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martes, 31 de octubre de 2017

ESCRITORES SINGULARES-23: GABRIELE CELLAI

Gabriele Cellai es un ESCRITOR SINGULAR. En sus relatos aborda temas históricos con precisión y documentación contrastada, situaciones inverosímiles a la par que divertidas o personificaciones de objetos y conceptos que obtienen la vida y protagonismo gracias al bolígrafo de Gabriele. Y toda esa variedad de temas y estilos lo convierten en un escritor ecléctico, preciso, y de lenguaje directo, que entretiene y sorprende a partes iguales.
He compartido durante un tiempo el Taller de escritura online Sanscliché, impartido por Rosario Raro y ha sido un verdadero placer comentar y disfrutar cada semana sus relatos.
A continuación comparto con todos vosotros, lectores, un relato tan sorprendente que os dejará una buena sonrisa y un recuerdo entrañable. Su título: Una violencia estructural. Estoy seguro de que os va a gustar.

Y para que conozcáis un poquito más a su autor, una breve entrevista a continuación.

UNA VIOLENCIA ESTRUCTURAL
Desde la muerte de mi abuelo no había vuelto a la casa que él tenía en el campo, siempre fue un lugar especial para mí. Allí pasé, durante la infancia, muchos veranos en compañía de mis primos. Nos divertíamos dando de comer a los animales de la granja y jugando al escondite en la bodega donde había unas barricas cuya madera olía a humedad. Mi abuelo nos rogaba que no tocáramos nada de aquel sitio. Consideraba el vino un elixir para vivir cien años por lo menos, una botella rota significaba perder un trocito de vida. Al entrar en la casa me di cuenta de que todo seguía igual excepto la puerta que daba a la cocina, había sido arrancada de la pared y yacía en el suelo. La chimenea del salón era completamente negra en su interior, mientras que fuera los ladrillos llevaban una capa de moho, las herramientas para el manejo del fuego habían desaparecido.Mi padre prefirió quedarse en el jardín, tantos recuerdos le estaban causando la vuelta a sus orígenes. Se sentó en un viejo banco que estaba hecho con unas traviesas de un antiguo ferrocarril y se puso a llorar. Salí de la casa y me acerqué a la puerta de la bodega. Mi padre me dijo entre sollozos que entrara y que mirara bien a lado del barril más grande. Entré con mucha curiosidad, caminé entre paredes llenas de grietas y llegué al lugar indicado. Una vieja sábana tapaba un artilugio de acero similar a una lata de berberechos. Mi padre me alcanzó y me explicó que aquella era una máquina para viajar en el tiempo, construida por mi abuelo. Me dijo que, cuando yo era pequeño, estaba escondida en el pajar debajo del heno y la sacaba solo para hacer sus experimentos, pero nunca la pudo poner en marcha. Decidí recoger el testigo de este desafío, durante varios meses trabajé duro para actualizar aquel objeto tan curioso y misterioso. Cambié el motor diseñado para ser utilizado con energía solar, por complicados chips de última generación, instalé un potente ordenador que cogí prestado, sin derecho a devolución, en mi lugar de trabajo, el Área 51. Finalmente me aseguré de que la estructura no tuviera ningún daño, el viaje al pasado debía ser de ida y vuelta. Cuando estuve seguro de que todo iba a funcionar a la perfección, pensé que el primer destino tendría que ser algún lugar especial, algo tipo París durante la revolución o la Florencia de los Médici, pero se me ocurrió una idea mejor. En el ordenador de a bordo tecleé la fecha 1932, mes de mayo, lugar Japón: apreté el botón y en un momento me encontré al otro lado del mundo, en el País del Sol Naciente. Era casi la hora de la cena, el Señor Ono estaba paseando por un parque pensando en la propuesta que le hizo su mujer el día anterior: tener un hijo. Creía que no era el momento adecuado, prefería esperar, pero su esposa ya le había dicho que no en varias ocasiones y esta vez no podía echarse atrás. Me escondí detrás de un gran árbol, me sentía como un lobo que espera hambriento a una pobre oveja. Cuando pasó delante de mí, le cogí por el cuello. El japonés intentó defenderse agarrándome los brazos pero no tuvo suficiente fuerza para soltarse. Dejé que se diera la vuelta y le pegué un puñetazo en la cara, acto seguido le di una patada en el estómago. Él estaba arrodillado, levantó la cabeza y me miró con la cara ensangrentada. La verdad es que me dio mucha pena verle en aquel estado aunque no me arrepentía de nada de lo que había hecho. Le dije que lo sentía mucho y añadí que mi gesto iba a hacer felices a varias generaciones futuras. El Señor Ono aquella noche no mantuvo relaciones con su mujer: Yoko Ono no nacerá, nadie podrá dividir los Beatles. Misión cumplida.

ENTREVISTA SINGULAR

1.- Si te dieran la posibilidad de publicar una novela con una gran editorial ¿sobre qué tema te gustaría escribirla? Por cierto, ¿te vas a lanzar a la aventura de publicar relatos o novela? ¿Tienes algún proyecto en mente?
Me gustaría escribir una novela sobre la historia de dos hermanos, para mí que soy hijo único sería un gran reto. Este año me he vuelto a apuntar al curso de escritura creativa on-line que imparte Rosario Raro, el año pasado tuve que abandonarlo enseguida por tema de salud. Volveré a escribir relatos, pero con la mirada puesta en la novela que antes o después escribiré. El proyecto que tengo en mente es lo que comentaba antes, una novela sobre dos hermanos que trascurrirá en Italia.

2.- Imagino que como buen escritor que eres serás también un gran lector, ¿en qué momento del día te gusta más leer?
Siempre que tenga un momento de tranquilidad, da igual que sea de día o de noche. Pero necesito silencio, no puedo leer si hay mucho ruido a mi alrededor, no me concentro.

