaje literario que sea inspirador para ti. Don Quijote.
c) ¿Qué género literario te apasiona más?
No le hago ascos a ningún género, pero me interesa el género fantástico en todas sus expresiones. También la novela negra. Raymond Chandler es uno de los mejores novelistas de todos los tiempos.
d) ¿Eres de radio o de televisión? Ni de radio ni de televisión.
e) ¿Mar o montaña? Ambos tienen su encanto en según qué momentos.
f) La última cosa que te haya sorprendido tanto que todavía la recuerdes.
Las sonrisas llenas de vida de mis hijas Beatrice y Clara.
g) Una canción o cantante que tenga para ti un significado singular.
Últimamente escucho a menudo a Antonio Carmona…

10.- Me gustaría que definieras una escena lo más cercana posible a tu felicidad.
Una mañana de domingo sin ningún trabajo pendiente. Un café. Un sillón al lado de una ventana y una ventana abierta al mundo. Silencio. Un buen libro o un cuaderno en blanco. Y tiempo.

11.- Eres un autor prolijo y experimentado con bastantes libros publicados. ¿Podrías dar un consejo a todos los escritores noveles que se enfrenten a su primer proyecto?
Les daría tres consejos elevados a cubo. El primero: leer, leer y leer. El segundo: escribir, escribir y escribir. Y el tercero: corregir, corregir y corregir.


lunes, 12 de junio de 2017

Del infierno - mi crónica de lectura


Comencé la lectura de esta inquietante novela en Kütahya, en el corazón de Turquía, motivado por mi interés sobre el llamado “doppelgänger”, o doble fantasmagórico de una persona viva. Recibí también comentarios muy positivos de la misma por parte de Juan Peregrina (durante mi visita a la feria del libro de Granada) y una recomendación incondicional de Raul Ariza.

José Abad construye una trama que pudiera parecer un poco inocente al principio. Un estudiante se va con una beca a estudiar italiano a Siena. Retrata esa época estudiantil universitaria que todos hemos vivido y que tan placentera nos ha resultado a la mayoría. Se percibe el amor del autor por esa ciudad italiana, su descripción precisa de los lugares, el laberinto antiguo de calles estrechas y los puntos de encuentro de los estudiantes.

Sin embargo durante toda la lectura acompaña al lector una sombra, una sospecha de que algo desasosegante transcurre, imbricado con la acción central, sin que el autor dé muestras demasiado claras de lo que es.

La novela intriga, seduce, te obliga a continuar pasando páginas (yo la leí de un tirón, sin poder dejarla) porque la necesidad de saber qué es eso, lo que estás seguro de que determina el núcleo de la novela, no termina de asomar hasta el final. Por ello, la tensión narrativa está construida con perfección de maestro. El dilema que plantea José Abad va mucho más allá del “doppelgänger”, te obliga a reflexionar, a replantearte esos recovecos y rincones que tu propia vida posee y que en tantas ocasiones no nos atrevemos a iluminar.

Y lo mejor de todo, el “despuésde” su lectura. No terminas de leerla y ya está. Su mensaje, su “melodía” sigue acompañándote muchas horas después de haberla terminado, y eso es algo que muy pocos escritores consiguen.

He disfrutado con Del infierno, me ha encantado que su protagonista femenina sea Fiona, y que haya una gran historia de amor con ella, como sucede en mi novela ¿Cómo pudiste hacerme esto a mí? Me he asustado, sorprendido, sonreído y reconocido en cierta forma. Enhorabuena, José Abad, prometo coger pronto otro de tus libros, quizá El Vampiro en el espejo, cuyo título ya me ha seducido.