3.- He podido disfrutar de la gran originalidad de tus relatos, en varias ediciones del taller de escritura online Sanscliché impartido por Rosario Raro. Cuando escribes, ¿qué temas o situaciones te inspiran? O sea, ¿Cómo te enfrentas al folio en blanco?
Intento pensar primero en la historia que quiero contar, a partir de ahí dejo que la imaginación fluya, a veces lo consigo, a veces no. Menos la literatura romántica me gusta de todo, no me veo escribiendo un relato de amor.

4.- ¿Qué te acompaña cuando lees? ¿Y cuando escribes?
Cuando leo y cuando escribo necesito silencio, me ayuda a concentrarme en lo que quiero contar o leer. Me han aconsejado poner música de fondo para crear un ambiente diferente pero no lo he probado. La verdad es que me he acostumbrado al silencio y cambiar método no me convence.

5.- Hoy en día el número de publicaciones es enorme. Hay tal marasmo de novelas, libros de escritores noveles y ediciones clásicas que es muy difícil filtrar y decidir qué es lo que leemos. En tu caso, ¿qué es lo primero en lo que te fijas para decidir leer un libro?
Me fijo en el género, me encanta la novela negra, y en la sinopsis. No suelo fijarme en el escritor, me da igual si es famoso o no. A veces es muy interesante descubrir a escritores noveles.

6.- Vivimos en el mundo de la hiperconexión. ¿Utilizas las redes sociales? Cuáles son las que te parecen más interesantes y por qué.
La red social que más me gusta y que más utilizo es Twitter porque me da la posibilidad de estar conectado en tiempo real con el mundo. Utilizo también Facebook pero empiezo a encontrarlo aburrido, quizá necesite un lavado de cara.

7.- ¿Eres escritor de día o de noche?
Sin duda de día, no suelo dormir muchas horas, faltaría solo que dedicara unas pocas a la escritura... De todas formas, no descarto probar a escribir de noche, si eso durante un fin de semana largo o en las vacaciones.

8.- Aparte de la literatura, ¿qué otras artes te gustan? Cuéntanos un poquito cuáles y por qué (si es que hay un porqué).
Me gusta muchísimo la música. Me acuerdo que cuando era pequeño mi madre ponía siempre la radio en mi habitación, pero no me hacía escuchar música para niños, escuchaba las emisoras que gustaban a ella. Como toscano que soy, me gusta también la pintura y la escultura, especialmente las obras de artistas de mi tierra como Leonardo, Michelangelo o Botticelli.

9.- Te pido ahora unas respuestas rápidas

a) ¿Nos recomiendas un libro?
Tu eres el mal de Roberto Costantini
b) Un personaje literario que sea inspirador para ti.
Lisbeth Salander
c) ¿Qué género literario te apasiona más?
La novela negra
d) ¿Eres de radio o de televisión? 
De radio, de hecho colaboro en un programa de futbol internacional que se emite los lunes de 14:00 a 15:00 en Radio Vox Uji
e) ¿Mar o montaña?  
Montaña
f) La última cosa que te haya sorprendido tanto que todavía la recuerdes.
Me sorprendí mucho cocinando una tortilla de patatas, me salió muy buena.
g) Una canción o cantante que tenga para ti un significado singular.
The show must go on (Queen)
10.- Para terminar, me gustaría que definieras una escena lo más cercana posible a tu felicidad.
Tomar una copa de vino Chianti en mi Toscana querida junto a mi mujer, ver la sonrisa de mis hijos todos los días.

11.- Pregunta extra: ¿Nos puedes recomendar un escritor/a italiano y un libro?

El escritor italiano que mas me gusta es Roberto Costantini, os recomiendo su Trilogía del mal, es un retrato perfecto de Italia desde el fin de la segunda guerra mundial hasta hoy.

domingo, 29 de octubre de 2017

AMOR DE MADRE

Lágrimas de nostalgia me acompañan en esta noche quieta e infinita de hospital. Son ésas que surgen en los momentos de dificultad, cuando la enfermedad de un ser querido atenaza el alma y comprime la esperanza de ahuyentar la enfermedad, cruel e inmisericorde. Y descienden constantes, recordándome todos los momentos en que hurté unos minutos a su compañía, las veces que le di una mala contestación, incomprensivo con el diálogo repetitivo pero habitual en alguien de su edad.

La soledad de la habitación y el silencio de sus rincones me hacen ver el pasado perdido, la riqueza de matices y sentimientos olvidados por haber elegido placeres más mundanos y sin duda mucho más superficiales.

Y siento la tristeza por ese tiempo que pude haber disfrutado con ella, del que hubiese aprendido, sin duda, experiencias de la vida real, la vivida y la sufrida, de su esfuerzo por darme a mí la vida.

Sí, noto discurrir lágrimas hasta mi boca, cargadas de culpabilidad y desasosiego. Su sabor es intenso, repleto de anhelo por recuperar ese tiempo de vida compartida, por escuchar de nuevo esa anécdota narrada cientos de veces pero siempre con la misma intensidad y entusiasmo, como si la contase por primera vez.


Y es entonces, en la quietud de la noche, al escuchar su respiración calmada, cuando me doy cuenta de que eso es lo que le faltaba a mi vida. Eso que andaba buscando, en rincones equivocados, en esquinas erróneas, lo tenía al alcance de mi mano. Su mano suave, envejecida por la enfermedad y las dificultades de la vida en el campo, transmitiéndome su amor de madre, incluso en aquel indigno estado al que se llega cuando la enfermedad agota al ser humano. 

Y descubro, al fin, que ese suave roce, esa caricia mundana, es la mayor fuente de energía que jamás podré recibir y decido en un instante solventar mis errores, disfrutar cada segundo que pueda y cada abrazo que a partir de ese instante, le daré a mi madre querida, desde ahora, desde este mismo instante cuando mi amor por ella ha eclosionado en mi corazón e irradia con fuerza para que ella se recupere lo antes posible.

jueves, 26 de octubre de 2017

ANDY WARHOL - EL ARTE MECÁNICO



Tras mi visita a la exposición de Caixaforum: Andy Warhol - El arte mecánico, quiero compartir el relato que escribí sobre una de sus colaboraciones cinematográficas con Paul Morrissey y Joe D'Alessandro (ambos salen también en mi novela ¿Cómo pudiste hacerme esto a mí?), titulado:

Trash

El impacto fue descomunal. Un adolescente como yo con apenas dieciocho años cumplidos y recién aterrizado en la cultura underground quedó epatado por la experimentación, hiperrealismo y autodestrucción de las películas de Paul Morrissey.
La primera que miré fue Trash, en la filmoteca universitaria, ya que semejante engendro jamás habría sido estrenado en un cine comercial de provincias.
Tres hechos confluyeron en aquel estallido emocional: El primero, descubrir a un sex symbol atemporal para ambos géneros como es Joe D’Alessandro y experimentar cómo sus desnudos frontales aparecían de forma natural en la narración de la película, formando parte de la escena en que ocurría sin más. Su descubrimiento supuso la apertura de un recoveco de mi personalidad que hasta ese momento había permanecido encerrado en estado latente.
El segundo, poder disfrutar de la versión original y ser capaz de captar el contenido y la narración lo suficiente como para introducirme en ella.
El tercero y, desde luego, más importante, saborear ambas cosas con mi chica, quien me acompañó a regañadientes a semejante aventura.
Llevábamos tres meses saliendo de forma irregular. Estábamos en esa fase en la que la curiosidad por conocer cosas de la otra persona y por querer gustarle es superior a cualquier inseguridad o miedo. Alguna que otra cena en restaurantes de dudoso romanticismo, un par de borracheras cerveceras en el casco viejo que nos habían ayudado a enrollarnos a saco allí donde el cuerpo nos pedía y un pequeño regalito aquí y allí como coquetería y pequeño gesto de buena educación.
No se podía decir que estuviéramos ya enamorados, al menos por mi parte, aunque si me pongo a recordar esa época debo reconocer que ella aparecía ya en mis pensamientos a lo largo del día más tiempo del que podía hacerlo cualquier otra amiga.
Comenzaba a sentir ese nosequé que se siente cuando te apetece compartir cualquier pequeña cosa con la otra persona y, al no estar contigo, dedicas toda tu creatividad a pensar una forma de quedar con ella lo antes posible contando los segundos con fruición.
El escenario no era el más glamuroso, ni los asistentes tampoco. Era cine de autor, minoritario, desconocido para nosotros y en versión original, así que poblábamos el lugar apenas diez personas.
Sin embargo, o quizás precisamente por ello, las imágenes impactaron en mi pensamiento de forma brutal. La narración mostraba a Joe buscándose la vida en las calles de Nueva York, intentando conseguir algo de pasta para comprar heroína que posteriormente compartía y se inyectaba hasta quedar extenuado. Sí, los primeros setenta eran todavía la época fatídica de la heroína y las sobredosis.
Los personajes, masculinos-femeninos y transexuales de dudosa credibilidad mostraban comportamientos extremos, rozando el perfil de la locura consciente. Su actuación llegaba a un punto casi inverosímil. Tal brutalidad en la forma de hablar, maldecir y gesticular se contraponía a la dulzura y candor del propio Joe en su forma de interpretar que, unidos a su exacerbada sensualidad te mantenía extasiado con sus contrastes.
Nunca antes el cine convencional había mostrado algo así. O si lo había hecho inmediatamente había sido reclasificado a los canales porno.
Yo ya sabía a esa edad que iba a ser un hombre de gustos no convencionales, que sería amante de lo diverso, lo antitético y que construiría mi vida circulando por la frontera de la relatividad.
Aquella tarde ardió la chispa que originaría una posterior avalancha de creatividad y multidisciplinaridad. Paul Morrissey y Joe D’alessandro me llevaron a Warhol y el transexualismo, a los ambientes sórdidos del bajo Manhattan, al punk y finalmente al arte abstracto. A ello se unió posteriormente la música siniestra y la literatura costumbrista. Todo ello barnizado con una fina capa de educación británica, gusto por las buenas costumbres y la tradición clásica.
Huelga decir que a mi chica no le gustó la película. Es más, fui duramente criticado por haberla llevado a ver tal bodrio en inglés. Aunque fue una primera batalla perdida en mi personal conquista de su corazón, me ayudó a adaptar mis tácticas a su personalidad.
Debo reconocer, cuando ahora vuelvo a mirar la película y la anterior (Flesh) y posterior (Heat) de la trilogía que Warhol produjo a Paul Morrissey que es, de cierto punto, infumable. Al menos narrativa y contextualmente hablando. Pero verla a finales de los ochenta supuso un revulsivo, una chispa generadora de una llama expansiva que abrió mi mente, mi creatividad y mi forma de entender la vida gracias al pensamiento relativo.



domingo, 22 de octubre de 2017

¿Cómo pudiste hacerme esto a mí? - PRIMER ANIVERSARIO



El tiempo, ese bien tan preciado y que tanto cuesta conseguir es lo que todos vosotros, lectores de mi primera novela, habéis tenido la generosidad de regalarme.
Es para mí muy especial que hayáis decidido utilizarlo en la lectura de ¿Cómo pudiste hacerme esto a mí? en lugar de haberlo invertido en cualquiera de las innumerables tareas que la vida nos requiere. Y por eso quiero daros gracias infinitas.

Ha sido ésta, la experiencia de la publicación de mi novela, un viaje singular y enriquecedor. Yo lo he disfrutado en su totalidad. He podido conocer y saludar personalmente a Alaska y Nacho Canut, un hecho para mí inimaginalbe hasta que se produjo y les pude regalar un ejemplar en mano durante la firma de su disco. También a Oskar, guitarrista de Las Novias que tuvo la generosidad de compartir con nosotros experiencias en la presentación que hicimos en Zaragoza. Por supuesto, a Lucho Prosper, uno de mis ídolos de siempre, gran compositor y músico heterogéneo que aceptó mi propuesta, sin conocerme de nada, para presentar ante un público generoso en El Dinosaurio, en Madrid, mi novela.

Tengo muchos agradecimientos que hacer, en realidad todo lo que me ha sucedido con esta aventura es para dar las gracias.

En primer lugar, a Rosario Raro, catalizadora de este proyecto y compañera de lectura, a los lectores cero: Mamen, mi amiga de toda la vida con quien compartí tardes completas cuando éramos niños en la biblioteca de Belchite, a Fernando, que aceptó leerla sin pensárselo y gracias al cual descubrí allá por 1986 en un internado de frailes a Depeche Mode. Sólo por eso ya tendría que darte las gracias eternas y cómo no, por tu presentación en Zaragoza. También a Miguel Angel, Ana e Inma, compañeros del taller de escritura que hicieron el esfuerzo de criticar constructivamente la novela y cuestionar puntos y características que sin duda la mejoraron.

Unas gracias enormes por supuesto a todos los que aceptaron ceder sus instalaciones para hacer las presentaciones: Tiaré Tahití en Castellón, El Corb en Benicàssim, El Juan Sebastián Bar en Zaragoza (estos dos últimos locales aparecen también en la novela, así que nos sentimos dentro de ella cuando la presentamos), la sala Belia de Belchite y El Dinosaurio de Madrid.
Los agradecimientos continúan con otras contribuciones, directas o indirectas por lo que aportaron a la final publicación: A Carlos Tosca, por su sinceridad, a otras editoriales que en el camino declinaron publicarla o incluso ni se dignaron a contestar a mi petición, creo que también marcaron su devenir. 

Sin duda, las gracias son inconmensurables para Alejandro y Juan de Editorial Nazarí por enamorarse de la novela, creer en la historia de Ramsés y sus amigos y apostar por su publicación siendo yo un completo desconocido, amateur y de otra provincia alejada de Granada.
¿Cómo pudiste hacerme esto a mí? partía con algunos hándicaps: Una novela musical, ¿a quién le interesa en esta era donde la novela negra y la histórica se llevan el pastel de lectores de forma abrumadora? Además, relacionada con la música underground de finales de los 80, que ya en su momento tenía pocos seguidores, en la que además se narra desde dentro un festival musical al modo en que lo haría un crítico musical de la época y donde aparecen grupos hoy por completo desconocidos para los jóvenes como Heroica, El Pecho de Andy o La Dama se esconde. Además, se trata de una novela tipo serpiente del principito, es decir tiene una primera parte plana, probablemente un comienzo flojo, algo difícil de vender a una editorial, aunque la novela llega a un climax, eclosiona en una explosión que revienta la trama y finaliza de forma sorprendente, algo que muchos lectores me han valorado con interés. Así que hace falta un poco de paciencia y dar un pequeño margen a su lectura para quedar atrapado.

Una de mis mayores gratificaciones con este viaje ha sido cumplir la promesa que me hice cuando comencé su escritura y era cerrar una herida. Gracias Jose por tu generosidad. También reencontrarme con viejos amigos de la infancia, antiguos compañeros de trabajo y materializar amistades virtuales. Quedé abrumado con la acogida que tuvo mi convocatoria para la presentación en Belchite (mi pueblo), un éxito de asistencia conseguido sin duda ninguna gracias a mi hermanita Laura, a la que adoro con locura. Gracias, Belchite, nunca pude imaginar que llenaría la sala Belia con más de 100 personas y en especial al escritor Félix Teira, referente desde mis más tierna infancia y que hizo una presentación ejemplar.

Quiero hacer una mención especial a Paco Vila, músico de inconmensurable talento que no solo fue el primer lector oficial de la novela ya publicada, sino que tuvo la generosidad de componer una canción para su grupo ARTEPOP, inspirada en Fiona, protagonista inconfundible de la novela. Si por algo tuvo sentido escribir esta historia es por algo así. ES, para mí, la evolución lógica, el paso al otro lado del espejo o cómo una historia puede salir del papel para hacerse melodía inmortal.

No me olvido de los puntos de venta que aceptaron tener algunos ejemplares de mi novela de forma generosa: Discos Linacero, con quien también firmé en el día de Aragón, en Zaragoza, Los portadores de sueños, Babel, Librería del Burgo y Noviembre, con quien también participé en el día del libro.

Soy consciente de que soy un mero aficionado que ha conseguido el sueño de ver publicado su primer libro y sé que mejoraré mi escritura con el tiempo y el oficio, si me dedico a ello con tesón, pero aun así veo colmados todos mis anhelos con los comentarios que recibo de los lectores. Algunos me decís que os sorprende muchísimo el final, otros muchos si yo soy Ramsés, bastantes me habéis dicho que habéis llorado con la novela y eso para mí es muy emocionante. Otros tantos que habéis descubierto grupos que no sabíais ni que existían y los más de vosotros que os ha entretenido su lectura e incluso unos cuantos que os la habéis leído de tirón. Lo que más me gusta es que incluso algunos me habéis confesado que era el primer libro que leíais entero, lo cual tiene para mí un valor enorme y espero que ¿Cómo pudiste hacerme esto a mí? haya sido una puerta para un disfrute futuro de la lectura. Todo ello me reconforta, pero también soy consciente de los educados silencios. Esos que revelan lo contrario, que la novela no os ha gustado y tenéis la delicadeza de no decírmelo. Lo entiendo y me parece lo más normal del mundo. Aun así, gracias también por haber leído al menos una parte (no sé si la habréis terminado los que no os haya gustado).

Termino ya mis agradecimientos de aniversario con mi familia: mi padre me sorprendió con su valoración que tanto le gustó, mi hermana que tanto me ayudó en presentaciones y ventas J y mi mujer, Laura (con la ayuda de Izan y Adrián) preparando las presentaciones y coordinando todo para que estuviera perfecto en cada una de las que hicimos. Sois los mejores.

Quiero terminar animándoos a todos a continuar leyendo, a ser diferentes, a buscar la singularidad, a escuchar y descubrir bandas y grupos que os puedan parecer inescuchables a priroi, a olvidaros de las etiquetas y a abrir vuestra mente a lo relativo, a la diversidad y a lo que nos hace únicos.

Ahora estoy inmerso en la escritura de mi próximo sueño que, espero, podrá llegar a buen puerto en unos cuantos meses. ¡Hasta pronto!

viernes, 20 de octubre de 2017

ESCRITORES SINGULARES-22: PILAR SABORIT

Pilar Saborit es una ESCRITORA SINGULAR. Sus relatos siempre sorprenden por su originalidad, por el punto de vista irreverente unas veces, desternillante otras, surrealista o incluso trifásico. Ningún relato que he leído de Pilar me ha dejado indiferente. Y podría decir que me han parecido tan poliédricos, tan singulares que si tuviéramos que elegir a una escritora para apellidarla oficialmente singular, ésta sería sin ninguna duda Pilar.
Puede partir de la situación más mundana, de una rebanada de pan, o de la escoba con la que ha barrido el porche de una casa en el pueblo y terminar en un laboratorio de la nasa el mismo relato sin que parezca una locura y a la vez posea una congruencia creíble. Tiene ese talento enorme de conseguir empastar mundos y situaciones opuestas cuando no inmiscibles. Y para colmo de bienes, los dota de un sentido del humor que consiguen siempre mejorarte el día.
Yo propondría patentar un medicamente que se llamase Saborital, y que fuesen pequeñas capsulitas dentro de las cuales hubiese pequeños relatos de Pilar. Serían la mejor medicina para la depresión.
He podido compartir con Pilar el Taller de escritura online Sanscliché, impartido por Rosario Raro y ha sido un verdadero placer comentar y disfrutar cada semana sus relatos.
Hace pocos meses, Pilar publicó con Leo Pla el libro titulado Visión estrábica, con editorial ACEN que os recomiendo si queréis disfrutar de buenos y singulares relatos, y que muy pronto reseñaré en este mismo blog.
A continuación comparto con todos vosotros, lectores, el relato titulado Trece baila a Chopin. Pues eso, todo lo que he explicado de la escritura singular de Pilar queda sintetizado en esta maravilla de relato.

Y para que conozcáis un poquito más a su autora, una breve entrevista a continuación.

TRECE BAILA A CHOPIN

Dieciséis les pareció a todos que era un número apropiado. Sus padres eran médicos o
zapateros, vicarios o reclusos. Sus madres, rubias o morenas, cobraron bien por hacer
posible aquel sórdido experimento. Niñas que nunca vieron otro universo que el que
abrazaban aquellos muros, ni escucharon otros pájaros que los que año tras año volvían a
visitarlas. Nunca vieron un varón, ni besaron bocas ni acariciaron otros cuerpos que los
suyos.
Los domingos, a la hora del Ángelus, sonaba una mazurca que bailaban al aire libre, por
parejas. Siempre la misma, durante casi un siglo entero.
Trece fué la última superviviente. Bailó sola durante casi una década. La añoranza de las
que fueron desapareciendo era ya indolora cuando se desplomó un día en el patio, mientras
sonaba Chopin. Dejó que sus rodillas cedieran a sus noventa y nueve años mientras
sostenía en alto su mano, que seguía levantando cuando danzaba buscando otra a la que
agarrarse.

ENTREVISTA SINGULAR

1.- Si te dieran la posibilidad de publicar una novela con una gran editorial ¿sobre qué tema te gustaría escribirla?
Sobre lo que somos capaces de hacer las personas. Sobre el alcance de la mente humana cuando se desliga de los clichés, de las normas de comportamiento. Me gustaría escribir una novela exquisita y rompedora como Lolita.

2.- Imagino que como buena escritora que eres serás también una gran lectora, ¿en qué momento del día te gusta más leer?
Suelo hacerlo por las noches, antes de dormir, aunque me gusta más leer con luz natural, por supuesto.

3.- He podido disfrutar de la gran originalidad de tus relatos, tanto en el taller de escritura online Sanscliché, como en tu libro Visión estrábica, publicado al alimón con Leo Pla que todavía no he reseñado pero que en breve lo haré al modo del comentario de los textos del taller de escritura. Cuando escribes, ¿qué temas o situaciones te inspiran? O sea, ¿Cómo te enfrentas al folio en blanco? ¿Nos puedes también comentar cómo ha sido tu experiencia de escribir un libro a cuatro manos?
Me resulta más fácil inspirarme cuando parto de un punto, un tema, una frase. O una imagen, por ejemplo. Me imagino que alguien me pregunta ¿conoces a esta persona de la foto? y entonces tengo vía libre para contar una historia que no puede ser corriente ni anodina, sino especial, digna de atención. Luego resumo mi idea y le voy poniendo y quitando hasta dejarla un poco digna para mostrarla a un lector indulgente.
En cuanto el “libro a cuatro manos” suena un poco pretencioso. En realidad es una compilación de relatos empaquetados en un envoltorio de humor. La experiencia ha sido genial. Leo fue quien tuvo la idea y yo la suerte de que contara conmigo. Un “libro a cuatro manos” me sugiere algo diferente, algo así como una narración muchísimo más larga tejida con mucha paciencia por dos cerebros. Es lo que le propongo intentar a mi pareja pero no quiere. Rehúsa porque me conoce lo suficiente (sonrío).

4.- ¿Qué te acompaña cuando lees? ¿Y cuando escribes?
Cuando leo mi libro y cuando escribo mi ordenador. Y mis gafas de cerca siempre.

5.- Hoy en día el número de publicaciones es enorme. Hay tal marasmo de novelas, libros de escritores noveles y ediciones clásicas que es muy difícil filtrar y decidir qué es lo que leemos. En tu caso, ¿qué es lo primero en lo que te fijas para decidir leer un libro?
Normalmente leo a un autor y si me gusta repito. Como me pasó con Ishiguro, por ejemplo. Pero también cuenta mucho la opinión de las personas que comparten mi gusto. Mi hermana me dijo un día: pronto tendréis en España la “fiebre” de las cincuenta sombras. No lo leas, es un pimiento. Y ni se me pasó por la cabeza.

6.- Vivimos en el mundo de la hiperconexión. ¿Utilizas las redes sociales? Cuáles son las que te parecen más interesantes y por qué.
Solo utilizo el Facebook, poco y cada día menos. Me acuso de ser perezosa y espero no ofender a nadie al decir que creo que algunos hacen un mal uso y eso les quita el atractivo. 

7.- ¿Eres escritora de día o de noche?
De día y de fines de semana. De noche el cansancio me puede y si es entre semana tengo que madrugar.

8.- Aparte de la literatura, ¿qué otras artes te gustan? Cuéntanos un poquito cuáles y por qué (si es que hay un porqué).
Me encanta la música. Me gusta tanto que no puedo escribir ni leer mientras escucho música, porque me desconcentra. También me gusta pintar, pero como no he aprendido ni tengo talento, me salen unos cuadros horrorosos que tengo que esconder o tirar. Al final me limito a colorear, es mucho más fácil, relaja y el resultado es menos nocivo.

9.- Te pido ahora unas respuestas rápidas

a) ¿Nos recomiendas un libro?
“Nunca me abandones” de Kazuo Ishiguro, ya que está de moda estos días. Es un poco triste, pero es de los que no se te olvidan.

b) Un personaje literario que sea inspirador para ti.
Juan Preciado en “Pédro Páramo”. Otra novela que recomiendo.

c) ¿Qué género literario te apasiona más?
La novela, sin dudarlo. Si la historia que cuenta me interesa de verdad, sumergirme en ella es un placer que me atrapa casi como ninguna otra cosa.

d) ¿Eres de radio o de televisión?
De casi nada. La radio la escucho solo si voy en el coche y la tele solo si mi hijo no me pone una serie.

e) ¿Mar o montaña?
Mar.

f) La última cosa que te haya sorprendido tanto que todavía la recuerdes.
Ver cómo echaban chorizo y cebolla a la paella en un pueblo de Logroño.

g) Una canción o cantante que tenga para ti un significado singular.
“Given to fly” de Pearl Jam. No sé por qué algunas canciones no me llegan a través del oído sino que las escucho desde dentro. Es muy difícil de explicar. Me pasa con esta, por ejemplo, será la voz de Eddie Vedder que es tan especial.

10.- Para terminar, me gustaría que definieras una escena lo más cercana posible a tu felicidad.

La felicidad es tener una gran ilusión y estar a punto de alcanzarla. Es el momento en que sabes que nada puede fallar, que por fin vas a vivir lo que soñabas, justo ese instante previo.

jueves, 19 de octubre de 2017

NIÑOS DEL BRASIL - Concierto 30 aniversario La estación del silencio

NIÑOS DEL BRASIL – Concierto 30 aniversario La Estación del silencio (Zaragoza)

Los Niños del Brasil fueron siempre para mí (y lo siguen siendo en la actualidad) el grupo perfecto. Ofrecían una imagen auténtica y propia, un hecho muy importante en las bandas de finales de los ochenta y a través de la cual conseguían conectar con muchos seguidores. Componían un estilo de música inclasificable. En wikipedia se alude a que son un grupo que mezcla el post-punk con el tecno pop y el rock gótico, pero yo creo que son mucho más que eso, aunque esos tres estilos tracen las melodías de sus discos. Yo considero que Niños del Brasil tienen un estilo propio que ningún otro grupo ha podido copiar, y que es fácilmente reconocible tan pronto escuchas los primeros acordes de cualquiera de sus canciones. Por supuesto, la voz de Santi es otro de los reclamos de la banda y, cómo no, los títulos de sus discos cargados de poesía y profundidad literaria (6 publicados en estudio)

·         Del amor y del odio (1989).
·         Mensajes al viento (1991).
·         Mundos en eclipse (1993).
·         El imperio de los sentidos (1996).
·         La lluvia en tus ojos (1997).
·         Géminis (2009).

Tanto los Niños del Brasil como La Estación del silencio aparecen, por supuesto, en mi novela 

¿Cómo pudiste hacerme esto a mí? http://editorialnazari.com/es/catalogo/1194


El pasado viernes 13 de octubre tuvimos la inmensa fortuna de poder disfrutar, unos años después de su disolución, de un fantástico concierto durante los pilares de Zaragoza, con motivo de la conmemoración del 30 aniversario de la apertura de La estación del silencio, lugar de peregrinación para muchos de los que allí estuvimos durante el final de los ochenta y los primeros noventa.
El concierto comenzó con las llamas del infierno en la pantalla gigante de vídeo y un cántico épico, una llamada a todos los niñosdelbrasileros que habíamos acudido para que nos acercásemos ya al escenario cuando apareció la cruz NB, la cruz de los Niños del Brasil que tantas veces hemos llevado en pins, carpetas y camisetas durante años.

El concierto comenzó con canciones del que es, para mí, el mejor disco de Niños del Brasil (Mensajes al viento). El canto épico fue fusionado por Nacho Serrano en la melodía de Ídolos de Barro que rompió al fin el comienzo de su actuación. Una canción que se compuso hace veinticinco años pero que resulta tan actual como inquietante. Continuó el trío+1 con El mundo de la imperfección, ese mundo irreal en el que a muchos nos gustaría estar, escuchando a Bauhaus. Un comienzo con dos canciones redondas y de sonido perfecto en mi opinión. 

El concierto continuó con el último éxito de Niños, titulado Estrella Fugaz que sonó en momentos épico y rotundo, y para la que eché en falta las plumas con las que Santi ha actuado en alguna ocasión, Las calles de Teruel, memorable guiño a la capital del bajo Aragón y X, de melodía madura y ritmo tranquilo, adecuado a la edad en que fue compuesta, seguramente.

Apareció en ese momento Clara Téllez, con la que interpretaron Las curvas del placer, a dos voces, en una versión interesante, diferente y que me enamoró de Clara desde el comienzo. Por supuesto, no podía faltar la canción dedicada a La estación del silencio que ella misma compuso años atrás.
El sonido se hizo más sintético, menos orgánico en mi opinión para las cinco siguientes canciones que fueron Como ángeles caídos, Atrapado, Sed de venganza, Ni por viejo ni por diablo y Mentiras en las que hubo colaboraciones de otros guitarristas.

La adrenalina había subido muchos puntos entre el grupo de amigos que acudimos al concierto, la cerveza corría también generosamente, la noche de pilares discurría repleta de magia, de nostalgia del que fue el pub en el que tantas veces pasamos las tardes y noches de nuestra juventud y parecía por momentos que estábamos de nuevo allí, en aquella atmósfera imperecedera, con nuestro grupo favorito, escuchando las canciones que tanto nos gustaban y sobre todo con amigos, charlando de tanto y de aquello y sintiéndonos inmensamente felices.

Y entonces el concierto explosionó en Vierneshttps://vimeo.com/238893138

un éxito indiscutible de Niños que rompió muchas pistas de baile en su momento. La bailamos, la cantamos, la gritamos y la sudamos como tantas veces hicimos y después caímos en la sensualidad de Amor y espinas, que coreamos con pasión.

Al fin llegó, mi canción preferida de Niños, la que escucho y he escuchado cientos, quizá debería decir miles de veces, Recuérdame, con la colaboración de Antílope León y que sigue sonándome perfecta. Gracias por haberla compuesto, ha significado mucho en mi vida.

Y en ese éxtasis estaba yo cuando nos arrebató Tu futuro, himno generacional que todos nosotros cantamos, sentimos y vivimos intenso, refulgente y mágico.

Por supuesto, queríamos más y más y más y Niños no defraudaron. Nos ofrecieron la hiperbailable Al Oeste, que levantó la temperatura del recinto y, cómo no, Party party, coreada, brincada, gritada y venerada. Una eclosión final de música de baile, tecno pop, letra surrealista y collage insustituible como final de lo que fue un conciertazo con mayúsculas.
  
Track list:
Ídolos de barro
El mundo de la imperfección
Estrella fugaz
Las calles de Teruel
X
Las curvas del placer (con Clara Tellez)
La estación del silencio
Como ángeles caídos
Atrapado
Sed de venganza
Ni por viejo ni por diablo
Mentiras
Viernes
Amor y espinas
Recuérdame (Antílope León)
Tu futuro
___________
Al oeste
Party Party

domingo, 1 de octubre de 2017

ESCRITORES SINGULARES-21: PEDRO PARADÍS

Pedro Paradís es un ESCRITOR SINGULAR. Autor ya publicado, con su fantástica novela Zacarías,

http://www.zacariaslanovela.es/

reseñada en este mismo blog

que me acompañó en mi viaje a Uzbekistan hace ahora dos años y que recomiendo a todo el mundo.

Conocí a Pedro en nuestro Taller de escritura creativa de Benicàssim, de la mano de Rosario Raro y digo nuestro porque así lo siento, como algo de todos los que participamos en él, algo que Rosario construyó con mucha dedicación (hablo desde que yo me uní a él) y savoir faire, pero que Pedro ha sabido reforzar, amplificar en su magnitud y conseguir que alcance mucho más allá que un curso de escritura. Podría decir que gracias a Pedro se ha creado un grupo de amigos incondicionales, heterogéneos, multidécada, con castellano-manchegos, catalanes, castellonenses y aragoneses.

Pedro nos enseña, nos guía en la construcción de narradores, de diálogos, tramas y descripciones, y lo hace con mucho interés, con dedicación y preparación de todo lo que aborda, con calma, algo tan necesario en este mundo agobiante que vivimos, y sobre todo con libertad. Asistir a sus clases es en mi opinión un ejercicio de completa libertad, en la que leemos nuestros textos, los comentamos, criticamos, admiramos, aplaudimos y hasta lloramos, siempre desde el respeto, con la guía necesaria y tranquila de Pedro como un vigía que nos conduce, sin que apenas se note, por un camino certero.

Su carácter calmado es un bálsamo para la altisonancia de los nuestros, variopintos y a veces airados. Es la medicina que nos cura de los problemas del día a día y que nos hace olvidar, cada viernes, el mal rollo que hayamos podido vivir durante la semana. Jamás he visto a Pedro enfadado, ni le he oído soltar un grito o un exabrupto, todo corrección y buena educación. Y la gente como él me encanta, porque me impone el mismo respeto que él nos otorga.

Quiero destacar por encima aún de todo lo anterior, su generosidad. Gracias a él pude ser entrevistado en televisión por Antonio Arbeloa sobre mi novela y fue una enorme sorpresa comenzar el curso anterior con la presentación del libro impreso, por primera vez de ¿Cómo pudiste hacerme esto a mí? Gracias Pedro.

A continuación comparto con todos vosotros, lectores, un relato inquietante sobre el viaje en el tiempo y lo que ello conllevaría para la alteración de la historia, titulado Bis. Leedlo, merece la pena.


Y para que conozcáis un poquito más a su autor, una breve entrevista a continuación.

Bis

Fui a verle porque le iban a matar, y porque no había podido salvarlo. Me llevaron a una sala de visitas especial, para gente como él: tan limpia y aséptica que parecía recién pintada. Por la ventana llegaba una melodía alegre, como venida de otro mundo más allá de los barrotes.
No supimos de qué hablar. Todas nuestras cartas y conversaciones anteriores habían girado en torno al experimento, y desde que fracasó no lo había vuelto a ver.
Todo venía de un año atrás, cuando creí haber encontrado la forma de viajar en el tiempo. El objetivo del proyecto era doble: demostrar mi teoría, y que un condenado a muerte se redimiera, viajando al pasado y evitando el crimen que cometió.
Fueron meses de trabajo frenético, incansable, hasta la hora de la verdad. Arrancamos el artefacto, y los registros indicaban un buen funcionamiento, pero cuando se disipó el vapor de agua Furio seguía sentado en la cápsula, con una extraña mueca dibujada en el rostro. Fue el desastre.
Traté de retener a mis patrocinadores, les insistí en que la teoría era sólida, que sólo un error de cálculo de fácil arreglo había desencadenado aquel desastre, pero no me escucharon. Yo mismo, cada vez que me oía, me creía menos. Y Furio volvió al corredor de la muerte.
La visita no fue larga, y creo que él también se sintió aliviado cuando comencé a despedirme con fórmulas vacías. Mientras el guardia me abría la puerta, Furio se acercó a mí, indeciso, como si fuera a confesarme un secreto. Me susurró:
-¿Sabe, doctor? No creo que su invento funcione jamás. Nadie se resiste a repetir los errores del pasado.
No asistí, como le había prometido, a su ejecución.

ENTREVISTA SINGULAR 

1.- Aunque ya eres un autor publicado si te dieran la posibilidad de publicar tu próxima novela con una de las grandes, ¿sobre qué tema te gustaría escribirla? Y ¿a qué no renunciarías nunca en aras de la comercialidad a la que supuestamente pudiera dirigirte la editorial?
Me gustan las historias pequeñas, con personajes pequeños. Cómo sufren, como disfrutan…
No podría escribir una historia que no me interesara.

2.- Imagino que como buen escritor que eres serás también un gran lector, ¿en qué momento del día te gusta más leer?
Por las noches y en la cama.

3.- Disfruté muchísimo con la lectura de tu última novela titulada Zacarías que leí nada más publicarla, me acompañó en mi viaje a Uzbekistán y reseñé en este mismo blog. Cuando escribes, ¿qué temas o situaciones te inspiran? O sea, ¿Cómo te enfrentas al folio en blanco? Y ¿nos puedes contar algo de tu próximo libro?
Me alegra que te gustase Zacarías.
Me suelo inspirar con cualquier detalle o anécdota. Cuando estoy escribiendo algo, intento leer mucho sobre el tema de mi historia.
Este verano he escrito varios relatos y sigo trabajando en una historia larga. Trata sobre personas que se ven obligadas a enfrentarse a su pasado. Porque el pasado nos hace lo que somos, y en muchas ocasiones se hereda, como el color del pelo.

4.- ¿Qué te acompaña cuando lees? ¿Y cuando escribes?
Para leer tengo pocas manías. Para escribir, casi todas. Uso una libreta para tomar notas, otra para escribir, internet siempre a mano y mucho (demasiado) café.

5.- Hoy en día el número de publicaciones es enorme. Hay tal marasmo de novelas, libros de escritores noveles y ediciones clásicas que es muy difícil filtrar y decidir qué es lo que leemos. En tu caso, ¿qué es lo primero en lo que te fijas para decidir leer un libro?
Me dejo aconsejar. Por amigos, o por comentarios de internet.
También hay autores que me gustan y leería cualquier historia que hayan escrito.

6.- Vivimos en el mundo de la hiperconexión. ¿Utilizas las redes sociales? Cuáles son las que te parecen más interesantes y por qué.
Uso facebook y twitter, casi siempre para leer o compartir lo que escriben otros.

7.- ¿Eres escritor de día o de noche? Y añado, porque eres también nuestro profesor de escritura creativa, ¿por impulso o racional (planificador)?
Las noches me van muy bien para escribir. Sobre el tipo de escritor, quizá comencé siendo muy planificador, pero cada vez soy más impulsivo.

8.- Aparte de la literatura, ¿qué otras artes te gustan? Cuéntanos un poquito cuáles y por qué (si es que hay un porqué).
El cine de autor. El motivo es que tengo una experta en casa, que elige lo que vemos y me da todo tipo de explicaciones. La verdad es que así da gusto :)

9.- Te pido ahora unas respuestas rápidas
a) ¿Nos recomiendas un libro?
Acabo de leer “Dormir al sol” de Bioy Casares, y me ha gustado mucho la voz del protagonista. Cómo se engaña a sí mismo y cómo engaña al lector.
b) Un personaje literario que sea inspirador para ti.
¿A quién no le gustaría conocer a Ignatius J. Reilly? (solo un par de horas).
c) ¿Qué género literario te apasiona más?
No tengo manías.
d) ¿Eres de radio o de televisión?
Soy más de ver series o películas por internet. En la tele, solo el intermedio y “Boing”.
e) ¿Mar o montaña?
¿Hablamos de vacaciones o de paellas? Bueno… montaña.
f) La última cosa que te haya sorprendido tanto que todavía la recuerdes.
Este verano estuve en una boda rumana. Tres días inolvidables de omeprazol.
g) Una canción o cantante que tenga para ti un significado singular.
Me gusta Reincidentes desde siempre.

10.- Me gustaría que definieras una escena lo más cercana posible a tu felicidad.
Una tarde entre amigos, con una cerveza en la mano y todo el tiempo por delante.

11.- ¿Cómo ha sido tu experiencia como profesor de escritura creativa en el Taller de Benicàssim?
Muy gratificante. Hay gente que escribe realmente bien. El grupo trabaja mucho y eso se nota. Y lo mejor de todo es el buen ambiente y las cervecitas al salir de clase.
12.- Finalmente una petición al profe, ¿me das una recomendación para mejorar este blog literario?

No sé si me atrevo. Lo veo genial como está. Me gustan las entrevistas a autores, que van más allá de la mayoría de blogs literarios y los acercan al visitante.